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El papel lienzo para pintar con Acuarela - Antinoo

 Me quedé sin papel específico para acuarela. Al menos no eran de las calidades que suelo usar. Pero eso nunca es motivo para no emprender una nueva acuarela. Tenía varios pliegos de papel lienzo, que utilizo normalmente para acrílicos, tinta china o gouache, pero que también pueden servir para pintar con acuarela.

Tenía papel lienzo, y también tenía a Antinoo desde hacía varias semanas rondando por mi mente.

Antinoo. Figura 1. Acuarela sobre Papel Lienzo.
Macarena Márquez Jurado


Digo esto porque, hay algunas personas que están todo el día comprando materiales y no pintan nunca. Por el contrario, otras, no tienen tantos materiales, y, sin embargo, no paran de pintar. El equilibrio estaría en tener tantas ideas, como materiales para plasmarlas.

Siempre he hablado sobre el conocimiento de los materiales como primer paso antes de empezar en el mundo de la acuarela. Hay artistas que, inicialmente tienen la pulsión de pintar, y después buscan los instrumentos necesarios para llevar a cabo su inspiración. Y, si las tiendas están cerradas y los envíos tardan en llegar, pintan con el mismísimo plumero, con el cepillo de dientes, la brocha del colorete o un bastoncillo aplicado a cualquier papel o cartulina: la caja de detergente desplegada, la portada del periódico o la parte de atrás del calendario de turno. Hay veces en que sucede eso, la necesidad de pintar, ese algo que viene a ser como un aprieto cuya fuente no se sabe en dónde radica y que nos pone manos a la obra. En este sentido, todo nace de un deseo indescifrable que algunos han llamado el “estro”. De hecho, la Real Academia de la Lengua Española define el estro como la Inspiración ardiente del poeta o del artista. Y ante dicha inspiración no cabe otra acción que darle salida. La emoción es aquello que nos mueve. Y uno de los caldos de cultivo de la mayoría de los artistas.

Antinoo. Figura 2. Acuarela sobre papel Lienzo. Final
Macarena Márquez Jurado

Y ¿qué sucede si ante dicha sensación uno no tiene papel idóneo? Que pinta en otros que cree menos idóneos, o incluso en los tabiques. Así empezó el Arte Rupestre a falta de pasta de papel y de inventos. Para un artista y su estro, no hay obstáculos. Eso forma parte de la creatividad. El ser más creativo no es el que mejor pinta, es el que más soluciones aporta ante una idea o problema. Por eso, ahora en que por fin se sabe lo que es la creatividad, que no significa precisamente que uno esté todo el día pintando flores o componiendo cancioncillas, las personas de gran de creatividad son buscadas por las empresas. Las empresas continuamente tienen que sortear problemas. Por supuesto que para ello hay capacidades, conocimientos y especializaciones, pero uno de los rasgos psicológicos para desentrañar obstáculos, o salvarlos, es el rasgo creativo de las personas.

Y ahora vayamos al momento en que había agotado mis papeles y en que me encontré con varios pliegos de papel lienzo. Antinoo ya estaba en mi cabeza. Acababa de releer Las Memorias de Adriano, de Margarite Yourcenar, de contemplar por no sé cuántas veces el Antonio de La Galería Uffizzi de Firenze (Italia), el indefinible de El Museo del Prado de Madrid (España), y el que yo veía como la perfección del equilibrio y la racionalidad en el rostro: El Antinoo de El Museo Arqueológico de Delfos (Grecia).

Antinoo, el efebo divinizado por Adriano, llevado a las cotas máximas de la Historia del Arte en su plasmación escultórica del ideal, eso es lo que quise plasmar aquí, sin alejarme de la verdad artística, porque uno corre el peligro de estropear siempre, aplicando tan sólo otras técnicas.

Proceso de la acuarela ANTINOO sobre papel lienzo. Acuarela paso a paso:

Lo primero que hice fue elegir un punto de vista bajo. Con ello quería resaltar la potencia del personaje, la belleza terrestre que nos mira desde arriba, porque se sabe superior, y nos encandila. Pero también quise abrir ese gran espacio sobre su cabeza. Aparentemente es un vacío. Pero solo aparentemente. Ondea sobre esa belleza pasmante, que nos detiene y trasciende.

Una vez seleccionado el punto de vista y el perfil que me gustaba, dibujé. Sin apartarme del original, o apartándome sólo en la medida de la precisión que puede tener una mano impulsada por un cerebro de Homo Sapiens. Las esculturas de Antinoo nos sobrepasan.

Antinoo. Figura 3. Acuarela sobre papel Lienzo.  Fase Inicial.
Macarena Márquez Jurado

Después pinté con acuarela reduciendo la paleta al máximo: Siena Tostada, Ocre Amarillo, Azul ultramar y Negro. El Carmín de Alizarina solo lo utilicé, como siempre, mezclado con Bermellón, para el punto de la firma.

Antinoo. Figura 4. Acuarela sobre papel Lienzo. Proceso
Macarena Márquez Jurado

Al pintar sobre lienzo, por si hacéis la prueba, comprobaréis que el papel, al ser muy plástico, a veces reacciona a su modo, y no siempre mandamos sobre ello. Eso puede ser bueno o no. Depende de las reacciones y a donde nos lleve. Pero hay que dejar actuar al agua.

Así hice.

El resultado fue este que veis. (Figura 2). En algunos sectores me encantó lo que me devolvió el papel, unas calidades de tela transparente, o menos transparentes. En otros sectores se me abría la pincelada, quedaba demasiado mate, y el resultado no era bueno. Para esto hay muchas soluciones: Goma Arábiga, que no tenía, o algún barniz para acuarela, que también se me había acabado. Otra solución era incidir sobre los espacios matificados oscuros que no me gustaban con nueva carga de acuarela, pero, al ser papel lienzo, que absorbe menos que el de acuarela específico, al final podía llegar a una balsa de oscuro de esas que acaban secando en clave blanquecina.

Los medievales utilizaban clara de huevo y azúcar como aglutinante. Opté por el azúcar. Cogí agua limpia y bastante azúcar. Apliqué sobre algunos oscuros y algunos claros. Y se quitó ese efecto de pincelada mal aplicada. (Figura 5)

Antinoo. Figura 5. Acuarela sobre papel Lienzo. Detalle con veladura de agua azucarada en algunos sectores.
Macarena Márquez Jurado

Después inserté a Antinoo entre tres elementos:

El primero, las puntas de diamantes que nos marcan la dirección. Antinoo es un diamante de la Tierra. Es la Belleza.

Antinoo. Figura 6. Acuarela sobre papel Lienzo. Puntas de Diamante. Direccionalidad.
Macarena Márquez Jurado


El segundo, apliqué algo de técnica de collage insertando papel de periódico y pegándolo con pegamento en spray, para apartarlo, por un lado, de la escultura clásica, y como elemento compositivo que lo literaturiza, como así nos ha llegado el personaje. Como alguien que está entre lo real histórico, que fue y existió, y lo literario perteneciente a su recreación. No sabemos la realidad del rostro de Antinoo, pero, desde luego, si posee la octava parte de armonía y de belleza que sus recreaciones artísticas, era un rostro imposible de no ser contemplado. (Figura 6).

El tercero, por detrás y por encima de la cabeza de Antinoo, puse unas pompas de cristal que lo sumen en la ingravidez, desde el carbono de las puntas de diamante y la belleza de la tierra, hasta lo gaseoso del espacio superior, trascendente y misterioso.

No se vende.

Antinoo. Figura 7. Acuarela sobre papel Lienzo. Pompas de cristal. Detalle. Macarena Márquez Jurado

Dejo muestras de cuanto he explicado, para que experimentéis con los materiales y texturas. No siempre lo ortodoxo es lo mejor. Y esta acuarela, aunque he pintado con acuarela, no es una acuarela tradicional al uso. Experimentad. Dejaos sumir en el misterio del Arte. Porque el Arte siempre regala.


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Cómo pintar flores con acuarela en 30 pasos

Tutorial: GERANIOS – Acuarela Paso a Paso

Iniciación a la pintura de flores con acuarela número 1

Autor: Macarena Márquez

 

Al final, las flores son manchas, espacios de luz y color sobre nuestro papel que toman mayor o menor cuerpo según nuestra forma única de entender lo que nos rodea, de expresar ese espacio en donde somos, estamos o vivimos. Macarena Márquez

 

Generalidades antes de empezar

 

A la hora de iniciarse en esta técnica de la acuarela, la esquematización del dibujo y el hecho de ir rellenando espacios capa a capa, resta la transparencia y soltura inherente a toda pintura a la acuarela. Esta es una forma de ejercicio para comprender el proceso paso a paso de este tipo de pintura. En este caso, sobre todo cuando se está en una fase inicial de aprendizaje, lo más apropiado es la técnica llamada “Húmedo sobre seco”, es decir, que, en la mayoría de las fases, esperaremos a que esté seca la capa anterior para continuar con nuestro trabajo. En la técnica “Húmedo sobre húmedo”, la pintura se aplica cuando la capa anterior aún está húmeda, por lo que es imprevisible lo que puede suceder, sobre todo, si no dominamos la técnica.



Acuarela: Flores paso a paso. Figura 1
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<alt="Pintar flores paso a paso cómo pintar flores"/>

Acuarela: Flores paso a paso. Foto original
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Se deberá hacer el dibujo esquematizado, ver figura número 2, pero no hay que escribir los números y letras dentro de cada espacio. Es suficiente tener abierta en la pantalla de nuestro ordenador la figura número 3 del plan general que se adjunta.

 

Acuarela: Flores paso a paso. Figura 2
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<alt="Pintar flores paso a paso con acuarela"/>

Acuarela: Flores paso a paso. Figura 3
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Siempre tendremos un papel al lado de pruebas, para no pasarnos de pigmento ni de agua. Cualquier pincelada, cuando se está aprendiendo con esta técnica debe ser probada antes de ser aplicada sobre el papel.

 

Cada vez que finalicemos una de las etapas que se exponen a continuación, es necesario poner nuestro papel a distancia para comprobar cuáles son nuestros adelantos y cómo progresa nuestra pintura. El hecho de pintar no es pura matemática, los tutoriales nos ayudan, van con nosotros hasta que somos capaces de soltarnos, pero es nuestro papel, nuestro propio proceso, verlo durante muchos ratos, lo que nos irá dando las pautas.

 

Se recomienda mirar también el proceso general en las figuras que se adjuntan. Desde el primero hasta el último.

 

Una vez que hemos finalizado, es aconsejable volver a pintar las mismas flores capa a capa, pero ya sin numeración ni esquemas. Si hemos seguido los pasos, seguramente hayamos comprendido que el capa a capa, el dejar tiempos de secado entre una y otra, la limpieza del agua y los pinceles, alejarnos de nuestro trabajo cada vez que utilizamos nuestro pincel y un buen dibujo esquemático es una base óptima para empezar a pintar. Y, no sólo una maceta, sino verdaderos jardines.  

 

Iniciación a la pintura de flores con acuarela. Geranios

 

1.— Dibujar según esquema. Las líneas se han dibujado muy nítidas para una mayor comprensión del proceso, pero en la realidad de un acuarelista el dibujo no debería ser así. Como todo dibujo de acuarela, apenas se debería notar. Figura 1.

2.— Reservar con enmascarador las R. Hay muchas. Sólo se han señalizado con flecha las más pequeñas para una mejor comprensión, pero hay más. Ver figura 3.

3.— Pintar con Amarillo limón los números 1. Si no tenemos Amarillo Limón, hacer con Amarillo de Cadmio Claro + una punta de Verde Cinabrio.

4.— Pintar con una mezcla de Rojo de cadmio + Ocre amarillo suave todo lo que tiene un 5, tenga letra o no la tenga. Ver figura 3.

  5.— Hacer la base de los rosas de las flores con Rojo de Cadmio+Rosa Permanente. Si   observamos el modelo original, sería el rosa más claro de todos, la base sobre la que   añadiremos más capas de color. Es todo lo que tiene un 2, tenga o no tenga letra.      Comprobar pincelada y tono en nuestro papel de pruebas y observar las figuras que    se adjuntan con el proceso general. Ver figura 3 y 4


Acuarela: Flores paso a paso. Figura 4
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6.— Volver a entrar con una mezcla de Rojo de Cadmio + Siena Tostada en algunos 5. Sólo en los 5A y en los 5AA.

7.— Con una mezcla hecha con verde cinabrio y azul ultramar se entrarán en todos los números 4, tengan letra o no la tengan.

8.— Hacer un tono pardo y pintar los 9.  Sólo los 9, no los 9B. Los 9 son los puntos de oscuridad que están dentro de la planta.  Los 9B, que son el fondo de la composición, se pintarán más adelante. Ver figura 3. En acuarela siempre se pinta de claro a oscuro, pero en trabajos que entrañan dificultad de dibujo, de tonos y colores, hay que situar algunos oscuros antes de terminar. A ellos nos agarraremos como referencia para no perdernos. Para la persona que aprende la técnica de acuarela, pintar flores paso a paso puede resultar complicado, tanto, que es posible que al final todo resulte una balsa de un color pardusco. Hay que recordar que, en las flores, luminosas y coloridas, algunos puntos de oscuridad son necesarios precisamente para resaltar dicha luz. No hay luz sin sombra. Al pintar, muchas veces es la sombra la que nos da la luz por contraste. El color pardo se hará con: Verde esmeralda + Azul Ultramar + Carmín de Alizarina + Sombra tostada. Todos los colores muy saturados.

9.—Hacer una mezcla de Rosa Permanente + Rojo de Cadmio para los 2A y los 2AA.  Debe tener más cantidad de Rosa Permanente que de Rojo de Cadmio y dar como resultado un valor medio, ni muy suave ni muy pigmentado. Sería el tono medio de los rosas de las flores. Es muy importante a estas alturas del proceso limpiar los pinceles y cambiar el agua. Para conseguir unos rosas buenos es necesaria cierta pulcritud o acabarán siendo grises sin brillo alguno. En las fotografías se aprecian más rojos de lo que son en la realidad. En el papel serán más rosas.


 
Acuarela: Flores paso a paso. Figura 5
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10.— Realizar un verde pardo con Verde Hooker + Azul Ultramar + un poco de Sombra Tostada. Pintar con él los 4A y los 4AA. Sería el segundo nivel de verde de las hojas.

11.— Realizar un rosa con Rosa permanente + Rojo de cadmio. Debería tener un valor medio, tirando a fuerte, pues sería el tercer nivel de color de las flores. Para los 2AA.

12.— Pintar el tercer nivel de verde de las hojas. Son los 4AA y los 4AAA. Es un verde más cálido que el anterior que se hará con: Verde Esmeralda + Siena Tostada. Tendrá un valor de saturación medio, ni muy aguado, ni demasiado subido de color. Ver figura 5.

13.— Pintar con Ocre Amarillo medio todos los 5, tengan o tengan letra.

14.— Pintar el fondo, los 9B, con tono pardo muy oscuro, casi negro. El negro se realizará con Verde Esmeralda + Carmín de Alizarina + Sombra Tostada + Azul Ultramar. Todos los colores deben estar muy saturados. Se intentará dar las pinceladas de forma horizontal. Ver Figura 5

15.—Pintar con Siena Tostada + Sombra Tostada los 5AA.

16.— Dar algunos toques de rojos, más oscuros, en algunos puntos de la flor según convenga. Hay que alejar el papel y ver en dónde van faltando oscuros.

17.— Mezclar Siena Tostada + Rojo de Cadmio en los 5AB.

18.— Comprobar si el fondo necesita una mayor cantidad de oscuridad y aplicar el tono pardo del paso 14.

19.— Aplicar un verde más subido de tono en los 4AAA. Para ello mezclar: Verde Cinabrio + Verde Esmeralda + Amarillo de Cadmio.  La mezcla tiene que estar muy saturada de pigmento. Ensayar en nuestro papel de pruebas. Ver Figura 5 y Figura 6.

<alt="Pintar flores Acuarela"/>
Acuarela: Flores paso a paso. Figura 6
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20.— Volver a alejar el papel para comprobar si es necesario algún punto más de verde saturado en las hojas.

21.— Aplicar una mezcla de Siena tostada + Sombra tostada en los 5AA.

22.— Levantar reservas. Previamente hay que comprobar que todo está bien seco. Figura 6.

23.— Botón de flor bajo las flores. Han estado reservados. Se pintan con la técnica de húmedo sobre húmedo. Aplicaremos pincelada muy aguada de amarillo limón. Cuando todavía esté húmeda dicha pincelada, se pondrá una punta de Rojo de Cadmio en el extremo inferior del botón y se dejará actuar. Hacerlo antes en nuestro papel de pruebas en una mancha para ver cómo actúa esa punta de rojo sobre el amarillo muy húmedo. Figura 6.

24.— Comprobar que el tiesto esté bien seco. Si es así, pintar con Rojo de Cadmio de valor medio toda su superficie tenga el número o la letra que tenga. Se trata de unificar tonos.

25.—Hacer un Amarillo Limón con Amarillo de CadmioOscuro + Verde Cinabrio y matizar las hojas que estaban reservadas. Aparecerán blancas. Ver figura 5 y 6.

26.— Volver a dar algunos toques oscuros, sean verdes, rojos o negros en donde sea necesario. Volver a poner a lo lejos para ver qué nos pide nuestro trabajo. Es necesario establecer un diálogo con nuestra composición. ¿En dónde queda sin profundidad? ¿Qué oscuro ha quedado opaco al secar? etc. Corregir.

27.—Hacer un Amarillo Limón con Amarillo de Cadmio Oscuro + Verde Cinabrio y matizar las hojas que sean necesarias.

28.— Con el rigger hay que dibujar los nervios de algunas de las hojas de los geranios. Sobre todo, la parte de las hojas en las que incide la luz. Se dibujará con un verde algo más oscuro que la base, pero sin pasarse, pues de lo contrario parecería una ilustración. Observar el modelo como referencia para dibujar. Figura 6.

29.— En el caso de que los contrastes de luz y sombra del tiesto continúen siendo excesivos, dar una aguada de Ocre Amarillo + Rojo Bermellón por encima a todo el tiesto.

30.— Al final, siempre es necesario dar un toque personal al trabajo. Si pintamos a la acuarela de forma suave, es seguro que faltarán algunos rosas más subidos de tono que aporten contraste a las flores. Si, por el contrario, nuestro estilo a la hora de pintar a la acuarela es contundente, habrá que rebajar con agua limpia algunos puntos.  Además, se puede redibujar con rigger alguna zona de la composición que lo requiera.


Habrá más artículos de iniciación a las flores. Hasta que seamos capaces de pintar jardines.


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Cómo pintar flores con acuarela en 30 pasos


Cómo pintar MAR, OLAS, ORILLA, ESPUMA en 10 pasos. Acuarela Iniciación.

El error sobreviene cuando, antes de conocer la técnica, ya la hemos abandonado. 

Macarena Márquez

Os dedico esta pequeña iniciación al agua, unos cuantos ejemplos de cómo pintar el mar, las olas, orillas de mar, espuma. Por eso, porque me lo habéis pedido desde varios lugares del mundo, no sólo desde mi país y los países de habla española como Argentina, México, Colombia, Ecuador, Chile, etc. sino desde Canadá, Australia, Irlanda, Israel, Bélgica, Estados Unidos o China. Gracias por la acogida en todos estos lugares. Cada día me sorprende más. Me maravilla empezar la mañana encontrando que tengo un nuevo lector, esta vez en Rusia, me parece extraordinario. Pintar es algo que hermana. El idioma es la pintura. En un mundo cada vez más iconológico, en donde las frases de más de ocho palabras empiezan a sobrar, este idioma de los pintores, el de imágenes y símbolos, está de plena moda, y nos une en la diversidad y en la lejanía. Gracias de nuevo.

Cuando se está empezando a pintar con acuarela, vemos como un objetivo muy lejano la simple idea de enfrentarnos al mar. Solo pensar cómo reducir el movimiento a unas pinceladas nos llena de duda, hasta ir aparcando el tema. Incluso conociendo un poco la técnica, es algo que sucede. Hay casos en que no se tiene ni idea, ni de técnica, ni de teoría del arte, y por su potente atractivo a los ojos del hombre es el primer trabajo que uno se dispone a emprender.

Después de muchos años aprendiendo y enseñando a abordar y a pintar el tema marítimo, he comprendido que no debe ser lo primero que pintemos, a no ser que queramos frustrarnos, ni debemos dejarlo para cuando la vista ya no soporte ni el exceso de luz, ni la oscuridad, cuando seamos tan ancianos que las manos no respondan bien a nuestros deseos de plasmar las maravillas que hemos divisado y divisamos mientras vivimos. Como decía Aristóteles, en el centro está la virtud, y este es un principio muy sensato a la hora de pintar con técnica. Para la creatividad, nunca aconsejaría este principio, ya que resta fuerza. Pero no es la fuerza artística lo que necesitamos cuando estamos aprendiendo, más bien mesura. Aprender técnicas y métodos requiere disciplina y un tiempo lento. Lo primero que pintó Picasso no fue Guernica. De niño empezó pintando con una minuciosidad y afán de detalle que a él mismo le horrorizaban. Y, a la edad de 15 años, mientras aprendía y vivía en La Coruña con sus padres, no pintaba la Torre de Hércules, o la Cabeza de Hombre Barbudo como llegaría a pintar los retratos de Dora Maar. Hasta en los genios hay un proceso. Aunque siempre son genios.

Si pintamos el mar y nunca hemos pintado algo, nos pueden pasar dos cosas, que nos salga algo medianamente aceptable en virtud de “la suerte del principiante”, o que acabemos emborronando. La acuarela es agua. El elemento acuoso está inscrito en su nombre, es su esencia. Y como agua que es, tiende a irse. Si no sabemos detener la pincelada en el momento preciso, o, por el contrario, aplicar el agua intuyendo cuál va a ser su comportamiento en nuestro papel, es muy probable que al final tengamos un pliego con agua de varios tonos que tenderá a unificarse y que, al final, no será mar. Como mucho será un charco fangoso. Yo puedo querer pintar un mar plano, cubista, realista, neoimpresionista, suprematista, abstracto. ¡Claro! Pero que, cuando lo pinte, no sea porque no domino una técnica.

Pintar con acuarela es una técnica, tiene un método. Técnicas y métodos, cuando ya los conocemos y han dado su fruto, están para abandonarlos y experimentar otros siempre que así se desee. Hay pintores que se quedan en ese desarrollo, y alcanzan cotas muy altas desde la técnica. Pero la mayoría experimenta.  El error viene cuando, antes de conocer la técnica ya la hemos abandonado. Es posible que al hacerlo abandonemos, no solo la necesidad pintar un mar de verano, de traerlo con nosotros, sino también todo mar, toda necesidad. La frustración que produce no saber pintar lo que queremos es muy alta cuando nuestra pulsión es sencillamente pintar.

Por eso, porque me lo habéis pedido desde varios lugares del mundo, no sólo desde mi país, España, y los países de habla española, comienzo ahora con un ejemplo para empezar a pintar el mar, las olas. Es un ejemplo muy sencillo, que os animo a desarrollar tal y como lo voy explicando. Más adelante os hablaré de mares y océanos. De momento hablemos de orillas de mar, olas, espuma, transparencias. Es un nivel muy básico. Ya nos iremos complicando más adelante.

<alt="Cómo pintar mar paso a paso"/>

Cómo pintar MAR, OLAS, ORILLA, ESPUMA en 10 pasos. Acuarela Iniciación.

1.—Dibujar a grandes rasgos planos de tonalidad: Nivel 1 de agua, ola 1, ola 2 nivel 2 de agua, arena.

2.—Reservar blancos con líquido enmascarador:

En este caso, se trata de manchar todo lo que es espuma con el líquido. Sería todo el espacio de Ola 1 y Ola 2. Después, al levantar la máscara, habrá que matizar dichos blancos. Pero eso es después. Muy importante que las líneas inferiores y superiores de nuestra mancha con enmascarador, que son las que conseguirán visualmente el efecto de la ola al romper, no sean unas líneas rectas, todas iguales, sin gracia ni personalidad. Como se puede ver son líneas curvas, redondeadas, no hay dos iguales. Es un ejemplo para aprender. Si hay gotas aisladas, se reservarán también con su forma única, no haciendo círculos blancos pequeños todos iguales. Un gran error es enmascarar todos los blancos sin dibujo. Al reservar los blancos estamos dibujando. En este caso se trata de un ejercicio de iniciación, por eso el resultado es algo estereotipado. Cuando tengamos práctica, ni siquiera haremos reservas de blanco. Seremos capaces de aislar la claridad no entrando ahí con color alguno. Paciencia, artista.

3.— Unas vez que haya secado perfectamente nuestro enmascarador, aplicar una aguada violeta muy clara a todo el trabajo. Para el violeta podemos utilizar Violeta de Cobalto, o mezclar Azul Ultramar con una punta de Rosa Permanente. Pasar por encima de los tramos que hemos enmascarado. Ahí no entrará la pintura. Dejar secar.

4.— Preparar otra aguada, esta vez formada por ese mismo violeta al que añadiremos un poco de ocre amarillo. Para que la transición sea suave, pondremos nuestro papel al revés. La zona de arena quedará arriba. Aplicar. Observar que la aguada vaya cayendo de forma suave. Ayudar con un pincel tipo paletina si es preciso.

5.— Dar la vuelta al papel de nuevo. Pintar los azules del mar. Son turquesas. Mezclaremos en nuestra paleta azul cerúleo con un poco de verde esmeralda y bastante agua. Son dos colores con gran poder de tinción. Se trata de conseguir transparencia. Es un mar del trópico. Dejaremos secar y aplicaremos nuevas pinceladas, nuevas capas hasta conseguir el tono deseado según modelo. Vamos abriendo claridades azules durante todo el proceso. Hay zonas en donde hay una capa, ahí se ve el violeta del fondo, y otras en donde hay varias capas de turquesa. Ahí no se ve aunque está y se acaba notando.

6.— Pintar la zona oscura de la ola. Lo he llamado Nivel 2 de Agua. La base sobre la que estamos pintando es un tono violáceo que proviene de la primera aguada que hicimos + los turquesas, que ya habrán secado. Sobre esta base aplicaremos el tono verdoso con Verde Hooker mezclado con una punta de Siena Tostada y Azul Ultramar. Ir dando capas hasta conseguir la profundidad deseada.

 7.— Levantar líquido enmascarador. Quedará un blanco nítido que tendremos que matizar según el modelo. Primero pintaremos con un gris una mancha, sin llegar ya a los bordes. Este gris lo haremos con Azul Ultramar + Una punta de Siena Tostada. Es un gris azulado.

8.— Cuando esté seco, se aplicará un nuevo gris, pero ya no pintaremos sobre toda la masa gris anterior, sino sólo una parte. Se trata de conseguir varios niveles de gris para que el agua sea agua espumosa, no una zona de blanco plano. Mientras más niveles de gris consigamos, más riqueza en nuestra acuarela. Siempre de menor a mayor intensidad.

9.— Observar nuestra acuarela de lejos. Ver si las olas tienen relieve, si dan la sensación de onda. En el caso de que sea necesario, volver a pintar sobre grises, sobre verdes o turquesas.

<alt="Cómo pintar las olas en 10 pasos"/>

Estoy Reunida. Macarena Márquez. Acuarela. 
www.macuarela.com



10: Firmar viendo qué color viene bien a nuestra firma. La base de esta composición tiene un valor tonal azul y verde. Ya que has llegado hasta aquí con arte, tienes arte como para firmar en el color que desees. Sólo como orientación te recuerdo, que el naranja busca al azul (porque le falta en su composición) y que el rojo busca al verde por lo mismo. Son complementarios. Estos dos tonos quedan muy bien para firmar en playas. Son el contrapunto idóneo para esta partitura. Pero la creatividad es libre y, si así lo deseas, puedes investigar otros tonos, sin olvidar que tu firma es un dibujo más dentro de los dibujos, una nota más dentro de las notas, un elemento más en tu composición. No lo olvides.

Complementario del azul: NARANJA

Complementario del verde: ROJO

Pintaremos más olas. Hay muchos mares.

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Cómo pintar un Sorolla con Acuarela en 13 pasos.

Copiar a los grandes maestros es importante. El artista ya ha hecho por nosotros lo más fundamental del proceso artístico: TRADUCIR EL UNIVERSO QUE NOS RODEA. Cuando se es un pintor poco experimentado -o con falta de técnica-, convertir la realidad circundante en líneas, pinceladas o manchas de color, puede resultar un asunto muy complicado. Lo importante a la hora de pintar es saber que unas flores claras que se encuentran sobre sendas macetas de barro no son más –en nuestro lienzo o papel-, que unas pinceladas de formas irregulares. El pintor, en este caso Sorolla, ha decidido plasmar dichas flores –y las macetas- sobre un fondo de vegetación oscura. De ese modo cobran más importancia. Observemos el centro de la composición.

JOAQUÍN SOROLLA—La Alberca. Alcázar de Sevilla. 1910

A base de copiar las traducciones que hacen los grandes maestros, acabaremos aprendiendo a traducir la realidad por nosotros mismos, con nuestro criterio. Reducir las tres dimensiones del mundo que nos rodea a las dos que tiene nuestro papel, nos parecerá más fácil una vez que hayamos observado a los maestros. Practicar cómo resuelven y traducen ellos es una buena forma de empezar. Después de adquirida la técnica, seremos capaces de expresarnos de una FORMA PERSONAL, con ARTE, que es el cometido de cualquier persona que entra en el mundo de la pintura.

En el caso de La Alberca de Sorolla, y de toda la pintura de Sorolla, no olvidar un concepto: Que no hay luz sin sombra, y que en las sombras de su pintura hay luz, color. Decir sombra no es decir negro. Hay que desterrar esta idea.


<alt="La Alberca. Sorolla. Versión Acuarela"/>

Acuarela Paso a Paso. Pintar un Sorolla con Acuarela. 
La Alberca. Alcázar de Sevilla. Joaquín Sorolla. 1910
Versión en Acuarela de Macarena Márquez






La Alberca. Alcázar de Sevilla. Óleo Original de Joaquín Sorolla. 1910 
Archivo de Wikimedia Commons


Materiales:

  • Papel: Tamaño. Aunque se puede hacer en cualquier tamaño, por tratarse de un estudio de aprendizaje, recomiendo un tamaño no menor a A4. Lo más recomendable bajo mi punto de vista sería un A3 o aproximado. Gramaje y tipo de papel. Puede ser un Canson, Guarro o Arches. Lo importante es que tenga como mínimo un gramaje de 240g/m2 y que sea de grano grueso.
  • Pinceles: Redondos y planos del 12, 10, 6, 4, 2. Un Rigger para delinear.
  • Lápiz o portaminas: H
  • Enmascarador para blancos
  • Pincel de goma de punta fina para el enmascarador.
  • Acuarela: Paleta básica de 10/12 colores

PROCESO Paso a paso – LA ALBERCA de SOROLLA


La Alberca. Sorolla. Figura 1. Dibujar.

La Alberca. Sorolla. Figura 2. Enmascarar

La Alberca. Sorolla. Figura 3. Primeras manchas. Grises y medias tintas.



La Alberca. Sorolla. Figura 4. Primeros verdes



La Alberca. Sorolla. Figura 5. Tonos Tierra. Terracotas. Primera capa. Verdes segunda capa.



La Alberca. Sorolla. Figura 6. Tonos Tierra. Segunda capa. Terracotas. Profundidad del agua y vegetación. Ramas.

<alt="Sorolla con Acuarela"/>
La Alberca. Sorolla. Figura 7. Levantar reservas. Matizar. Redibujar. Firmar


1.— Dibujar las líneas principales. Se trata de hacer una especie de mapa personal que nos facilite el proceso. Lo importante es que ese dibujo nos aclare a nosotros. Figura 1

2.—Reservas de Blanco: Observar bien el modelo y aplicar máscara en donde sea necesario. De forma orientativa enumero algunos puntos de luz a reservar. Figura 2:

  1. Hojas amarillo-verdosas sobre fondo oscuro a la izquierda de la composición y sobre cielo
  2. Flores blanco-azuladas en el centro (están sobre fondo verde)
  3. Margaritas y flores claras a la derecha de la composición.
  4. Algunas pinceladas naranjas (del pequeño naranjo a la izquierda de la composición, delante de terraza) También hay que reservar las pinceladas rojas y anaranjadas de la parte inferior (flores)
  5. Algunos reflejos claros en el agua: alguna pincelada a la izquierda y algunos puntos de reflejo a la dcha.

3.- Tramos de luz que entran detrás de las macetas. Figura 3: Poner agua y añadir una punta de amarillo de cadmio con una punta de rojo de cadmio. Aplicar. Es algo muy suave, para manchar el papel de una forma cálida, casi sin color. Como el tono resultante dependerá del blanco de nuestro papel, si es necesario, al final se retocarán algunos claros con témpera blanca mezclada con siena o terracota para conseguir igualar al original. Se trata versionar un óleo. La acuarela no trabaja con blanco normalmente, pero para acercarnos a un original como éste, a veces es necesario.

4.—Aplicar con Rosa Permanente MUY REBAJADO algunas pinceladas previas a empezar con los grises. Mirar cielo y bordes del ciprés. Figura 3.

A lo largo de todo el proceso, iremos dando capa sobre capa. No intentemos que los grises oscuros o que los violetas profundos de la alberca tengan su oscuridad/profundidad desde el primero momento. Se trata de dar capa sobre capa, el oscuro va surgiendo de la cantidad de pigmento. Iremos siempre de menos a más intensidad con paciencia. 

5.—Grises y medias tintas. Figuras 3, 4 y 5: Es lo primero que vamos a pintar. Los grises, las medias tintas de los fondos. La base se hace con Azul Ultramar + Siena Tostada. En determinadas zonas lleva más azul que siena.

  1. Cielo: Observar los matices, a la izquierda es más cálido que en el centro de la composición. No olvidar que estamos pasando de un óleo a una acuarela, por lo que ni tonos ni pinceladas pueden ser idénticos.
  2. Fachada de la terraza derecha:
  • A la izquierda Es casi blanco. Primero pondremos agua, y después añadiremos una punta de Azul Ultramar –casi imperceptible-, otra de Siena tostada. Añadiremos un poco de Amarillo de Cadmio para dar calidez a la cal. Todo en muy pequeñas proporciones. Se trata de manchar un poco el blanco del papel.
  • A la derecha: En la parte superior y algunas zonas del inferior de la fachada derecha, hay algunos grises muy limpios en la base (azulados, transparentes). En los que se ve a través de la vegetación. En la parte central de dicha fachada hay un gris rojizo: Primero ponemos el agua, después una punta de azul ultramar, otra de Siena tostada y otra de Rojo de cadmio, todo en muy pequeñas proporciones.
  1. Fachada de la tapia izquierda. Lo que se ve debajo de la vegetación son unos grises violáceos –casi azules- que se hacen con Azul Ultramar y Rosa transparente muy rebajado. Si queda demasiado violeta, añadir un punto de siena para ensuciarlo. Aplicar observando el modelo. Hay unas pinceladas Azul de Prusia verticales, que se tendrán que dar sobre la fachada izquierda cuando seque la base violácea que acabamos de dar. Ese azul se hace con Azul ultramar+ Verde esmeralda y una punta de Siena Tostada. De momento estamos con los fondos. Son los previos a lo meramente figurativo de la composición.
  2. Agua: En el extremo inferior izquierdo: Hay que volver a aplicar ese tono violáceo. Cuando seque volveremos a dar pinceladas con Azul de Prusia (Azul Ultramar +  Verde Esmeralda + Punta de Siena Tostada) sobre ese tono violáceo según el modelo.
  3. Sobre algunas partes bajas del cielo: Aplicar ese tono Azul de Prusia, pero muy rebajado con agua. Mirar modelo. Son pinceladas muy suaves.
  4. Tonos azulados en el agua (hacia la derecha): Se hacen con azul cobalto o en su defecto ultramar muy rebajado.

6.—Vegetación: Aplicar verdes según modelo. Figuras 4, 5, 6 y 7:

  1. La base de los verdes de la fachada izquierda es un Verde Sap + Siena tostada. Cuando seque ese verde, habrá que aplicar un segundo verde más oscuro.  Aplicar verdes también en el reflejo del agua, aquí, los verdes tienen algo de ocre. Observad modelo. Hay que ir dando pinceladas en el agua como si fuera un puzzle. Al final, cobra sentido. Si no tenemos Verde Sap, nos vale el Verde Hooker
  2. Esa base es la misma para la mayoría de la vegetación, a excepción de unos verdes más azulados, que estarían: En la zona central, en donde hay un macizo de flores amarillas y detrás de las mismas. En la maceta de las margaritas de la derecha de la composición. Algunas notas en el arbusto que está delante de la terraza. El verde azulado lo haremos con: Verde Esmeralda + Siena tostada + Azul Ultramar
  3. Zonas oscuras de los verdes de toda la composición: Observar el modelo para ver en dónde se encuentran. Para una buena observación de la pintura, hacer barridos del ojo, de izquierda a derecha y de arriba abajo. Detenernos cuando vayamos encontrando las pinceladas que buscamos y aplicar en nuestra composición según el modelo. Los verdes oscuros se hacen –siempre- con muy poca agua y la siguiente mezcla: Verde Esmeralda + Azul Ultramar + Carmín de Alizarina + una punta de Siena tostada. Estos colores se aplicarán en mayor o menor medida. 
  4. Amarillo cadmio en el macizo de flores central y amarillos más rebajados en zonas del macizo de vegetación de la derecha  

7.—Violetas del estanque: aplicar violetas según el original. El violeta se hará con Carmín de Alizarina + Azul Ultramar.  El pincel tiene que estar muy limpio o los violetas siempre serán sucios y faltos de interés. Tiene más Carmín que Azul. Es bastante intenso, por lo que, si ponemos mucha agua desde el principio, no lo conseguiremos. Las pinceladas en estos oscuros deben ser con mucho pigmento y poca agua. Figuras 5,6 y 7.

8.—Tonos terracota de la composición. Figuras 5, 6 y 7: Los hay más claros y oscuros. Lo idóneo es preparar distintas variaciones en diferentes pocillos, e ir pintando según el original. Se dará más de una capa según lo necesite nuestro trabajo.

Algunas variaciones para preparar los tonos terracota en nuestros pocillos e ir utilizando:

  • Siena tostada + Rojo de cadmio
  • Ocre amarillo + Rojo de cadmio
  • Ocre amarillo + Rojo de cadmio + un poco de azul ultramar
  • Ocre amarillo + Amarillo de cadmio + un poco de Rojo de cadmio
  • Tierra sombra + Rojo de cadmio + Ocre amarillo + Siena tostada.

Lugares en donde se encuentran estos tonos

  1. Poyete de la terraza
  2. Poyete de la alberca
  3. Macetas: Observar que las macetas reflejadas en el estanque son más oscuras que las reales.
  4. Arco que se entrevé detrás de la terraza (es más rojizo).
  5. Ventana que se entrevé detrás de la terraza. Es siena tostada con una punta de azul ultramar.
  6. También hay ciertos tonos ocres –muy rebajado-en la parte baja del pequeño naranjo que está delante de la terraza.

9.— Intensificar tonos siempre que hayan quedado demasiado claros. Seguramente haya que volver a pintar la superficie azul del agua, algunos verdes y los tonos de las macetas. Comprobar que el reflejo debe ser más oscuro que la realidad. Las macetas reflejadas en el agua son más intensas que las propias macetas. Figuras 5, 6 y 7.

 A lo largo de todo el proceso, iremos alejándonos y acercándonos a nuestro trabajo para poder ver cómo evoluciona. Muchos matices, aciertos y errores sólo se ven desde lejos.

 10.— Levantar reservas. Si es necesario, matizar flores. Figuras 6 y 7.

Flores blancas y amarillas con: Agua a la que se añade una punta de Amarillo Limón.

Flores o frutos rojos/naranjas: Agua a la que se añade Rojo de Cadmio + Carmín o Rojo Bermellón o de Cadmio + Amarillo según necesitemos rojos o naranjas. Hacer muy poca mezcla. Son pinceladas.

Mirar de lejos para comprobar si es necesario meter alguna pequeña pincelada blanca sobre los verdes (flores). De ser así, habría que hacerlo con tempera blanca mezclada con el tono de la flor.

11.— Pintar las ramas del almendro de la izquierda y los troncos del naranjo enano que crece delante de la terraza.  Figuras 6 y 7. El gris de las ramas del almendro de la derecha se hace con Azul Ultramar + Siena Tostada, al que se le añade una punta de carmín (esas ramas, en el original, son violáceas). El gris de las ramas del naranjo enano de la derecha, en cambio, se hace con Azul Ultramar + Siena Tostada, con más siena que azul. Observad modelo. 

12.— Con el Rigger o un pincel muy fino dibujar líneas finales. Figuras 6 y 7. Hay líneas importantes en las baldosas de la alberca. Las líneas no son negras. Eso es una idea que tenemos que desterrar. Se dice línea y se piensa en lápiz negro. No es así. Cada línea tiene un carácter, más o menos ancha, y un color. Por ejemplo, si nos fijamos en esas líneas de las baldosas del borde la alberca, las que dibujan el suelo, son más anchas y violáceas que las que verticales cortan sobre el agua. Es un ejemplo solo. El pintor no debe cansarse nunca de observar. Podríamos decir que el buen pintor observa más que pinta. 

13.— Firmar. Figura 7. No olvidar nunca poner que es una versión del cuadro en cuestión y su autor original. En este caso somos meros copistas. Llegará un momento en que seremos artistas. 

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Macarena Márquez Jurado

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