EL ROJO BERMELLÓN - Acuarela

EL ROJO BERMELLÓN

Índice Internacional de los Colores.
Nombre y número IC: PR106 (Pigmento rojo-red 106) Rojo Bermellón (verdadero)
Descripción Química: Sulfuro de Mercurio

La palabra bermellón etimológicamente procede del francés: Vermillón. Y éste último término del latín: Vermicülus, o larva de la cochinilla del carmín, pues, de las hembras de este insecto, parásito de plantas como las chumberas del Sur de España, se extraía un colorante de color rojizo acarminado que se utilizaba para tintes de todo tipo.

<alt="Rojo Bermellón"/>

Rojo Bermellón. La línea 1 es bermellón de acuarela de tubo, la línea 2 es bermellón de acuarela líquida, las líneas 3 y 4 son bermellones de pastilla.

El verdadero precursor del rojo bermellón y de todos los rojos actuales, fue el cinabrio, mineral conocido ya en la Antigüedad Clásica, que se extraía de las minas de Almadén, Ciudad Real.  Se obtenía con métodos muy dificultosos en las minas españolas, siendo tal su valía, que era necesaria una orden imperial para su obtención. A continuación, se enviaba a Roma, en donde se procesaba.

El gran Vitruvio, arquitecto y tratadista romano del siglo I a. C. ya habló de él en Los Diez Libros de Arquitectura. A partir del Quattrocento, la obra de Vitrubio sería la base para los artistas de Renacimiento. En el capítulo dedicado al color bermellón, explica cómo se extrae el pigmento. También narra cómo se puede utilizar para enlucir las viviendas, y alerta de que, si se utiliza al exterior, puede ennegrecerse, aconsejando el método llamado caysis (en griego) para encerar una vez pintado y obtener resistencia al exterior. Era el mismo sistema que se utilizaba para proteger las estatuas antiguas.

Refiere también en su tratado que, el bermellón se encontró por primera vez en los campos de Éfeso llamados Cilbianos y que “las oficinas del bermellón”, lo entrecomillo para que seamos conscientes de la importancia que tenía, se habían trasladado a Roma por haber descubierto glebas en España.

Aunque desde Éfeso, las glebas pasaron a obtenerse de España, estas se sellaban y eran enviadas a Roma, en donde se procesaban hasta obtener el cotizado bermellón. Las estancias en donde se hacía esto se encontraban en un lugar próximo al templo de Quirino y al de Flora, es decir, en El Quirinal, una de las siete colinas de Roma, lugar que eligieron los patricios para sus villas y en donde hoy se sitúa el Palacio del mismo nombre, sede del Gobierno de Italia. Según Plinio, las minas tenían las glebas que posteriormente darían el mejor bermellón. Hasta tal punto fueron importantes. El monopolio del bermellón sería imperial. De ahí su elevado precio.

Como pigmento, el reputado color se ha utilizado a lo largo de la historia, normalmente para artes suntuarias, pinturas al fresco, tejidos, cosmética y todo aquel objeto importante que se tuviera que revestir de grandeza.  Era algo menos vibrante que el bermellón que conocemos, y tenía un carácter muy venenoso. A eso se unía su tendencia a perder brillo y a matificarse y oscurecer con el tiempo de exposición a la luz y los factores del clima, sobre todo en la pintura al fresco. Remito al estado de las restauraciones de frescos en Pompeya y Herculano, en donde se utilizaba el bermellón.

En cuanto al cinabrio, no sólo se utilizó para extraer pigmento, ha sido utilizado a lo largo de la historia para otros menesteres. Entre otros resulta curioso los estudios del siciliano Campailla, renovador de lo que se llamó las barricas o barriles de Campailla ya a fines del siglo XVII. Se metía a un paciente dentro de las barricas, y, sobre una estufa se vertía cinabrio en la dosis adecuada. Al exhalar mercurio en forma de vapor, dichos vapores eran absorbidos por el cuerpo del paciente y aliviaban el mal de la sífilis. Y también las enfermedades reumáticas, las relativas a las articulaciones y los huesos. Campailla añadió incienso a dichos vapores para que se pudiera inhalar.

Sobre la toxicidad del bermellón (sulfuro de mercurio), menciono aquí que a mediados del siglo XIX empezaron a hacerse advertencias sobre la utilización del bermellón, por ejemplo, en cosmética. Se utilizaba para pintar los labios, y determinadas casas de cosmética tuvieron que retirarlo, para empezar a utilizar otros pigmentos.

Ya en el siglo XX, con el avance de las Ciencias Químicas, los colores, en vez de fabricarse a partir de sus formas vegetales, minerales o animales, lo empezaron a hacer a partir de fórmulas químicas. Actualmente el rojo más extendido, cercano y sustituto del bermellón es el rojo de cadmio.

<alt="Oscurecer rojos"/>
Oscurecimiento de bermellón con carmín

Sobre este color, y su uso en acuarela, hay que decir que es un color de gran tinción y que para oscurecerlo añadiremos carmín de alizarina. No se aconseja oscurecerlo con gris de Payne, si acaso con una punta de negro. Esto es para que no pierda su carácter.  Al añadir carmín a un bermellón o a un rojo de cadmio, le aportaremos oscuridad sin que pierda brillantez.

El bermellón con verde de Hooker crea un gris muy profundo, es el color que vemos al contemplar una fila de olivos en la lejanía, cuando el verde saturado ya ha perdido su color. Aconsejo probar y utilizarlo.

<alt="Rojo Bermellón con verde"/>
Bermellón + Verde Hooker





















3 comentarios:

martat. dijo...

Graciaaaas x compartir tanta sapiencia!

martat. dijo...

Graciaaaas x compartir tanta sapiencia!

Macuarela Acuarelista (Macarena Márquez Jurado) dijo...

Buenas tardes, Martat. Muchas gracias por tu comentario. Es muy reconfortante poder compartir lo aprendido a partir de horas de enseñanza y de estudio. Esta serie de colores llega. Y me alegro infinito. Gracias de nuevo.

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