Al escribir los artículos sobre el oscurecimiento de colores en Acuarela para este blog: Macuarela, no imaginé que podrían tener la repercusión que tendrían. Y no sólo en mi país, España, sino en países que no podía ni imaginar. Por eso, me he decidido a escribir un nuevo libro que ya está publicado. Se llama "Cómo Oscurecer Colores con Acuarela".
Como acuarelista y estudiosa del tema, he profundizado en la Teoría, del Color acompañando y sintetizando cuanto hay sobre la materia con ejemplos prácticos. Como historiadora del arte, he investigado distintas formas de oscurecimiento del color a través de los tiempos, ilustrando con ejemplos de los maestros de la pintura.
Oscurecer colores con Acuarela
es tarea difícil, pero no imposible. Para una persona que está empezando, es
muy fácil perderse a la hora mezclar, sobre todo cuando se trabaja sobre
húmedo. Nuestro medio es tan cambiante como el agua, por lo que habría que preguntarse
sobre la posibilidad de controlar algo. ¿Se puede controlar un océano? ¿Cómo
podríamos incidir en sus luces, sus colores, sus matices, sus tonos, la
dirección que toman sus corrientes?
Parece una tarea absurda. Con todo, en eso se convierten nuestras
acuarelas sobre el papel, en verdaderas corrientes oceánicas. Por eso, mi
recomendación al comenzar a trabajar con acuarelas es hacerlo con la técnica de
húmedo sobre seco: dar una capa de acuarela, dejar secar, aplicar la segunda, y
así sucesivamente. De esta forma, podemos ir controlando resultados.
Cuando se está aprendiendo y
el acuarelista piensa en oscurecer cualquier objeto, lo primero que se le viene
a la cabeza es negro, si es más experto pensará en Gris de Payne. Pero el medio
acuarela es mucho más complejo que cualquiera de estas dos opciones y, si
abusamos de negro o de gris, estaremos restando brillantez y gama a nuestra
obra. No es que no se utilicen estos colores para oscurecer. Más bien es saber
qué posibilidades existen, abrir el espectro, conocer la técnica.
Pero ¿no queríamos pintar mares azules? ¿Qué hacen esos sapos en agua salada?
Al final, si mezclamos colores sin medida y sin rumbo
sobre nuestro papel, llegaremos al negro, que es la suma de todos, el que
acapara todas las variedades del espectro cromático. Y nuestros océanos, en el
mejor de los casos, acabarán siendo mares interiores.
Espero que el libro os ayude a seguir aprendiendo, tanto como he aprendido yo enseñando y escribiéndolo.
Macarena Márquez Jurado
Historiadora
del Arte Universidad Complutense de Madrid
Escritora.
Acuarelista
Miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles
