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Cómo oscurecer colores con Acuarela. Con ejemplos. Parte I.

 Oscurecer colores con Acuarela no es tarea fácil. No es lo mismo oscurecer cuando trabajamos con óleo, acrílicos o pinturas opacas, que hacerlo con acuarela o tinta china, cuyos valores son transparentes.  Sobre esto se ha hablado mucho. Por tanto, voy a intentar explicar cómo oscurecer con ejemplos.


Dedicado a mi química preferida, Sofía, y su personal forma de entender el color a la hora de decorar, de vestir, de vivir.


Lo primero para comprender cualquier paso que demos es definir, intentar acercarnos a lo que significa la palabra oscurecer. La Real Academia Española define oscurecer en primer término como el acto de: Privar de luz y claridad. En lo que a pintura se refiere su definición es la siguiente: Dar mucha sombra a una parte de la composición para que otras resalten. Es decir, que no se trata de hacer opaco un color, o de desvirtuarlo, sino de restarle claridad o luz.


<alt="Cómo oscurecer rojos"/>
Figura 1. Oscurecer colores. Rojos.
Acuarela sobre papel Sennelier.
Macarena Márquez Jurado


Como se puede observar en la Figura 1, el rojo oscurecido con carmín (1) llega a ser poderoso, es un color intenso, que no deja de ser alegre y expresivo a pesar de oscurecer al Bermellón, incluso lo intensifica y le aporta belleza. En cuanto a este mismo color mezclado con Azul Ultramar (2), es otra forma de oscurecimiento del rojo, menos brillante. Lo hace virar hacia tonos caldero que a veces desearemos obtener, y no por ello deja de ser rojo. Imaginemos un marinero veneciano. Tiene su camiseta de rayas. En la zona de luz esa raya será roja, y en la zona de sombra, esa misma raya será caldero. Es solo un ejemplo. Muy simplificado, claro. Para una mejor comprensión de lo que es oscurecer.

Me encantaría decir que esto es una tarea muy fácil, oscurecer, pero no es así. Es más, me parece uno de los secretos de la pintura de todos los tiempos. Sólo los genios de la pintura lo hacen y han hecho bien.

Porque no se trata de añadir negro, aunque puede ser y lo voy a explicar a continuación, sino de elegir el negro u otros colores. Y también se trata de elegir bien lo que pintamos al lado, ya que un color no se manifiesta en su totalidad sin su compañero en el papel. Los colores que rodean a un color concreto alteran dicho color, le dan luz o se la quitan. Y también modifican nuestra percepción de este. Los colores, dependiendo de los añadidos que hagamos a nuestra composición conforme avanza, resultan inestables, y, sobre todo, son dependientes entre sí. Por tanto, no podemos hablar de un color concreto cuando vemos una obra, ya sea acuarela, óleo, acrílico o el medio que sea, sino que ese color dependerá de lo que haya a su alrededor.

Por esta inestabilidad y dependencia, por la inconcreción que está en el corazón de los colores, la tarea de oscurecerlos se torna no ya en algo muy difícil, sino mucho más inestable, dependiente e inconcreto que el color en sí. Esto es algo que cualquier profano en la materia puede percibir, y que han estudiado teóricos del color y de la percepción como John Ruskin, Johannes von Allesch, Kandinsky o Rudolf Arnheim.

Por ello, para no perdernos en disertaciones, comienzo ya a mostrar algunas pruebas de oscurecimiento de los colores al margen de lo explicado en la figura 1.

En primer lugar, presento la forma básica de oscurecimiento de colores. Para ello he mezclado los colores primarios: Rojo, Azul y Amarillo con Negro. Y, en segundo lugar, he mezclado dichos primarios con Gris Payne. Se pueden hacer otras combinatorias, pero hay que empezar por algo. Desde vuestros comentarios me pedís siempre que comience con lo más simple, y así hago.

<alt="Oscurecer el rojo"/>
Figura 2. Oscurecer colores. Rojo con Negro o Gris Payne.
Acuarela. Macarena Márquez Jurado


En la figura 2 se puede observar, en la parte de arriba el oscurecimiento del Rojo Bermellón con Negro, y en la parte inferior, el mismo rojo oscurecido con Gris de Payne. Sobran las palabras para mostrarlo. Lo mejor es ver, observar lo que sucede. Es un oscurecimiento, pero el resultado no es el mismo.

A menudo, sobre todo cuando se está empezando, se oscurece todo con negro, o con gris, y esa es una forma reduccionista de comprender la ausencia de luz o una merma del brillo. Tampoco con ello quiero decir que no haya que hacerlo. Todo dependerá de la latitud, la temperatura del aire, la estación o lugar geográfico concreto que queramos expresar. Sin olvidar que la vegetación también altera la luz, la calidad de la tierra que pisamos, y nuestro propio estado, que se proyectará en todo lo que pintemos.

<alt="Como oscurecer azules"/>
Figura 3. Oscurecer colores. Azul con Negro o Gris.
Acuarela. Macarena Márquez Jurado

En la figura 3 muestro la misma combinatoria. En la parte superior he mezclado Azul con Negro y en la inferior, el mismo color con Gris de Payne. A mí me encanta el Ultramar con Negro. El resultado es muy potente, expresivo para mostrar ciertas profundidades del agua, la noche, sombras muy oscuras, tejidos negros que muchas veces dan un resultado más artístico oscureciendo azules. En cuanto al Azul oscurecido con Gris Payne, arroja un resultado más verdoso, menos profundo, y muy útil dependiendo de lo que estemos pintando.

En este sentido, quiero apuntar que oscurecer no es una regla matemática. Pintar no es matemática, no es química mezclada en probeta, aunque también lo sea. Hay una belleza inmensa en la matemática, no digamos en esas probetas de laboratorio llenas de líquidos preciosos que no existen ni en la Naturaleza. Pero no sería exacto, ni artístico, si cada vez que pintamos con acuarela y quisiéramos oscurecer dijéramos, introduce en el mortero: 10 ml de Agua destilada, 5 mg de Azul y 0.3 de Negro. Eso es lo que muchos de vosotros que estáis empezando quisierais y pedís en el momento en que acudís a clases. Cuando uno aun no es diestro en una materia necesite anclajes, picaportes, pasamanos, cuerdas, puertos, mucho orden para no perderse. Todo es poco. El agua es libre y se mueve libre por nuestro papel cargada de colores que reaccionan como quieren en los distintos papeles que utilicemos.  Por eso, esto que os muestro solo es una forma de empezar a hacer pruebas. Con un orden, pero ensayos que a cada uno resultará de un modo dependiendo de múltiples factores.

<alt="Cómo oscurecer amarillos"/>
Figura 4. Oscurecer colores. Amarillo Con Negro y con Gris Payne.
Acuarela. Macarena Márquez Jurado

Y he dejado para el final el color más difícil, según mi humilde experiencia. Necesario, frágil y potente a la vez, alegre, luz en sí misma. Quizá por eso mismo, el amarillo es un color tan dificultoso de utilizar, con complejidades que no tienen otros colores básicos. Al pintar con él podemos hundirnos en un alarde artificioso, o ensuciarlo hasta hacer que nuestra composición pierda su limpieza. Oscurecerlo es casi un imposible.

Aquí os dejo la misma secuencia que he utilizado con los otros dos primarios (Figura 4). En el primer caso, he mezclado con negro. He añadido poco pigmento para que el amarillo no desaparezca, aunque también quiero reseñar que no es un color tan débil como para fulminarlo con otro. El amarillo modifica intrínsecamente los otros colores. Parece que desaparece, pero no lo hace. Es como borrar el sol. De noche no lo vemos, pero ahí está. Pensemos en un crepúsculo de verano, de esos lentísimos de julio o de agosto. Una vez que el sol se ha puesto y no lo vemos, sigue incidiendo, no desaparece.  Continúa alterando esos cielos y horizontes que nos parecen imposibles de abordar sin caer en el emborronamiento o la cursilería. Y de igual forma sucede con el amarillo, que creemos taparlo, pero no podemos. Se queda y modifica nuestras noches, nuestros mares sin luna, o los tejidos pintados con acuarela.  En la parte superior de la figura podemos ver lo que sucede al mezclar amarillo con negro. En cuanto a la parte inferior, lo he mezclado con Gris Payne. Esquemáticamente, si pintamos un bronce al que le da una luz fuerte de mediodía, el lado iluminado apuntaría al amarillo y el lado oscuro viraría hacia el color verdoso. No sería un negro por poca luz que reciba.  

En próximos artículos, parte II,  seguiremos profundizando en la luz y en la oscuridad y su plasmación en nuestras acuarelas con otros colores, los complementarios.

Espero que, al menos, este artículo haya inducido a la reflexión sobre los valores de la luz y su ausencia. Después de ello, todo es experimento.

Y ahora dime: ¿De verdad que vas a pintar sólo con negro la pantalla de tu ordenador? Es probable que quieras hacerlo. Pero, si lo haces, que sea porque quieres, no porque no veas otros tonos.

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Cómo pintar flores con acuarela en 30 pasos

Tutorial: GERANIOS – Acuarela Paso a Paso

Iniciación a la pintura de flores con acuarela número 1

Autor: Macarena Márquez

 

Al final, las flores son manchas, espacios de luz y color sobre nuestro papel que toman mayor o menor cuerpo según nuestra forma única de entender lo que nos rodea, de expresar ese espacio en donde somos, estamos o vivimos. Macarena Márquez

 

Generalidades antes de empezar

 

A la hora de iniciarse en esta técnica de la acuarela, la esquematización del dibujo y el hecho de ir rellenando espacios capa a capa, resta la transparencia y soltura inherente a toda pintura a la acuarela. Esta es una forma de ejercicio para comprender el proceso paso a paso de este tipo de pintura. En este caso, sobre todo cuando se está en una fase inicial de aprendizaje, lo más apropiado es la técnica llamada “Húmedo sobre seco”, es decir, que, en la mayoría de las fases, esperaremos a que esté seca la capa anterior para continuar con nuestro trabajo. En la técnica “Húmedo sobre húmedo”, la pintura se aplica cuando la capa anterior aún está húmeda, por lo que es imprevisible lo que puede suceder, sobre todo, si no dominamos la técnica.



Acuarela: Flores paso a paso. Figura 1
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<alt="Pintar flores paso a paso cómo pintar flores"/>

Acuarela: Flores paso a paso. Foto original
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Se deberá hacer el dibujo esquematizado, ver figura número 2, pero no hay que escribir los números y letras dentro de cada espacio. Es suficiente tener abierta en la pantalla de nuestro ordenador la figura número 3 del plan general que se adjunta.

 

Acuarela: Flores paso a paso. Figura 2
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<alt="Pintar flores paso a paso con acuarela"/>

Acuarela: Flores paso a paso. Figura 3
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Siempre tendremos un papel al lado de pruebas, para no pasarnos de pigmento ni de agua. Cualquier pincelada, cuando se está aprendiendo con esta técnica debe ser probada antes de ser aplicada sobre el papel.

 

Cada vez que finalicemos una de las etapas que se exponen a continuación, es necesario poner nuestro papel a distancia para comprobar cuáles son nuestros adelantos y cómo progresa nuestra pintura. El hecho de pintar no es pura matemática, los tutoriales nos ayudan, van con nosotros hasta que somos capaces de soltarnos, pero es nuestro papel, nuestro propio proceso, verlo durante muchos ratos, lo que nos irá dando las pautas.

 

Se recomienda mirar también el proceso general en las figuras que se adjuntan. Desde el primero hasta el último.

 

Una vez que hemos finalizado, es aconsejable volver a pintar las mismas flores capa a capa, pero ya sin numeración ni esquemas. Si hemos seguido los pasos, seguramente hayamos comprendido que el capa a capa, el dejar tiempos de secado entre una y otra, la limpieza del agua y los pinceles, alejarnos de nuestro trabajo cada vez que utilizamos nuestro pincel y un buen dibujo esquemático es una base óptima para empezar a pintar. Y, no sólo una maceta, sino verdaderos jardines.  

 

Iniciación a la pintura de flores con acuarela. Geranios

 

1.— Dibujar según esquema. Las líneas se han dibujado muy nítidas para una mayor comprensión del proceso, pero en la realidad de un acuarelista el dibujo no debería ser así. Como todo dibujo de acuarela, apenas se debería notar. Figura 1.

2.— Reservar con enmascarador las R. Hay muchas. Sólo se han señalizado con flecha las más pequeñas para una mejor comprensión, pero hay más. Ver figura 3.

3.— Pintar con Amarillo limón los números 1. Si no tenemos Amarillo Limón, hacer con Amarillo de Cadmio Claro + una punta de Verde Cinabrio.

4.— Pintar con una mezcla de Rojo de cadmio + Ocre amarillo suave todo lo que tiene un 5, tenga letra o no la tenga. Ver figura 3.

  5.— Hacer la base de los rosas de las flores con Rojo de Cadmio+Rosa Permanente. Si   observamos el modelo original, sería el rosa más claro de todos, la base sobre la que   añadiremos más capas de color. Es todo lo que tiene un 2, tenga o no tenga letra.      Comprobar pincelada y tono en nuestro papel de pruebas y observar las figuras que    se adjuntan con el proceso general. Ver figura 3 y 4


Acuarela: Flores paso a paso. Figura 4
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6.— Volver a entrar con una mezcla de Rojo de Cadmio + Siena Tostada en algunos 5. Sólo en los 5A y en los 5AA.

7.— Con una mezcla hecha con verde cinabrio y azul ultramar se entrarán en todos los números 4, tengan letra o no la tengan.

8.— Hacer un tono pardo y pintar los 9.  Sólo los 9, no los 9B. Los 9 son los puntos de oscuridad que están dentro de la planta.  Los 9B, que son el fondo de la composición, se pintarán más adelante. Ver figura 3. En acuarela siempre se pinta de claro a oscuro, pero en trabajos que entrañan dificultad de dibujo, de tonos y colores, hay que situar algunos oscuros antes de terminar. A ellos nos agarraremos como referencia para no perdernos. Para la persona que aprende la técnica de acuarela, pintar flores paso a paso puede resultar complicado, tanto, que es posible que al final todo resulte una balsa de un color pardusco. Hay que recordar que, en las flores, luminosas y coloridas, algunos puntos de oscuridad son necesarios precisamente para resaltar dicha luz. No hay luz sin sombra. Al pintar, muchas veces es la sombra la que nos da la luz por contraste. El color pardo se hará con: Verde esmeralda + Azul Ultramar + Carmín de Alizarina + Sombra tostada. Todos los colores muy saturados.

9.—Hacer una mezcla de Rosa Permanente + Rojo de Cadmio para los 2A y los 2AA.  Debe tener más cantidad de Rosa Permanente que de Rojo de Cadmio y dar como resultado un valor medio, ni muy suave ni muy pigmentado. Sería el tono medio de los rosas de las flores. Es muy importante a estas alturas del proceso limpiar los pinceles y cambiar el agua. Para conseguir unos rosas buenos es necesaria cierta pulcritud o acabarán siendo grises sin brillo alguno. En las fotografías se aprecian más rojos de lo que son en la realidad. En el papel serán más rosas.


 
Acuarela: Flores paso a paso. Figura 5
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10.— Realizar un verde pardo con Verde Hooker + Azul Ultramar + un poco de Sombra Tostada. Pintar con él los 4A y los 4AA. Sería el segundo nivel de verde de las hojas.

11.— Realizar un rosa con Rosa permanente + Rojo de cadmio. Debería tener un valor medio, tirando a fuerte, pues sería el tercer nivel de color de las flores. Para los 2AA.

12.— Pintar el tercer nivel de verde de las hojas. Son los 4AA y los 4AAA. Es un verde más cálido que el anterior que se hará con: Verde Esmeralda + Siena Tostada. Tendrá un valor de saturación medio, ni muy aguado, ni demasiado subido de color. Ver figura 5.

13.— Pintar con Ocre Amarillo medio todos los 5, tengan o tengan letra.

14.— Pintar el fondo, los 9B, con tono pardo muy oscuro, casi negro. El negro se realizará con Verde Esmeralda + Carmín de Alizarina + Sombra Tostada + Azul Ultramar. Todos los colores deben estar muy saturados. Se intentará dar las pinceladas de forma horizontal. Ver Figura 5

15.—Pintar con Siena Tostada + Sombra Tostada los 5AA.

16.— Dar algunos toques de rojos, más oscuros, en algunos puntos de la flor según convenga. Hay que alejar el papel y ver en dónde van faltando oscuros.

17.— Mezclar Siena Tostada + Rojo de Cadmio en los 5AB.

18.— Comprobar si el fondo necesita una mayor cantidad de oscuridad y aplicar el tono pardo del paso 14.

19.— Aplicar un verde más subido de tono en los 4AAA. Para ello mezclar: Verde Cinabrio + Verde Esmeralda + Amarillo de Cadmio.  La mezcla tiene que estar muy saturada de pigmento. Ensayar en nuestro papel de pruebas. Ver Figura 5 y Figura 6.

<alt="Pintar flores Acuarela"/>
Acuarela: Flores paso a paso. Figura 6
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20.— Volver a alejar el papel para comprobar si es necesario algún punto más de verde saturado en las hojas.

21.— Aplicar una mezcla de Siena tostada + Sombra tostada en los 5AA.

22.— Levantar reservas. Previamente hay que comprobar que todo está bien seco. Figura 6.

23.— Botón de flor bajo las flores. Han estado reservados. Se pintan con la técnica de húmedo sobre húmedo. Aplicaremos pincelada muy aguada de amarillo limón. Cuando todavía esté húmeda dicha pincelada, se pondrá una punta de Rojo de Cadmio en el extremo inferior del botón y se dejará actuar. Hacerlo antes en nuestro papel de pruebas en una mancha para ver cómo actúa esa punta de rojo sobre el amarillo muy húmedo. Figura 6.

24.— Comprobar que el tiesto esté bien seco. Si es así, pintar con Rojo de Cadmio de valor medio toda su superficie tenga el número o la letra que tenga. Se trata de unificar tonos.

25.—Hacer un Amarillo Limón con Amarillo de CadmioOscuro + Verde Cinabrio y matizar las hojas que estaban reservadas. Aparecerán blancas. Ver figura 5 y 6.

26.— Volver a dar algunos toques oscuros, sean verdes, rojos o negros en donde sea necesario. Volver a poner a lo lejos para ver qué nos pide nuestro trabajo. Es necesario establecer un diálogo con nuestra composición. ¿En dónde queda sin profundidad? ¿Qué oscuro ha quedado opaco al secar? etc. Corregir.

27.—Hacer un Amarillo Limón con Amarillo de Cadmio Oscuro + Verde Cinabrio y matizar las hojas que sean necesarias.

28.— Con el rigger hay que dibujar los nervios de algunas de las hojas de los geranios. Sobre todo, la parte de las hojas en las que incide la luz. Se dibujará con un verde algo más oscuro que la base, pero sin pasarse, pues de lo contrario parecería una ilustración. Observar el modelo como referencia para dibujar. Figura 6.

29.— En el caso de que los contrastes de luz y sombra del tiesto continúen siendo excesivos, dar una aguada de Ocre Amarillo + Rojo Bermellón por encima a todo el tiesto.

30.— Al final, siempre es necesario dar un toque personal al trabajo. Si pintamos a la acuarela de forma suave, es seguro que faltarán algunos rosas más subidos de tono que aporten contraste a las flores. Si, por el contrario, nuestro estilo a la hora de pintar a la acuarela es contundente, habrá que rebajar con agua limpia algunos puntos.  Además, se puede redibujar con rigger alguna zona de la composición que lo requiera.


Habrá más artículos de iniciación a las flores. Hasta que seamos capaces de pintar jardines.


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Macarena Márquez Jurado

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Cómo pintar flores con acuarela en 30 pasos


Cómo pintar MAR, OLAS, ORILLA, ESPUMA en 10 pasos. Acuarela Iniciación.

El error sobreviene cuando, antes de conocer la técnica, ya la hemos abandonado. 

Macarena Márquez

Os dedico esta pequeña iniciación al agua, unos cuantos ejemplos de cómo pintar el mar, las olas, orillas de mar, espuma. Por eso, porque me lo habéis pedido desde varios lugares del mundo, no sólo desde mi país y los países de habla española como Argentina, México, Colombia, Ecuador, Chile, etc. sino desde Canadá, Australia, Irlanda, Israel, Bélgica, Estados Unidos o China. Gracias por la acogida en todos estos lugares. Cada día me sorprende más. Me maravilla empezar la mañana encontrando que tengo un nuevo lector, esta vez en Rusia, me parece extraordinario. Pintar es algo que hermana. El idioma es la pintura. En un mundo cada vez más iconológico, en donde las frases de más de ocho palabras empiezan a sobrar, este idioma de los pintores, el de imágenes y símbolos, está de plena moda, y nos une en la diversidad y en la lejanía. Gracias de nuevo.

Cuando se está empezando a pintar con acuarela, vemos como un objetivo muy lejano la simple idea de enfrentarnos al mar. Solo pensar cómo reducir el movimiento a unas pinceladas nos llena de duda, hasta ir aparcando el tema. Incluso conociendo un poco la técnica, es algo que sucede. Hay casos en que no se tiene ni idea, ni de técnica, ni de teoría del arte, y por su potente atractivo a los ojos del hombre es el primer trabajo que uno se dispone a emprender.

Después de muchos años aprendiendo y enseñando a abordar y a pintar el tema marítimo, he comprendido que no debe ser lo primero que pintemos, a no ser que queramos frustrarnos, ni debemos dejarlo para cuando la vista ya no soporte ni el exceso de luz, ni la oscuridad, cuando seamos tan ancianos que las manos no respondan bien a nuestros deseos de plasmar las maravillas que hemos divisado y divisamos mientras vivimos. Como decía Aristóteles, en el centro está la virtud, y este es un principio muy sensato a la hora de pintar con técnica. Para la creatividad, nunca aconsejaría este principio, ya que resta fuerza. Pero no es la fuerza artística lo que necesitamos cuando estamos aprendiendo, más bien mesura. Aprender técnicas y métodos requiere disciplina y un tiempo lento. Lo primero que pintó Picasso no fue Guernica. De niño empezó pintando con una minuciosidad y afán de detalle que a él mismo le horrorizaban. Y, a la edad de 15 años, mientras aprendía y vivía en La Coruña con sus padres, no pintaba la Torre de Hércules, o la Cabeza de Hombre Barbudo como llegaría a pintar los retratos de Dora Maar. Hasta en los genios hay un proceso. Aunque siempre son genios.

Si pintamos el mar y nunca hemos pintado algo, nos pueden pasar dos cosas, que nos salga algo medianamente aceptable en virtud de “la suerte del principiante”, o que acabemos emborronando. La acuarela es agua. El elemento acuoso está inscrito en su nombre, es su esencia. Y como agua que es, tiende a irse. Si no sabemos detener la pincelada en el momento preciso, o, por el contrario, aplicar el agua intuyendo cuál va a ser su comportamiento en nuestro papel, es muy probable que al final tengamos un pliego con agua de varios tonos que tenderá a unificarse y que, al final, no será mar. Como mucho será un charco fangoso. Yo puedo querer pintar un mar plano, cubista, realista, neoimpresionista, suprematista, abstracto. ¡Claro! Pero que, cuando lo pinte, no sea porque no domino una técnica.

Pintar con acuarela es una técnica, tiene un método. Técnicas y métodos, cuando ya los conocemos y han dado su fruto, están para abandonarlos y experimentar otros siempre que así se desee. Hay pintores que se quedan en ese desarrollo, y alcanzan cotas muy altas desde la técnica. Pero la mayoría experimenta.  El error viene cuando, antes de conocer la técnica ya la hemos abandonado. Es posible que al hacerlo abandonemos, no solo la necesidad pintar un mar de verano, de traerlo con nosotros, sino también todo mar, toda necesidad. La frustración que produce no saber pintar lo que queremos es muy alta cuando nuestra pulsión es sencillamente pintar.

Por eso, porque me lo habéis pedido desde varios lugares del mundo, no sólo desde mi país, España, y los países de habla española, comienzo ahora con un ejemplo para empezar a pintar el mar, las olas. Es un ejemplo muy sencillo, que os animo a desarrollar tal y como lo voy explicando. Más adelante os hablaré de mares y océanos. De momento hablemos de orillas de mar, olas, espuma, transparencias. Es un nivel muy básico. Ya nos iremos complicando más adelante.

<alt="Cómo pintar mar paso a paso"/>

Cómo pintar MAR, OLAS, ORILLA, ESPUMA en 10 pasos. Acuarela Iniciación.

1.—Dibujar a grandes rasgos planos de tonalidad: Nivel 1 de agua, ola 1, ola 2 nivel 2 de agua, arena.

2.—Reservar blancos con líquido enmascarador:

En este caso, se trata de manchar todo lo que es espuma con el líquido. Sería todo el espacio de Ola 1 y Ola 2. Después, al levantar la máscara, habrá que matizar dichos blancos. Pero eso es después. Muy importante que las líneas inferiores y superiores de nuestra mancha con enmascarador, que son las que conseguirán visualmente el efecto de la ola al romper, no sean unas líneas rectas, todas iguales, sin gracia ni personalidad. Como se puede ver son líneas curvas, redondeadas, no hay dos iguales. Es un ejemplo para aprender. Si hay gotas aisladas, se reservarán también con su forma única, no haciendo círculos blancos pequeños todos iguales. Un gran error es enmascarar todos los blancos sin dibujo. Al reservar los blancos estamos dibujando. En este caso se trata de un ejercicio de iniciación, por eso el resultado es algo estereotipado. Cuando tengamos práctica, ni siquiera haremos reservas de blanco. Seremos capaces de aislar la claridad no entrando ahí con color alguno. Paciencia, artista.

3.— Unas vez que haya secado perfectamente nuestro enmascarador, aplicar una aguada violeta muy clara a todo el trabajo. Para el violeta podemos utilizar Violeta de Cobalto, o mezclar Azul Ultramar con una punta de Rosa Permanente. Pasar por encima de los tramos que hemos enmascarado. Ahí no entrará la pintura. Dejar secar.

4.— Preparar otra aguada, esta vez formada por ese mismo violeta al que añadiremos un poco de ocre amarillo. Para que la transición sea suave, pondremos nuestro papel al revés. La zona de arena quedará arriba. Aplicar. Observar que la aguada vaya cayendo de forma suave. Ayudar con un pincel tipo paletina si es preciso.

5.— Dar la vuelta al papel de nuevo. Pintar los azules del mar. Son turquesas. Mezclaremos en nuestra paleta azul cerúleo con un poco de verde esmeralda y bastante agua. Son dos colores con gran poder de tinción. Se trata de conseguir transparencia. Es un mar del trópico. Dejaremos secar y aplicaremos nuevas pinceladas, nuevas capas hasta conseguir el tono deseado según modelo. Vamos abriendo claridades azules durante todo el proceso. Hay zonas en donde hay una capa, ahí se ve el violeta del fondo, y otras en donde hay varias capas de turquesa. Ahí no se ve aunque está y se acaba notando.

6.— Pintar la zona oscura de la ola. Lo he llamado Nivel 2 de Agua. La base sobre la que estamos pintando es un tono violáceo que proviene de la primera aguada que hicimos + los turquesas, que ya habrán secado. Sobre esta base aplicaremos el tono verdoso con Verde Hooker mezclado con una punta de Siena Tostada y Azul Ultramar. Ir dando capas hasta conseguir la profundidad deseada.

 7.— Levantar líquido enmascarador. Quedará un blanco nítido que tendremos que matizar según el modelo. Primero pintaremos con un gris una mancha, sin llegar ya a los bordes. Este gris lo haremos con Azul Ultramar + Una punta de Siena Tostada. Es un gris azulado.

8.— Cuando esté seco, se aplicará un nuevo gris, pero ya no pintaremos sobre toda la masa gris anterior, sino sólo una parte. Se trata de conseguir varios niveles de gris para que el agua sea agua espumosa, no una zona de blanco plano. Mientras más niveles de gris consigamos, más riqueza en nuestra acuarela. Siempre de menor a mayor intensidad.

9.— Observar nuestra acuarela de lejos. Ver si las olas tienen relieve, si dan la sensación de onda. En el caso de que sea necesario, volver a pintar sobre grises, sobre verdes o turquesas.

<alt="Cómo pintar las olas en 10 pasos"/>

Estoy Reunida. Macarena Márquez. Acuarela. 
www.macuarela.com



10: Firmar viendo qué color viene bien a nuestra firma. La base de esta composición tiene un valor tonal azul y verde. Ya que has llegado hasta aquí con arte, tienes arte como para firmar en el color que desees. Sólo como orientación te recuerdo, que el naranja busca al azul (porque le falta en su composición) y que el rojo busca al verde por lo mismo. Son complementarios. Estos dos tonos quedan muy bien para firmar en playas. Son el contrapunto idóneo para esta partitura. Pero la creatividad es libre y, si así lo deseas, puedes investigar otros tonos, sin olvidar que tu firma es un dibujo más dentro de los dibujos, una nota más dentro de las notas, un elemento más en tu composición. No lo olvides.

Complementario del azul: NARANJA

Complementario del verde: ROJO

Pintaremos más olas. Hay muchos mares.

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Cómo pintar un Sorolla con Acuarela en 13 pasos.

Copiar a los grandes maestros es importante. El artista ya ha hecho por nosotros lo más fundamental del proceso artístico: TRADUCIR EL UNIVERSO QUE NOS RODEA. Cuando se es un pintor poco experimentado -o con falta de técnica-, convertir la realidad circundante en líneas, pinceladas o manchas de color, puede resultar un asunto muy complicado. Lo importante a la hora de pintar es saber que unas flores claras que se encuentran sobre sendas macetas de barro no son más –en nuestro lienzo o papel-, que unas pinceladas de formas irregulares. El pintor, en este caso Sorolla, ha decidido plasmar dichas flores –y las macetas- sobre un fondo de vegetación oscura. De ese modo cobran más importancia. Observemos el centro de la composición.

JOAQUÍN SOROLLA—La Alberca. Alcázar de Sevilla. 1910

A base de copiar las traducciones que hacen los grandes maestros, acabaremos aprendiendo a traducir la realidad por nosotros mismos, con nuestro criterio. Reducir las tres dimensiones del mundo que nos rodea a las dos que tiene nuestro papel, nos parecerá más fácil una vez que hayamos observado a los maestros. Practicar cómo resuelven y traducen ellos es una buena forma de empezar. Después de adquirida la técnica, seremos capaces de expresarnos de una FORMA PERSONAL, con ARTE, que es el cometido de cualquier persona que entra en el mundo de la pintura.

En el caso de La Alberca de Sorolla, y de toda la pintura de Sorolla, no olvidar un concepto: Que no hay luz sin sombra, y que en las sombras de su pintura hay luz, color. Decir sombra no es decir negro. Hay que desterrar esta idea.


<alt="La Alberca. Sorolla. Versión Acuarela"/>

Acuarela Paso a Paso. Pintar un Sorolla con Acuarela. 
La Alberca. Alcázar de Sevilla. Joaquín Sorolla. 1910
Versión en Acuarela de Macarena Márquez






La Alberca. Alcázar de Sevilla. Óleo Original de Joaquín Sorolla. 1910 
Archivo de Wikimedia Commons


Materiales:

  • Papel: Tamaño. Aunque se puede hacer en cualquier tamaño, por tratarse de un estudio de aprendizaje, recomiendo un tamaño no menor a A4. Lo más recomendable bajo mi punto de vista sería un A3 o aproximado. Gramaje y tipo de papel. Puede ser un Canson, Guarro o Arches. Lo importante es que tenga como mínimo un gramaje de 240g/m2 y que sea de grano grueso.
  • Pinceles: Redondos y planos del 12, 10, 6, 4, 2. Un Rigger para delinear.
  • Lápiz o portaminas: H
  • Enmascarador para blancos
  • Pincel de goma de punta fina para el enmascarador.
  • Acuarela: Paleta básica de 10/12 colores

PROCESO Paso a paso – LA ALBERCA de SOROLLA


La Alberca. Sorolla. Figura 1. Dibujar.

La Alberca. Sorolla. Figura 2. Enmascarar

La Alberca. Sorolla. Figura 3. Primeras manchas. Grises y medias tintas.



La Alberca. Sorolla. Figura 4. Primeros verdes



La Alberca. Sorolla. Figura 5. Tonos Tierra. Terracotas. Primera capa. Verdes segunda capa.



La Alberca. Sorolla. Figura 6. Tonos Tierra. Segunda capa. Terracotas. Profundidad del agua y vegetación. Ramas.

<alt="Sorolla con Acuarela"/>
La Alberca. Sorolla. Figura 7. Levantar reservas. Matizar. Redibujar. Firmar


1.— Dibujar las líneas principales. Se trata de hacer una especie de mapa personal que nos facilite el proceso. Lo importante es que ese dibujo nos aclare a nosotros. Figura 1

2.—Reservas de Blanco: Observar bien el modelo y aplicar máscara en donde sea necesario. De forma orientativa enumero algunos puntos de luz a reservar. Figura 2:

  1. Hojas amarillo-verdosas sobre fondo oscuro a la izquierda de la composición y sobre cielo
  2. Flores blanco-azuladas en el centro (están sobre fondo verde)
  3. Margaritas y flores claras a la derecha de la composición.
  4. Algunas pinceladas naranjas (del pequeño naranjo a la izquierda de la composición, delante de terraza) También hay que reservar las pinceladas rojas y anaranjadas de la parte inferior (flores)
  5. Algunos reflejos claros en el agua: alguna pincelada a la izquierda y algunos puntos de reflejo a la dcha.

3.- Tramos de luz que entran detrás de las macetas. Figura 3: Poner agua y añadir una punta de amarillo de cadmio con una punta de rojo de cadmio. Aplicar. Es algo muy suave, para manchar el papel de una forma cálida, casi sin color. Como el tono resultante dependerá del blanco de nuestro papel, si es necesario, al final se retocarán algunos claros con témpera blanca mezclada con siena o terracota para conseguir igualar al original. Se trata versionar un óleo. La acuarela no trabaja con blanco normalmente, pero para acercarnos a un original como éste, a veces es necesario.

4.—Aplicar con Rosa Permanente MUY REBAJADO algunas pinceladas previas a empezar con los grises. Mirar cielo y bordes del ciprés. Figura 3.

A lo largo de todo el proceso, iremos dando capa sobre capa. No intentemos que los grises oscuros o que los violetas profundos de la alberca tengan su oscuridad/profundidad desde el primero momento. Se trata de dar capa sobre capa, el oscuro va surgiendo de la cantidad de pigmento. Iremos siempre de menos a más intensidad con paciencia. 

5.—Grises y medias tintas. Figuras 3, 4 y 5: Es lo primero que vamos a pintar. Los grises, las medias tintas de los fondos. La base se hace con Azul Ultramar + Siena Tostada. En determinadas zonas lleva más azul que siena.

  1. Cielo: Observar los matices, a la izquierda es más cálido que en el centro de la composición. No olvidar que estamos pasando de un óleo a una acuarela, por lo que ni tonos ni pinceladas pueden ser idénticos.
  2. Fachada de la terraza derecha:
  • A la izquierda Es casi blanco. Primero pondremos agua, y después añadiremos una punta de Azul Ultramar –casi imperceptible-, otra de Siena tostada. Añadiremos un poco de Amarillo de Cadmio para dar calidez a la cal. Todo en muy pequeñas proporciones. Se trata de manchar un poco el blanco del papel.
  • A la derecha: En la parte superior y algunas zonas del inferior de la fachada derecha, hay algunos grises muy limpios en la base (azulados, transparentes). En los que se ve a través de la vegetación. En la parte central de dicha fachada hay un gris rojizo: Primero ponemos el agua, después una punta de azul ultramar, otra de Siena tostada y otra de Rojo de cadmio, todo en muy pequeñas proporciones.
  1. Fachada de la tapia izquierda. Lo que se ve debajo de la vegetación son unos grises violáceos –casi azules- que se hacen con Azul Ultramar y Rosa transparente muy rebajado. Si queda demasiado violeta, añadir un punto de siena para ensuciarlo. Aplicar observando el modelo. Hay unas pinceladas Azul de Prusia verticales, que se tendrán que dar sobre la fachada izquierda cuando seque la base violácea que acabamos de dar. Ese azul se hace con Azul ultramar+ Verde esmeralda y una punta de Siena Tostada. De momento estamos con los fondos. Son los previos a lo meramente figurativo de la composición.
  2. Agua: En el extremo inferior izquierdo: Hay que volver a aplicar ese tono violáceo. Cuando seque volveremos a dar pinceladas con Azul de Prusia (Azul Ultramar +  Verde Esmeralda + Punta de Siena Tostada) sobre ese tono violáceo según el modelo.
  3. Sobre algunas partes bajas del cielo: Aplicar ese tono Azul de Prusia, pero muy rebajado con agua. Mirar modelo. Son pinceladas muy suaves.
  4. Tonos azulados en el agua (hacia la derecha): Se hacen con azul cobalto o en su defecto ultramar muy rebajado.

6.—Vegetación: Aplicar verdes según modelo. Figuras 4, 5, 6 y 7:

  1. La base de los verdes de la fachada izquierda es un Verde Sap + Siena tostada. Cuando seque ese verde, habrá que aplicar un segundo verde más oscuro.  Aplicar verdes también en el reflejo del agua, aquí, los verdes tienen algo de ocre. Observad modelo. Hay que ir dando pinceladas en el agua como si fuera un puzzle. Al final, cobra sentido. Si no tenemos Verde Sap, nos vale el Verde Hooker
  2. Esa base es la misma para la mayoría de la vegetación, a excepción de unos verdes más azulados, que estarían: En la zona central, en donde hay un macizo de flores amarillas y detrás de las mismas. En la maceta de las margaritas de la derecha de la composición. Algunas notas en el arbusto que está delante de la terraza. El verde azulado lo haremos con: Verde Esmeralda + Siena tostada + Azul Ultramar
  3. Zonas oscuras de los verdes de toda la composición: Observar el modelo para ver en dónde se encuentran. Para una buena observación de la pintura, hacer barridos del ojo, de izquierda a derecha y de arriba abajo. Detenernos cuando vayamos encontrando las pinceladas que buscamos y aplicar en nuestra composición según el modelo. Los verdes oscuros se hacen –siempre- con muy poca agua y la siguiente mezcla: Verde Esmeralda + Azul Ultramar + Carmín de Alizarina + una punta de Siena tostada. Estos colores se aplicarán en mayor o menor medida. 
  4. Amarillo cadmio en el macizo de flores central y amarillos más rebajados en zonas del macizo de vegetación de la derecha  

7.—Violetas del estanque: aplicar violetas según el original. El violeta se hará con Carmín de Alizarina + Azul Ultramar.  El pincel tiene que estar muy limpio o los violetas siempre serán sucios y faltos de interés. Tiene más Carmín que Azul. Es bastante intenso, por lo que, si ponemos mucha agua desde el principio, no lo conseguiremos. Las pinceladas en estos oscuros deben ser con mucho pigmento y poca agua. Figuras 5,6 y 7.

8.—Tonos terracota de la composición. Figuras 5, 6 y 7: Los hay más claros y oscuros. Lo idóneo es preparar distintas variaciones en diferentes pocillos, e ir pintando según el original. Se dará más de una capa según lo necesite nuestro trabajo.

Algunas variaciones para preparar los tonos terracota en nuestros pocillos e ir utilizando:

  • Siena tostada + Rojo de cadmio
  • Ocre amarillo + Rojo de cadmio
  • Ocre amarillo + Rojo de cadmio + un poco de azul ultramar
  • Ocre amarillo + Amarillo de cadmio + un poco de Rojo de cadmio
  • Tierra sombra + Rojo de cadmio + Ocre amarillo + Siena tostada.

Lugares en donde se encuentran estos tonos

  1. Poyete de la terraza
  2. Poyete de la alberca
  3. Macetas: Observar que las macetas reflejadas en el estanque son más oscuras que las reales.
  4. Arco que se entrevé detrás de la terraza (es más rojizo).
  5. Ventana que se entrevé detrás de la terraza. Es siena tostada con una punta de azul ultramar.
  6. También hay ciertos tonos ocres –muy rebajado-en la parte baja del pequeño naranjo que está delante de la terraza.

9.— Intensificar tonos siempre que hayan quedado demasiado claros. Seguramente haya que volver a pintar la superficie azul del agua, algunos verdes y los tonos de las macetas. Comprobar que el reflejo debe ser más oscuro que la realidad. Las macetas reflejadas en el agua son más intensas que las propias macetas. Figuras 5, 6 y 7.

 A lo largo de todo el proceso, iremos alejándonos y acercándonos a nuestro trabajo para poder ver cómo evoluciona. Muchos matices, aciertos y errores sólo se ven desde lejos.

 10.— Levantar reservas. Si es necesario, matizar flores. Figuras 6 y 7.

Flores blancas y amarillas con: Agua a la que se añade una punta de Amarillo Limón.

Flores o frutos rojos/naranjas: Agua a la que se añade Rojo de Cadmio + Carmín o Rojo Bermellón o de Cadmio + Amarillo según necesitemos rojos o naranjas. Hacer muy poca mezcla. Son pinceladas.

Mirar de lejos para comprobar si es necesario meter alguna pequeña pincelada blanca sobre los verdes (flores). De ser así, habría que hacerlo con tempera blanca mezclada con el tono de la flor.

11.— Pintar las ramas del almendro de la izquierda y los troncos del naranjo enano que crece delante de la terraza.  Figuras 6 y 7. El gris de las ramas del almendro de la derecha se hace con Azul Ultramar + Siena Tostada, al que se le añade una punta de carmín (esas ramas, en el original, son violáceas). El gris de las ramas del naranjo enano de la derecha, en cambio, se hace con Azul Ultramar + Siena Tostada, con más siena que azul. Observad modelo. 

12.— Con el Rigger o un pincel muy fino dibujar líneas finales. Figuras 6 y 7. Hay líneas importantes en las baldosas de la alberca. Las líneas no son negras. Eso es una idea que tenemos que desterrar. Se dice línea y se piensa en lápiz negro. No es así. Cada línea tiene un carácter, más o menos ancha, y un color. Por ejemplo, si nos fijamos en esas líneas de las baldosas del borde la alberca, las que dibujan el suelo, son más anchas y violáceas que las que verticales cortan sobre el agua. Es un ejemplo solo. El pintor no debe cansarse nunca de observar. Podríamos decir que el buen pintor observa más que pinta. 

13.— Firmar. Figura 7. No olvidar nunca poner que es una versión del cuadro en cuestión y su autor original. En este caso somos meros copistas. Llegará un momento en que seremos artistas. 

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Macarena Márquez Jurado

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