Traduce a tu idioma - Translate into your language - In deine Sprache übersetzen - Traduire - Fānyì

Mostrando entradas con la etiqueta AZUL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AZUL. Mostrar todas las entradas

Qué es un Sketchbook

 El Sketchbook, o cuaderno de bocetos, es un bloc que lleva el artista o aficionado cuando sale del estudio. Tiene alguna característica básica. Aunque los hay de muchos modelos y calidades, lo idóneo es que tenga tapa dura.

Cuando estamos en la calle o en medio de la naturaleza no hay mesa. Debemos poder apoyar sin que se nos arrugue el papel. Por otro lado, dependiendo si vamos a dibujar o a pintar con acuarela, necesitaremos un tipo de papel de mayor o menor gramaje. Si vamos a hacer apuntes, elegiremos un papel de grano más fino y menor gramaje, pero en cuanto entra en juego el agua, hay que ir subiendo el gramaje y la calidad. El papel deberá tener mayor consistencia. Si es posible libre de ácidos para que resista mejor el paso del tiempo, que es lo que yo quiero.

<alt="Sketchbook Malasaña Madrid"/>
Sketchbook - Madrid - Malasaña
Macarena Márquez Jurado
www.macuarela.com

Hay veces en que pintamos sentados sobre una piedra, en la arena de la playa o la tumbona, sobre una silla plegable, en un poyete o banco. Nuestra mesa normalmente son nuestras piernas, por eso la tapa dura del cuaderno es fundamental. También es posible que queramos pintar desde arriba, o que no nos podamos sentar. Entonces nos pondremos de pie, cogeremos el cuaderno con una mano, a modo de atrio, y pintaremos o dibujaremos con la que queda libre.

Hay sketchbook con forma panorámica, horizontal, que son los que mejor se adaptan para ciertos paisajes de campo o marítimos, aunque en ocasiones, como la que ilustra este artículo, me gustan los tamaños algo más cuadrados, de modo que quede papel suficiente para poder escribir.

El sketchbook no sirve sólo para plasmar espacios, imágenes o el mundo que nos rodea, para el artista todo es motivo de creación. Hay artistas plásticos, o aficionados, a los que no sólo nos gusta la imagen, sino también la palabra. Para ello, la elección de nuestro cuaderno de bocetos será fundamental. Soy escritora.

En los ratos de tranquilidad, en vacaciones o cuando salimos intencionadamente a pintar al exterior, muchas veces nos sobrevienen ideas. Puede ser una frase sin mucho sentido, una reflexión, la descripción personal de una imagen. Todo quedará reflejado en nuestro diario plástico.

<alt="Malasaña Madrid Calle del Espíritu Santo"/>
Sketchbook - Madrid - Malasaña
Macarena Márquez Jurado
Texto. Pag. Izquierda

Iba de paseo por Malasaña, bajaba por la calle Espíritu Santo, al llegar a la de Santa Lucía me encontré con este esquinazo. Ahí paré. Se acababa de disparar la creatividad. Era un edificio azul sobre un cielo azul de los intensos. Abajo estaba anocheciendo. Arriba aún era de día. Un verdadero lío de luces y de azules.

No había banco. No había silla. Así que esbocé de pie, abriendo las líneas hacia arriba, exagerando la inclinación para reflejar mi situación de calle. Tuve que hacer un esfuerzo para comprender qué era más azul, el cielo, el edificio, o la atmósfera de la calle, a donde la luz ya casi no llegaba. Eso de que abajo sea casi de noche y arriba aún de día es algo que me encanta y que se da en las ciudades. 

Fijé la luz y los colores in situ, con pinceles de agua que llevo cargados, y escribí con un rotulador metálico. 

<alt="Pincel con cargador"/>
Pincel con cargador

Rotulador Metálico Staedtler

www.macuarela.com


Fijé la luz y los colores, ese momento. Rematé líneas ya en casa. Me quedé sin luz. Ni abajo, ni arriba.

<alt="Urban Sketch Madrid"/>
Sketchbook - Madrid - Malasaña
Macarena Márquez Jurado
Página derecha


Pero la luz se ha quedado en el cuaderno. Se trata de otra luz y otros colores que los que aporta una o un millón de esas fotografías de las que llenan de bytes nuestros teléfonos. La fotografía es un arte que también me encanta y que me ayuda a la hora de enfocar o de llevarme paisajes cuando no voy con cuaderno. Esto es otra cosa.

<alt="Calle Espiritu Santo Madrid Acuarela"/>
Sketchbook - Madrid - Malasaña
Macarena Márquez Jurado
Detalle

Sinceramente, si solo hubiera disparado veinte fotos, que es lo que solemos hacer, esas fotos hubieran caído en el olvido porque casi todas las esquinas de mi ciudad, Madrid, tienen vida, arte, más vida, energía. No pararía de fotografiarla. Pero eso no es lo que quiero. Sobran fotografías rápidas. Y faltan instantes o luces detenidas. 


Hablamos de slow life, slow travel o slow cooking. Empecemos a hablar de slow art.

Esta esquina en concreto no se me va a olvidar nunca, porque, además, no quiero hacerlo. No sé de quien será este cuaderno cuando ya no esté en el planeta. Quien quiera que sea, no tendría la foto, y tampoco ese punto de vista parado en el tiempo en el que algún día yo estuve. Espero despertar la curiosidad de esa persona que lo herede y que se dé el paseo por Malasaña en busca de la casa. A lo mejor pintan las fachadas de otro color. También espero que no lo hagan, porque es preciosa así, y supone un alegre reto contra los azules de los cielos madrileños, esos de los que nunca quiero alejarme y a los que siempre echo de menos cuando no estoy.

El sketchbook es cuadrado, de 19 x 19 cms. y gran calidad: 300 g/m2, 100% algodón, libre de ácidos. Está encuadernado con las tapas de piel sintética, es de la marca Viviva. Y en honor a la marca, espero que viva. Ahí quedará.

Así quedó al completo:

Sketchbook - Madrid - Malasaña
Macarena Márquez Jurado
www.macuarela.com


En otro artículo hablaré de otros cuadernos de bocetos, de otros bocetos que nada tienen que ver con los paisajes, otras experiencias.

 

Macarena Márquez Jurado

www.macuarela.com

Novela: La Cuestión 106

Novela: Con dos Rombos

El Fantasma de Cervantes

Blog: The places artists loved

 

Marketing de afiliados

Mi contenido tiene algunos enlaces de afiliados para determinados materiales. Son productos que conozco, que están probados en mi mesa de trabajo o a lo largo de horas impartiendo clases sobre Acuarela. Están seleccionados cuidadosamente para este blog especializado que lees. Al hacer clic sobre alguno de los enlaces de este artículo o realizar una compra a través de ellos, recibiré alguna comisión. Dicha comisión no me permitirá vivir, pero si me permitirá seguir investigando y probando materiales en un mundo en que cada día salen nuevos productos al mercado. Gracias por comprenderlo.

 

Cómo pintar VACAS en 5 pasos

 © Macarena Márquez Jurado

En este artículo se dan las consignas para pintar una vaca con acuarela en 5 pasos. Pintar animales es un reto. Cada uno de ellos tiene su carácter, su postura, una particular forma de moverse en el espacio o de prestar atención. No tienen palabras, así que sus silencios son muy largos y observables. Eso es lo que me atrapó de esta vaca. Su forma de prestar atención, su cabeza arrimada a la sombra en un día caluroso de primavera.

<alt="Pintar Vacas Paso 1"/>
Cómo pintar vacas en 5 pasos
Acuarela de Macarena Márquez
www.macuarela.com
 




Vaca a la sombra. Fotografía de Sofía Rico.


Es la primera vez que pinto una vaca. Prefiero pintar personas, la verdad. Pero ésta en concreto es una vaca atenta, que mira con una tranquilidad seductora.

Para insertar en este blog el momento de estallido primaveral, la mirada de la vaca y su estar en el mundo, haré varias consideraciones que acompañarán el proceso paso a paso de esta acuarela. Es lo que más me pedís siempre, los pasos, la traducción de la realidad. Podéis seguir el proceso al mismo tiempo que lo explico y pintar vosotros mismos.

Paso 1 Pintar una vaca

No me propuse pintar una vaca. Encontré una vaca. Lo fácil es pintar una con manchas blancas y negras. Al menos es más fácil que una como ésta en que la piel es más o menos homogénea. El contraste del blanco y el negro es un recurso que ayuda mucho a la hora de pintar, más a la hora de pintar una vaca.

Me llevé un cuaderno de bocetos que me gusta mucho cuando salgo al exterior. Es de papel de gramaje 170 g. y tiene unas medidas adecuadas para llevarlo encima 14,8 x 21 cms. A ello se suma que tiene portada y contraportada de cartón fuerte para poder apoyar. Y lo mejor, unas grandes anillas -no es encolado- que permiten pasar de hoja sin estropear alguna. Dejo aquí la referencia, utilizo muchos tipos de blocs y gramajes, pero para este tipo de excursión, me encanta éste, con su tapa dura tipo lienzo natural. Es para boceto con acuarela suave, no admite mucha agua, pero sí técnica mixta, es decir, que puedes utilizar rotuladores acuarelables, crayons, tinta china o acuarela, pero siempre con poca agua. Para trabajos más elaborados, es necesario más gramaje. Os dejo el enlace a Amazon por si interesa: Bloc encuadernado con gusanillo - Papel cartridge - 170 gsm -  Artway Enviro - 35 hojas - Apaisado

Y ahora, a pintar, lo primero que hice después de terminar el dibujo, muy esquemático, fue dar una base de azul ultramar aguado a toda la zona de sombra. Poco pigmento y poca agua. Esta suave aguada es una forma de cohesionar todos los elementos que están en nuestra composición. Hay algo que riega o que unifica todas esas cosas y que al final, cuando hayamos acabado, dará como resultado eso que llamamos ambiente, la atmósfera. En este caso concreto, ese ambiente lo da el azul ultramar de base. Muchas veces nos detenemos en el detalle y al final tenemos composiciones frías, en donde todos los elementos aparecen cada uno en su espacio y universo. Esta reflexión es importante. La vaca no es únicamente la vaca, en realidad es una tonalidad, una mancha inserta en otras manchas, otros dibujos. Todos los elementos de un cuadro están insertos en una atmósfera. Eso es algo que unifica. Para no atascarnos con detalles y al mismo tiempo perder el miedo al papel blanco, hagamos la mancha. Azul.

Cierra un poco los ojos y observa la foto, de ese modo aislarás perfectamente las sombras de las luces. Plasma con una mancha azul lo que tú creas que está en sombra, o lo que quieras que quede en sombra. Puedes pensar que no es una vaca blanca y negra, sino más bien sin manchas, pero que lo que no es de ninguna manera es una vaca azul.

<alt="Pintar Vacas Paso 1"/>
Cómo pintar una vaca paso 1
www.macuarela.com


No te preocupes. PINTA AZULDa el salto. Te sorprenderás de llegar a la vaca, y, sobre todo, a ese ambiente de primavera. Observa la mancha. Y olvida todos los miedos. 

El azul utilizado y recomendado, como se puede observar en el enlace anterior, es el Azul Ultramar de Winsor y Newton. Un tubo de 14 ml. de acuarela profesional. Cuando se está empezando, no todos los colores de nuestro material tienen que ser de clase A, pero en el caso del Ultramar, yo siempre recomiendo una buena marca y en su vertiente profesional. Es un tubo que dura bastante y que tiene gran permanencia.  El azul es la base de la atmósfera y de todos los matices agrisados de nuestra paleta. Es el aire, es el mar, y mezclado es la tierra. Podemos invertir un poco más en él. 

Paso 2 Pintar una vaca

Voy a ir entonando los verdes. A la izquierda de la composición tengo azules, si ahora meto amarillos,  ya tengo verdes. Observa. El mismo amarillo de la franja superior es el de la franja inferior de vegetación. En este paso vuelvo a la fotografía. Entorno los ojos hasta tenerlos casi cerrados y compruebo que el punto de máxima oscuridad es el tronco y la parte inferior izquierda. Hay otros oscuros, pero poco a poco. De momento doy otra capa de azul ultramar a ese tronco que define el primer plano. Y con un poco de Gris Payne, doy otra capa en el tramo de montaña que hay sobre la vaca y en el extremo inferior izquierdo. Oscurezco desde este paso las orejas de la vaca. Pongo el papel vertical. Me interesan esas gotas de azul de las patas de la vaca.

<alt="Pintar Vacas Paso 2"/>
Cómo pintar una vaca paso 2
www.macuarela.com

Paso 3 Pintar una vaca

Me doy cuenta de que, para conseguir ese ambiente de sombra en primavera, bastante cálido, tengo que ir consiguiendo que la vaca deje de ser una entidad azul para empezar a ser una vaca. Para ello utilizo el siena tostada. Al mezclar con los azules, consigo grises terrosos. Así voy acercando planos y dando volumen al cuerpo de la vaca. Oscurezco la cara. Con ese Siena Tostada mezclado con Verde Hooker pinto algunas zonas de vegetación a la derecha, en la base de la montaña. También entono el suelo con una base muy suave de Ocre Amarillo y Verde. Doy una pincelada al ojo izquierdo y nuevos oscurecimientos a orejas, morro y pezuñas.

<alt="Pintar Vacas Paso 3"/>
Cómo pintar una vaca paso 3
www.macuarela.com

Paso 4 Pintar una vaca

Sigo metiendo oscuros. Es la hora de ponerle cuernos a la vaca. Con sienas. Con ese mismo Siena Tostada y Gris Payne hago un oscuro. Necesito algunas pequeñas manchas que den contraste y dibujen. Con un poco de arte, describo alguna línea en la pata izquierda, debajo de la panza de la vaca. También mancho el ojo derecho. Sin pasarme de oscuridad o sólo habrá ojos en esta acuarela. Observo al alejar mi papel que la parte izquierda de la cara de la vaca se pierde. Hago un verde muy oscuro y pinto esa especie de vericueto calado, que hace que la cara resalte, aunque todo está dentro de la sombra. Debajo está el detalle de este paso.

Además, voy añadiendo pinceladas de color Siena Tostada al tronco del árbol. Dejo que el agua caiga. Pongo el papel vertical para ello. Me gusta el efecto de la gotas de pintura que caen y se secan lentamente. En ellas está la máxima acumulación de pigmento. Y siempre aportan algo de sorpresa cuando se evapora el agua.

<alt="Pintar Vacas Paso 4"/>
Cómo pintar una vaca paso 4
www.macuarela.com

Cómo pintar una vaca paso 4 -  DETALLE
www.macuarela.com

Paso 5 Pintar una vaca

Este paso es muy importante. Hasta que la vaca no proyecte su sombra, no habrá luz en mi acuarela. Esa sombra la defino con una mancha de Siena Tostada que, en realidad, como se puede observar, es una continuación de la mancha de las patas.

 

Cómo pintar una vaca paso 5
www.macuarela.com

<alt="Pintar Vacas Paso 5"/>
Cómo pintar una vaca paso 5 - DETALLE sombras
www.macuarela.com

Resultado

Y aquí está la vaca, muy atenta. Es mi traducción de la realidad. Si observáis el fondo superior, hay más vegetación y menos montañas. En tu caso debes pintar y seleccionar lo que quieras, y traducir con tu estilo. Yo he querido que se vea la atmósfera que une todos los elementos, que esa atmósfera sea azul, que la sombra cálida la llenen amarillos y sienas. Creo que mi vaca es más guapa que la real y que sus ojos son más grandes. Pero su mirada sigue siendo tranquila y atenta. Quizá eso es lo que hoy nos falte.

En cuanto a la primavera, llega todos los años.

Cómo pintar una vaca. Resultado proceso paso a paso
www.macuarela.com

Si quieres recibir los artículos en tu correo, envía un correo a:

macuarela20@gmail.com 

 

Macarena Márquez Jurado

www.macuarela.com

Novela: La Cuestión 106

Novela: Con dos Rombos

El Fantasma de Cervantes

Blog: The places artists loved


Marketing de afiliados

Mi contenido tiene algunos enlaces de afiliados para determinados materiales. Son productos que conozco, que están probados en mi mesa de trabajo o a lo largo de horas impartiendo clases sobre Acuarela. Están seleccionados cuidadosamente para este blog especializado que lees. Al hacer clic sobre alguno de los enlaces de este artículo o realizar una compra a través de ellos, recibiré alguna comisión. Dicha comisión no me permitirá vivir, pero si me permitirá seguir investigando y probando materiales en un mundo en que cada día salen nuevos productos al mercado. Gracias por comprenderlo. 

 

Num.1.-Cómo oscurecer colores con Acuarela. Con ejemplos.

 Oscurecer colores con Acuarela no es tarea fácil. No es lo mismo oscurecer cuando trabajamos con óleo, acrílicos o pinturas opacas, que hacerlo con acuarela o tinta china, cuyos valores son transparentes.  Sobre esto se ha hablado mucho. Por tanto, voy a intentar explicar cómo oscurecer con ejemplos.


Dedicado a mi química preferida, Sofía, y su personal forma de entender el color a la hora de decorar, de vestir, de vivir.


Lo primero para comprender cualquier paso que demos es definir, intentar acercarnos a lo que significa la palabra oscurecer. La Real Academia Española define oscurecer en primer término como el acto de: Privar de luz y claridad. En lo que a pintura se refiere su definición es la siguiente: Dar mucha sombra a una parte de la composición para que otras resalten. Es decir, que no se trata de hacer opaco un color, o de desvirtuarlo, sino de restarle claridad o luz.


<alt="Cómo oscurecer rojos"/>
Figura 1. Oscurecer colores. Rojos.
Acuarela sobre papel Sennelier.
Macarena Márquez Jurado


Como se puede observar en la Figura 1, el rojo oscurecido con carmín (1) llega a ser poderoso, es un color intenso, que no deja de ser alegre y expresivo a pesar de oscurecer al Bermellón, incluso lo intensifica y le aporta belleza. En cuanto a este mismo color mezclado con Azul Ultramar (2), es otra forma de oscurecimiento del rojo, menos brillante. Lo hace virar hacia tonos caldero que a veces desearemos obtener, y no por ello deja de ser rojo. Imaginemos un marinero veneciano. Tiene su camiseta de rayas. En la zona de luz esa raya será roja, y en la zona de sombra, esa misma raya será caldero. Es solo un ejemplo. Muy simplificado, claro. Para una mejor comprensión de lo que es oscurecer.

Me encantaría decir que esto es una tarea muy fácil, oscurecer, pero no es así. Es más, me parece uno de los secretos de la pintura de todos los tiempos. Sólo los genios de la pintura lo hacen y han hecho bien.

Porque no se trata de añadir negro, aunque puede ser y lo voy a explicar a continuación, sino de elegir el negro u otros colores. Y también se trata de elegir bien lo que pintamos al lado, ya que un color no se manifiesta en su totalidad sin su compañero en el papel. Los colores que rodean a un color concreto alteran dicho color, le dan luz o se la quitan. Y también modifican nuestra percepción de este. Los colores, dependiendo de los añadidos que hagamos a nuestra composición conforme avanza, resultan inestables, y, sobre todo, son dependientes entre sí. Por tanto, no podemos hablar de un color concreto cuando vemos una obra, ya sea acuarela, óleo, acrílico o el medio que sea, sino que ese color dependerá de lo que haya a su alrededor.

Por esta inestabilidad y dependencia, por la inconcreción que está en el corazón de los colores, la tarea de oscurecerlos se torna no ya en algo muy difícil, sino mucho más inestable, dependiente e inconcreto que el color en sí. Esto es algo que cualquier profano en la materia puede percibir, y que han estudiado teóricos del color y de la percepción como John Ruskin, Johannes von Allesch, Kandinsky o Rudolf Arnheim.

Por ello, para no perdernos en disertaciones, comienzo ya a mostrar algunas pruebas de oscurecimiento de los colores al margen de lo explicado en la figura 1.

En primer lugar, presento la forma básica de oscurecimiento de colores. Para ello he mezclado los colores primarios: Rojo, Azul y Amarillo con Negro. Y, en segundo lugar, he mezclado dichos primarios con Gris Payne. Se pueden hacer otras combinatorias, pero hay que empezar por algo. Desde vuestros comentarios me pedís siempre que comience con lo más simple, y así hago.

<alt="Oscurecer el rojo"/>
Figura 2. Oscurecer colores. Rojo con Negro o Gris Payne.
Acuarela. Macarena Márquez Jurado


En la figura 2 se puede observar, en la parte de arriba el oscurecimiento del Rojo Bermellón con Negro, y en la parte inferior, el mismo rojo oscurecido con Gris de Payne. Sobran las palabras para mostrarlo. Lo mejor es ver, observar lo que sucede. Es un oscurecimiento, pero el resultado no es el mismo.

A menudo, sobre todo cuando se está empezando, se oscurece todo con negro, o con gris, y esa es una forma reduccionista de comprender la ausencia de luz o una merma del brillo. Tampoco con ello quiero decir que no haya que hacerlo. Todo dependerá de la latitud, la temperatura del aire, la estación o lugar geográfico concreto que queramos expresar. Sin olvidar que la vegetación también altera la luz, la calidad de la tierra que pisamos, y nuestro propio estado, que se proyectará en todo lo que pintemos.

<alt="Como oscurecer azules"/>
Figura 3. Oscurecer colores. Azul con Negro o Gris.
Acuarela. Macarena Márquez Jurado

En la figura 3 muestro la misma combinatoria. En la parte superior he mezclado Azul con Negro y en la inferior, el mismo color con Gris de Payne. A mí me encanta el Ultramar con Negro. El resultado es muy potente, expresivo para mostrar ciertas profundidades del agua, la noche, sombras muy oscuras, tejidos negros que muchas veces dan un resultado más artístico oscureciendo azules. En cuanto al Azul oscurecido con Gris Payne, arroja un resultado más verdoso, menos profundo, y muy útil dependiendo de lo que estemos pintando.

En este sentido, quiero apuntar que oscurecer no es una regla matemática. Pintar no es matemática, no es química mezclada en probeta, aunque también lo sea. Hay una belleza inmensa en la matemática, no digamos en esas probetas de laboratorio llenas de líquidos preciosos que no existen ni en la Naturaleza. Pero no sería exacto, ni artístico, si cada vez que pintamos con acuarela y quisiéramos oscurecer dijéramos, introduce en el mortero: 10 ml de Agua destilada, 5 mg de Azul y 0.3 de Negro. Eso es lo que muchos de vosotros que estáis empezando quisierais y pedís en el momento en que acudís a clases. Cuando uno aun no es diestro en una materia necesite anclajes, picaportes, pasamanos, cuerdas, puertos, mucho orden para no perderse. Todo es poco. El agua es libre y se mueve libre por nuestro papel cargada de colores que reaccionan como quieren en los distintos papeles que utilicemos.  Por eso, esto que os muestro solo es una forma de empezar a hacer pruebas. Con un orden, pero ensayos que a cada uno resultará de un modo dependiendo de múltiples factores.

<alt="Cómo oscurecer amarillos"/>
Figura 4. Oscurecer colores. Amarillo Con Negro y con Gris Payne.
Acuarela. Macarena Márquez Jurado

Y he dejado para el final el color más difícil, según mi humilde experiencia. Necesario, frágil y potente a la vez, alegre, luz en sí misma. Quizá por eso mismo, el amarillo es un color tan dificultoso de utilizar, con complejidades que no tienen otros colores básicos. Al pintar con él podemos hundirnos en un alarde artificioso, o ensuciarlo hasta hacer que nuestra composición pierda su limpieza. Oscurecerlo es casi un imposible.

Aquí os dejo la misma secuencia que he utilizado con los otros dos primarios (Figura 4). En el primer caso, he mezclado con negro. He añadido poco pigmento para que el amarillo no desaparezca, aunque también quiero reseñar que no es un color tan débil como para fulminarlo con otro. El amarillo modifica intrínsecamente los otros colores. Parece que desaparece, pero no lo hace. Es como borrar el sol. De noche no lo vemos, pero ahí está. Pensemos en un crepúsculo de verano, de esos lentísimos de julio o de agosto. Una vez que el sol se ha puesto y no lo vemos, sigue incidiendo, no desaparece.  Continúa alterando esos cielos y horizontes que nos parecen imposibles de abordar sin caer en el emborronamiento o la cursilería. Y de igual forma sucede con el amarillo, que creemos taparlo, pero no podemos. Se queda y modifica nuestras noches, nuestros mares sin luna, o los tejidos pintados con acuarela.  En la parte superior de la figura podemos ver lo que sucede al mezclar amarillo con negro. En cuanto a la parte inferior, lo he mezclado con Gris Payne. Esquemáticamente, si pintamos un bronce al que le da una luz fuerte de mediodía, el lado iluminado apuntaría al amarillo y el lado oscuro viraría hacia el color verdoso. No sería un negro por poca luz que reciba.  

En próximos artículos, parte II,  seguiremos profundizando en la luz y en la oscuridad y su plasmación en nuestras acuarelas con otros colores, los complementarios.

Espero que, al menos, este artículo haya inducido a la reflexión sobre los valores de la luz y su ausencia. Después de ello, todo es experimento.

Y ahora dime: ¿De verdad que vas a pintar sólo con negro la pantalla de tu ordenador? Es probable que quieras hacerlo. Pero, si lo haces, que sea porque quieres, no porque no veas otros tonos.

Si quieres suscribirte a este blog, envía un correo a: macuarela20@gmail.com  


Macarena Márquez Jurado

www.macuarela.com

Novela:La Cuestión 106

Novela: Con dos Rombos

El Fantasma de Cervantes

Blog: The places artists loved

CÓMO PINTAR UN PAISAJE en 25 pasos. ACUARELA PASO A PASO

Este ejercicio de Acuarela paso a paso está diseñado para personas que están empezando a pintar. Con él aprenderemos conceptos básicos aplicables a otros paisajes. Siguiendo los pasos, han aprendido muchas personas a lo largo de horas de taller de acuarela. Aun cuando creían que no eran capaces.

He seleccionado Los Picos de Europa por su nombre, porque recorren Cantabria, Asturias y León y en ellos he pasado inolvidables días de verano observando luces, contraluces, nubes, verdes, azules y soles.

El ejercicio consta de dos esquemas, uno de dibujo con los planos numerados (fig.2)  y otro de pintura paso a paso (fig.1). El marco desde donde se  pinta es el Mirador Pozo de la Oración en Cabrales. Son los Picos de Europa, el Naranjo de Bulnes desde Cabrales. Por la tarde. En verano. Si queréis ver una foto mejor sólo tenéis que poner en el buscador: Mirador Pozo de la Oración. Aunque casi mejor ésta que adjunto más abajo, así haréis la abstracción y no pintaréis detalles. La foto es oscura. Había más luz. 

<alt="Pintar paisaje paso a paso cómo pintar montañas"/>
Picos de Europa. Naranjo de Bulnes. Desde Mirador del Pozo de la Oración. Cabrales.
Figura 1. Desarrollo Paso a Paso.


Material:

  1. Papel de Acuarela: De 20 x31 cms. o similar, no menor. Gramaje 300 gr. Grano medio o grueso para que resistan las capas de aguadas. Estamos aprendiendo y necesitamos que el papel soporte nuestros errores. Si es de grano fino y regular no aguantará.
  2. Pinceles: Redondos y planos del 10 y del 12. Una paletina algo mayor para hacer veladuras. Y un rigger o pincel del núm.2
  3. Acuarelas: De pastilla. Es suficiente con una caja de 12 de gama media. No utilizaremos blanco ni negro.  
  4. Cinta de pintor para hacer márgenes.
  5. Lápiz duro o portaminas: HB o H 
  6. Goma de borrar maleable.

Mirador Pozo de la Oración. Picos de Europa

Algunas ideas previas a empezar

Mientras más lejos está un objeto, menos nítidos veremos sus contornos y menos saturación de color tendrán la aguadas.

Mientras más fríos sean nuestros tonos, más lejos parecerá que están nuestras montañas. El ojo no detecta ni rojos ni sienas a partir de cierta distancia, por eso, si queremos que nuestros montes o campos reflejen una lejanía kilométrica, no podemos poner un pequeño árbol verde en el horizonte, ni una roca siena tostada en lo alto de nuestras cumbres. A esa distancia, el ojo humano solo detecta grises, azules muy rebajados, violetas, toda la gama fría del espectro. No intentes nunca copiar una foto con exactitud. Tu aportación es lo que importa. Es mejor una buena foto que una mala acuarela. Intenta mejorarla siempre. Recuerda que la foto que puedes ver aquí es oscura. Tan solo es un referente.

A lo largo de horas de clases, he conocido muchas personas, personalidades diferentes con grados de seguridad y estima distintos, con objetivos distintos. Muchas de ellas son de las que desean pintar, quieren hacerlo y siempre lo han querido, pero creen que no pueden.  Tan sólo les he transmitido confianza, sabiendo por experiencia que, al llegar al punto número 5, ya empiezan a ver que sus montañas aparecen a lo lejos, y se alejan. A todas ellas les he demostrado que sólo tienen que aprender a ver. Detenerse y mirar antes de dar comienzo a una composición. En su mente está lo que saben, lo que les han enseñado de una forma muy reduccionista. Y si les preguntas de qué color es el tronco de un árbol dirán: Marrón.

¿Marrón? -les pregunto yo. ¿Qué color es ese? Si no sabemos nombrar los colores de forma correcta, no podremos apreciar dichos colores.  

Dicen marrón porque reducen toda la gama de sienas, de tierras y ocres, a la palabra marrón. El tronco de todos los árboles se ha reducido a madera, y la madera a caoba por la ley de las categorías de Aristóteles. O sea, a madera oscura. Como si la madera de un fresno o de un pino no fuera clara y hubiera tantos tonos de madera como árboles.

Cuando a esas personas que queriendo pintar, no se atreven, o lo hacen mal, les dices que pinten lo que ven y no lo que saben, si realmente lo hacen, pintarán algunos troncos de árbol azules, otros verdosos, muchos grises, violetas o sienas. Con todo, la mayoría no son siena tostada. Y, si lo son porque lo ven, deben tener el tronco de árbol encima, a diez centímetros, ya que la distancia y el grado de humedad aclararán toda nitidez y transformarán los colores cálidos y menos cálidos en tonos fríos. Aun así, como pintan lo que saben, a pesar de ver que esa franja de árboles en la lejanía es una pincelada gris -como mucho-, no pintarán esos árboles agrisados, como los ven, sino como si esa supuesta madera que ellos suponen caoba oscura, “marrón” para todos los árboles, estuviera delante, a un paso, no a varios kilómetros del lugar en que pintan.

Ese es el salto que hay que dar. Para aprender tenemos que empezar pintando lo que vemos, no lo que sabemos. Después, cuando ya se han adquirido las destrezas, se podrá pintar lo que se quiera, lo que se ve, lo que no se ve, pero se sabe, lo que se ve y se sabe, lo que sólo se sabe y todo lo contrario. Con este ejercicio, que es muy simple y está diseñado para aprender a pintar, desarrollaremos destrezas que después aplicaremos a otros paisajes. Aconsejo seguir el paso a paso, tan útil cuando se está aprendiendo.

<alt="Pintar paisaje paso a paso. Fase 1. Cómo pintar montañas"/>
Fig. 2 Pintar Paisaje. Acuarela Paso a Paso. Esquema de dibujo.

Pintar paisajes paso a paso

1.- Con cinta carrocera recuadrar el papel. Es una forma de obtener márgenes limpios.

2.- Dibujar según figura 2.  En acuarela, el dibujo siempre es muy suave ya que se trata de un medio transparente. No es necesario poner los números al hacerlo. Simplemente tendremos el modelo esquematizado delante. Lo que se ha hecho en esta primera fase es reducir el dibujo general a planos muy concretos, más bien esquemáticos. Esta reducción de la realidad a planos es algo que después, a medida que avancemos, haremos siempre con facilidad. Será de las primeras cosas que haremos al abordar un paisaje que parece que nos abruma por su grandeza y que no nos atrevemos a afrontar, a circunscribir dentro de un papel de acuarela; que nos hace sentir inseguros por su inmensidad. A medida que avancemos, esa traducción de la realidad a planos será algo que haremos de forma natural. Ante un paisaje, pero también ante la cara de una persona. El pintor pinta hasta cuando no pinta.

3.- Lo primero al abordar un paisaje es situar por qué lugar entra la luz y ser racionales y constantes en ello. Eso es muy importante, ya que, si pintamos del natural, la luz será cambiante. A lo mejor empezamos con sol de mediodía y nos vamos al atardecer. Si nuestro cuadro empieza con sol de mediodía, intentaremos ser coherentes, aunque el sol se ponga. Comenzaremos pintando siempre los claros.

4.- Pintar con Ocre amarillo muy suave (poco pigmento, mucha agua) los lugares en donde cae el sol. En este caso el sol entra por la derecha del dibujo. Es un sol a punto de ponerse, proyecta sombras muy largas. Esos lugares son el número 7 y el 7B.

5.—Con azul ultramar muy suave pintar todas las capas de arriba abajo, a excepción de la 10, la 1 y la 6, que son los tres tramos inferiores. Tampoco se pintarán los números 7 ni el 7B. Sin miedo. Es el tono del cielo. En el cielo no volveremos a entrar con la acuarela, pero sí encima del resto de capas.

6.— Pintar con amarillo cadmio oscuro el número 6, el 1, el 11, el 10, el 2 y el 3. Como podéis observar, en el 2 y en el 3, en que ya habíamos entrado en el paso anterior con el azul, al entrar ahora con el amarillo, se formará un verde.

7.— Con rosa permanente muy suave (mucha agua) pintar la cara oscura de las montañas: números 8, 9, ,4 y 5.

8.—Entrar con verde cinabrio rebajado en 4.

9.—Pintar el número 2 con un verde saturado de cinabrio + siena tostada. Mezclar en paleta.

10.—Dentro de los 8 de las montañas, remarcar algunas zonas con azul ultramar rebajado. Esos picos de montañas están muy lejos. A pesar de insistir con el ultramar, tiene que ser todo rebajado. Si aportamos intensidad, acercaremos las montañas y lo que queremos es todo lo contrario.

11.— Volver a dar azul ultramar rebajado en el número 5 (ya se habrá secado la capa anterior)

12.— Pintar el número 6 con un verde cinabrio bastante saturado. Las pinceladas aquí deben ser horizontales. Es suelo. Algo nos tiene que atar a la tierra.

13.—Hacer un verde con: Verde esmeralda y siena tostada. Con este verde entrar en el número 2 y el 3 abriendo claros, lo que quiere decir que no es una pincelada plana, describiremos curvas dejando algunas zonas sin pintar.

14.—Entrar en el número 4 y en el 7B (en donde teníamos ocre amarillo) con un gris para tamizar. El gris se hará con azul ultramar + siena tostada en la paleta de mezclas.

15.—Pintar con siena tostada muy rebajado los números 9.

16.— Con verde cinabrio suave o verde Hooker se cubre el suelo: números 1, 6, 10 y 11 dejando algún amarillo.

17.— Hacer la siguiente mezcla: verde cinabrio + siena tostada + una punta de verde esmeralda + una punta de rosa transparente. Tiene que estar bastante saturado de color. El resultado será un pardo, casi negro. Con ello hacemos los arabescos de los árboles. Son los números 2 y 3. Pintar abriendo claros. Se trata de una pincelada artística, redondeada, personal, es zona boscosa.

18.— Con el tono pardo, casi negro, del apartado anterior, pintar la sombra alargada proyectada por los árboles (número 10). Si queremos más oscuro, no olvidar que el negro se puede formar con azul ultramar + verde esmeralda + carmín + sombra tostada.

19.— Comprobar si es necesario volver a dar violeta o azul sobre la capa número 5. A estas alturas del proceso, hay que poner el cuaderno a cierta distancia y alejarnos para comprobar si nuestro paisaje lo pide o no. No siempre es necesario rectificar con violeta o azul.

20.— Entre el 10 y el 2 se hace una línea negra con el rigger.

21.— En el número 11 se añade un poco de verde cinabrio mezclado con siena tostada y, cuando todavía está húmedo, se ponen una puntitas de rojo de cadmio con el rigger y se dejan actuar. Esos puntos rojos, que pueden simular amapolas en el valle, acercarán hasta nosotros el primer plano. El rojo es el color que más nos aproxima. A cierta distancia el ojo no lo detecta, por ello, cuando queremos acercar las cosas ponemos algo de este color en nuestra composición. Es un recurso que utilizaban los impresionistas. Estamos pintando valle, estamos más cerca que de los picos.

22.— Pincelada verde intensa horizontal, de verde cinabrio casi puro en el primer plano.

23.— Entrar nuevamente con gris en el número 4, aunque sólo si es necesario, mirar antes de lejos. Es zona rocosa, unas líneas geométricas grises inclinadas en la dirección del plano aportarán ese efecto de roca. Ver también si es necesario cargar azul en el cielo o en algún otro lugar de las montañas.

24.- Volver a poner de lejos. Ver si hay que oscurecer algún primer plano para que cada cosa vaya a su sitio y funcione la perspectiva atmosférica. Lo que esto quiere decir es que el plano 3 está más cerca que el 5, por lo tanto, el 5 será algo más claro que el 3. Y el 3 que el 4. Y así sucesivamente. Si vemos que es necesario, volver a aplicar algún verde o tono pardo.

25.— Redefinir contornos con el rigger o el pincel número 2 siempre que sea necesario. A estas alturas del proceso miraremos más que pintaremos. Es cuestión de poner lejos nuestro cuaderno, de poner distancia y observar. El cuadro nos dirá qué le falta. Hay que ser pacientes. Se mira más que se pinta.

26.— Poner nombre al paisaje y firmar. No olvidemos que firmar es dibujar, y que nuestra firma forma parte de la composición. Una firma artística puede estropear o mejorar nuestra obra.

Este ejercicio, al tratarse de una acuarela paso a paso y tener como objetivo aprender a pintar planos de luz y color dentro de un marco de paisaje, puede dar como resultado una pintura esquemática, en la que las capas se nos pueden estropear si no somos diestros aun en el manejo del agua. Si eso es así, os recomiendo volver a pintar. Os sorprenderéis.

Si quieres suscribirte a este blog, envía un correo a:

macuarela20@gmail.com 


Macarena Márquez Jurado

www.macuarela.com

Novela: La Cuestión 106

Novela: Con dos Rombos

El Fantasma de Cervantes

Blog: The places artists loved


Marketing de afiliados

Mi contenido tiene algunos enlaces de afiliados para determinados materiales. Son productos que conozco, que están probados en mi mesa de trabajo o a lo largo de horas impartiendo clases sobre Acuarela. Están seleccionados cuidadosamente para este blog especializado que lees. Al hacer clic sobre alguno de los enlaces de este artículo o realizar una compra a través de ellos, recibiré alguna comisión. Dicha comisión no me permitirá vivir, pero si me permitirá seguir investigando y probando materiales en un mundo en que cada día salen nuevos productos al mercado. Gracias por comprenderlo. 

 

ENTRADAS

Qué es un Sketchbook

  El Sketchbook, o cuaderno de bocetos, es un bloc que lleva el artista o aficionado cuando sale del estudio. Tiene alguna característica...