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EL AZUL ULTRAMAR

Índice Internacional de los Colores.
Número IC:  PB29
Descripción Química: Sulfosilicato de sodio aluminio
Nombre: Azul Ultramar

De los tres colores primarios: Rojo, amarillo y azul, este último es el que al mezclar con negro o blanco conserva mejor su entidad. Os animo a hacer la prueba con acuarelas. El rojo con blanco deja de ser un rojo, un amarillo con negro deja de tener el distintivo amarillo, tan peculiar. Por eso el azul es el color con más carácter, por decirlo de alguna forma. Sigue siendo azul mezclado con negro o blanco. Más o menos claro, más o menos profundo, pero Azul.

© Macarena Márquez Jurado – www.macuarela.com

En la muestra todos son Azul Ultramar:

1: Azul Ultramar de Tinta China.

2: Azul Ultramar de Acuarela Líquida.

3 y 4: Azul Ultramar de dos marcas distintas de Acuarela en pastilla. 

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Azul Ultramar - Macarena Márquez Jurado

Colores y emociones están íntimamente relacionados. Kandinsky decía del azul muy oscuro que era como el sonido de un violoncelo. Si relacionamos color, emoción y música, hay que recordar que el azul sugiere una tristeza de tipo poética, pensamientos oníricos, melancolía, y que, por eso, al Blues se le llamó Blues. Aunque hay varía teorías, la más aceptada dice que proviene de las palabras Blue Devils (diablos azules). En el siglo XVIII, cuando una persona tenía uno de esos estados relacionados con la melancolía, y también cuando estaba ebrio, se creía que veía estas figuras azules, o que tenía the blues. Y, aunque el Blues se inició como expresión de los esclavos del sur de Estados Unidos, en las plantaciones de algodón, que lo entonaban como un canto para dar vía libre al sufrimiento y a la tristeza, y que tenía una connotación espiritual, en la base de todo ello está el color azul.

En cuanto a color se refiere, el Azul Ultramar, llamado también azul verdadero, llega desde más allá del mar y por vía marítima, Ultra-Mar, como ya dijo Marco Polo. En concreto, desde unas montañas de Afganistán, en donde se encontraba una gema semipreciosa llamada lapislázuli, ya conocida por los egipcios, que no lo utilizaron como color en sus pinturas por no haber sabido desarrollarlo, aunque sí en tapices, tejidos y joyería.

Fue a partir de la Edad Media cuando el Azul Ultramar llegó a Europa. El noble color obtenido del lapislázuli afgano era muy costoso, por eso los pintores renacentistas lo empleaban de forma contenida en sus composiciones pictóricas, en vestimenta o attrezzo de sus mecenas. Pero, sobre todo, en el manto de la Virgen por su grado de importancia. Lo encontramos en las pinturas de Simone Martini, discípulo aventajado de Duccio di Boninsegna, quien dio un paso adelante en cuanto a recursos pictóricos de la Historia del Arte, al sustituir fondos dorados por azules de ultramar sin parangón en su conocidísima obra: La Maestá del Palazzo de Siena.

https://artsandculture.google.com/asset/maest%C3%A0/zwF3haL1RjxMeg?hl=es.  

Recomiendo observar con detenimiento esta pintura para comprender lo que es el desarrollo en la aplicación de los colores de los maestros del Quattrocento y del Cinquecento italiano. En el siglo XXI, si a un pintor le falta Azul Ultramar, va a la tienda, o lo pide por Internet, y, como mucho lo tiene en su casa en 24 horas listo para su utilización, y no precisamente para pintar el manto de la Virgen, sino para todo.

La segunda obra que no podemos dejar de ver si queremos comprender un poco más la base de este primitivo Azul Ultramar, es la Capilla Scrovegni de Giotto, en Padua. Giotto hizo en ella un alarde de pigmento. Si puedes ir a Padua, no lo dudes. Y, si no, busca imágenes en Internet. Mira la bóveda, detente en las historias y sus fondos. Sumérgete en el Azul. Y volarás.

En cuanto al pintor que te recomiendo para que estudies en él la aplicación de este color, ya en el siglo XVIII, es Vermeer. Sólo hay que observar La joven de la Perla. Su mecenas le proveía del pigmento, y el pintor no escatimaba cuando era él mismo quien tenía que hacerse con el cotizado tesoro.

En cuanto a la aplicación en Acuarela, por norma general el Azul Ultramar es de los colores cuyos pocillos o botes siempre estarán más desgastados o vacíos en el material de cualquier pintor de acuarelables que se precie. Esto es así, porque es necesario para la formación de grises. Todo lo contrario que sucedía en los inicios de la utilización de este color, en que se intentaba evitar todos aquellos aglutinantes o pigmentos que lo agrisaran.

Uno de los grises base en acuarela se forma a partir de la aguada de Azul Ultramar + Siena Tostada. Yo siempre recomiendo algo más de Azul Ultramar que de Siena. Son grises más fríos, más limpios, y me gustan más. Pero la gama de grises es interminable.

Haced la prueba.

Por último, hay que recordar que este color se comenzó a obtener de forma sintética a partir de que la Société d'encouragement pour l'industrie Nationale, creada en 1801 para promover talentos y fomentar la industria, convocase uno de sus concursos. En la base estaba la obtención del cotizado azul de forma sintética y económica. El ganador fue Jean Baptiste Guimet, un químico francés, que pasó a la historia como el inventor de la fórmula, de ahí el calificativo añadido al Azul Ultramar verdadero, o Ultramar Francés. Eso, a pesar de que también lo consiguiera Christian Gmelin, profesor de química de la Universidad de Tubinga. A partir de su fórmula, se desarrollaría la industria del Azul Ultramar sintético en Alemania.

El Azul Ultramar sintético es más brillante que el original obtenido del lapislázuli. De las marcas actuales, el azul que en la muestra pongo como número 3, algo menos tintado de azul que el resto, sería el que más se parece al original extraído del lapislázuli.

Para terminar, quiero recordaros que el CLASSIC BLUE o Azul Ultramar es el Pantone de este año 2020, azul y profundo.


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Macarena Márquez Jurado

www.macuarela.com

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