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Los pinceles de la Reina Victoria de Inglaterra

 Los pinceles de la Reina Victoria de Inglaterra. 

Serie 7 Winsor&Newton

© Macarena Márquez Jurado – www.macuarela.com

 

Al firmar cada pincel, el artesano que trabaja para un artista se convierte a su vez en artista. Macarena Márquez.



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Pinceles SERIE 7 Winsor&Newton



 

Material empleado:

Cuaderno de bocetos: FONTAINE. Aquarelle. Watercolour. Papier Noir, negro. Algodón 100% 12x18. 300 g/m2

Acuarelas en pastilla metálicas: Caja de 12 unidades

Pinceles:

Redondos del 2, 4, 6

Plano del 10

Roller Pen de Tinta Líquida resistentes al agua:

            Signo. Pigment Ink White. Mitsubishi Pencil. Co. Ltd.        

Metallic Marker:

            Staedtler 1-2 mm.

 

Lápiz: Portaminas Parker 2HB

Pluma: Parker

Goma de borrar de miga de pan

 

 

Hemos escuchado mucho de pinceles, numeraciones y calidades. Y también acerca del “rey de reyes”, una serie de pinceles ya mitológica por haber sido creados por la casa Winsor&Newton para la mismísima Reina Victoria de Inglaterra.

Por un lado, esta Reina, cuya importancia fue de tal calado que marcó su época con su nombre: Época Victoriana, empezó a escribir una serie de diarios desde muy niña. Fue su madre, María Luisa Victoria, princesa de Sajonia-Coburgo-Saalfeld, quien se los regaló cuando aún era una niña. Empiezan con una frase de dominio público:

Este libro, me lo dio mamá, para que pudiera escribir en él el diario de mi viaje a Gales"

En ellos, no sólo escribió, sino que plasmó su vida familiar y política a lo largo de su extenso reinado. Lo hizo desde 1832, en que tenía 13 años, hasta 1901 en que murió. Incluyen pinturas y dibujos y se publicaron en 2019 con ocasión del aniversario de su nacimiento, 24 de Mayo de 1819.

Los Archivos Reales, junto con la Biblioteca Bodleian de la Universidad de Oxford y la compañía ProQuest han llevado a cabo la fabulosa acción de digitalizar toda esta obra de corte autobiográfico. Para más información, remito a los enlaces de acceso. En el caso de que se quiera realizar una investigación académica, para acceder hay que escribir al correo electrónico de los Archivos Reales:

http://www.queenvictoriasjournals.org/

http://qvj.chadwyck.com/marketing/about.jsp


Por otro lado, al margen de haber escrito e ilustrado sus diarios a lo largo de toda su vida, hay que decir que no era autodidacta. Su profesor de acuarela fue William Leighton Leith, maestro escocés de acuarela de paisaje, que había comenzado pintando escenas en el Royal Theatre de Glasgow.  Fue a Italia, haciendo el viaje iniciático de los artistas y aventureros de la época. Allí pintó numerosas acuarelas, bocetos y dibujos que se trajo de vuelta a Inglaterra y que le sirvieron de carta de presentación ante las familias acaudalas y aristocráticas del momento. Otro profesor fue Edward Lear, paisajista victoriano que se convirtió en profesor de dibujo de la reina. De Lear son esas fabulosas acuarelas de Meteora, muy famosas y que aconsejo ver para poder comprender mejor las acuarelas e ilustraciones de esta reina. Además, este era un artista que siempre aportaba novedades, ya que estaba instalado en la moda de nomadismo del momento, pasar en Inglaterra el verano, y los meses de frío en poblaciones del Mediterráneo.

 

Estos artistas enseñaban a la futura reina ya en 1817, cuando todavía no había alcanzado los 10 años. Por lo tanto, Victoria no empezó a pintar cuando se iniciaron estos cuadernos, sino mucho antes, desde niña, siempre. Sobre todo, desde que se quedó viuda en diciembre de 1861 después de 21 años de matrimonio con el príncipe consorte Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. La Reina, más que nunca, se aferró a esos diarios.

 

Esto en cuanto a los diarios, cuadernos de viaje, dibujos y acuarelas de la Reina.

 

En cuanto a los materiales que utilizaba, paso a hacer una síntesis de los orígenes de la Casa Winsor&Newton y de cómo acaban adquiriendo el sello de abastecedor de la Casa Real y fabricando los pinceles de la Reina.

 

La casa Winsor&Newton abre su primera tienda en el número 38 De Rathbone Place en el año 1832. Por un lado, estaba Henry Newton, el artista, que aportó los conocimientos de técnica pictórica. Por otro lado, estaba Winsor, un químico que contribuyó al incipiente emporio en su parte científica, que en aquella época estaba en plena efervescencia. Los colores, hasta llegar aquí eran inestables y adolecían de calidad. En 1835 introdujeron la glicerina, el elemento que aporta esa untuosidad característica de la acuarela. Fueron avanzando en la creación y resultados, tanto de acuarelas como de pinceles. Desde 1841 tienen el sello de proveedores de la casa real, lo que forma parte también de su prestigio, al margen de la calidad.

 

La Serie 7 de Winsor&Newton se creó en 1866. Es la serie que se hizo para la Reina Victoria de Inglaterra. Hablo un poco de ella porque son pinceles de extrema calidad y que siguen fabricándose de forma artesana.

 

La Serie 7 cuenta con pinceles de pelo de marta Kolinsky que se fabrican a mano por expertos iniciados. Los de numeración alta pueden tardar en fabricarse una semana. El mechón sale de una parte de la cola de las martas. Todo el proceso de fabricación y manufactura, desde la adquisición de la materia prima, es sostenible. Cada pelo se revisa a mano, y los mangos son de madera de abedul, llevando impresos en ellos en oro el sello de la serie.

 

Los originales de la reina Victoria tenían mangos de marfil y las virolas eran de metales nobles como la plata.

 

Actualmente el mechón está atado a mano por hilo de lino dentro de la virola, y lógicamente, las virolas no son de planta sino de un latón, que, chapado en níquel, no se pica ni oxida con el agua y restos de pigmentos. Añaden a la virola una doble hendidura profunda. Una de las cosas para que la punta tenga su eficacia, es el equilibrio que los artesanos tienen que conseguir entre convexidad del mechón y punta. Si no hay proporción, la punta no describirá y descargará acuarela en la medida necesaria, a lo que habrá que añadir que el pincel se abrirá, no volviendo la punta a su estado de origen una vez que ha descargado la mezcla. Hasta ese punto todo es importante en un pincel de calidad. Al combinar pelo de distinta longitud con convexidades diferentes se obtiene un pincel de cuerpo ancho. Parece ser que esta corporeidad del mechón de los pinceles es lo que le gustaba a la reina.

 

En cuanto a la cuestión de la punta del pincel es relevante. Si, cuando el acuarelista desembarca sobre el papel con un pincel cargado, la punta se abre a la menor presión y no retorna a su estado inicial, no seremos dueños del todo de nuestras pinceladas. Está bien el índice de sorpresa en la pintura con acuarela y en toda pintura, pero no todo debe ser sorpresa, hay una parte, siempre, en que el capitán de este barco somos nosotros. Es igual que sucede en el movimiento de unas bolas de billar. Parece que nosotros no controlamos apenas nada de su recorrido. Pero no es así, y, al igual que el agua y sus reacciones, podemos saber con gran precisión qué pasará en la mesa de billar, y también 

en nuestro cuaderno.

 

En los pinceles de Serie 7, la punta no se modifica cuando llega al papel y el pincel pinta llevado por nuestra mano. Se llama Memoria de Forma. Esta memoria de forma la tienen motivado entre otras cosas por las diferentes longitudes del pelo perfectamente enrolladas, a las que se hace girar una y otra vez por las manos de un artesano. Pero también por la convexidad del mechón y el equilibrio del que hablaba. Si todos los pelos son iguales, por muy buena calidad que tenga, al pintar no se obtendrá la misma precisión, será mucho más difícil controlar las circunvoluciones que describen los trazos. Del mismo modo, si el pincel tiene algún pelo de final romo o achatado, que aparece como cortado en seco, tampoco podremos conseguir precisión para una pincelada final que así lo requiera. En la Serie 7, los artesanos de Winsor&Newton comprueban pelo a pelo si hay en todo el mechón un solo pelo cortado.

Sobre esto es bueno que recordemos que, en un pincel malo, a las pocas sesiones, la virola estará por un lado y el mango por otra causado por unos pegamentos de ínfima calidad y su contacto con el agua y uso que le demos al pincel. Pasa a menudo cuando compramos una cosa por otra. En la serie 7 todo es artesano y calidad. No hay que decir que las virolas en esta serie no tienen soldaduras. Son de una pieza. Pero no debemos admitir pinceles en que haya soldadura, sean de la serie que sean. Ahí se meterá el agua, el pigmento, y al pintar, una gota de suciedad acumulada caerá sin freno a través de la soldadura pudiendo arruinar una pintura.

Finalmente se prueban y estuchan. Algo que me gusta y que dice mucho de la marca, es que, en pinceles grandes, en la caja se pone el nombre del artesano que ha realizado el pincel, hasta ese punto el artesano que trabaja para el artista se convierte a su vez en su artista.

La serie 7 es todo un universo. Y no digo que todos los pinceles que tengamos sean de la serie de la Reina, -me encantan los acrílicos-, pero alguno podemos ir coleccionando para pintar. Cualquier regalo de línea electrónica vale mucho más que un pincel-joya.

Antes de decidirnos por un pincel u otro, propongo observar bien los pinceles, y hacer pruebas. Si conocemos desde la base de qué están fabricados y cuál es la causa, podremos seleccionar mejor.

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Macarena Márquez Jurado

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Caja de Nivea con Acuarela

El bote de Nivea. Número 2

Caja de Nivea: Proceso paso a paso

Así queda nuestra caja de Nivea de siempre. En este caso es una caja antigua que encontré. Pintarla es una recreación de azules y blancos y un ejercicio de enmascaramiento con goma. Si estás empezando, comprenderás lo que son las capas en acuarela. Y si ya lo sabes casi todo, también entenderás algo, y es que muchas veces, en la sencillez de las líneas y los colores está el verdadero arte que trasciende. El diseñador de esta caja con estas letras y colores lo sabía.

Caja de Nivea - by Macarena Márquez

Material empleado:

Papel Guarro de gramaje 240g/m2. Grano grueso. 23x32.5 cm.

Líquido Enmascarador – Liquid Masking Film

Pinceles de goma para enmascarar – Gum Shaper

Acuarela en pastilla:

Azul Ultramar oscuro - Ultramarine Deep

Azul Ultramar claro - Ultramarine Light

Plata - Silver (para firmas)

Oro - Gold (para firmas)

Pinceles:


        Plano del 10, 12
        Redondos del 6, 4 y 2 
        Rigger

Caja de Nivea - Enmascarar

Caja de Nivea - Fase 1

Caja de Nivea - Fase 2

Caja de Nivea - Fase 3

Caja de Nivea - Fase 4

Caja de Nivea - Fase 5

  1. Pintar de azul ultramar claro todo. Para los que estén empezando, no tengan preocupación. La acuarela no entrará en los blancos enmascarados. Dejar secar perfectamente.
  1. Dar una nueva capa de acuarela azul ultramar claro mezclado con un poco de azul cobalto claro, pero ya no lo se pintará toda la superficie, dejaremos la franja de azules que en el modelo final se ve más clara sin pintar. Dejar secar
  1.  Dar una nueva capa de acuarela azul ultramar bien saturado de pigmento hasta llegar a la segunda franja más clara. Es la forma de conseguir volumen. Seguiremos así hasta obtener los azules más oscuros, que están en la parte izquierda de la caja. Si observas bien el modelo, llegarás a lo mismo aproximadamente. Se trata de enseñar-aprender. Después, si te estás iniciando, pintarás una nueva caja libremente, imprimiendo tu sello en esta acuarela y en cuantas hagas. Pero primero hay que aprender a dar capas. Los oscuros son muy difíciles de conseguir en Acuarela, casi más que los claros y las transparencias. Si la acuarela no se aplica bien, cuando hemos dado cuatro capas empiezan a salir las fibras del papel. Entonces, nuestros oscuros, lejos de brillar o de mostrar profundidad o sombras, aparecerán blanquecinos. Oscuro no quiere decir sin color, o sin brillo. Quiere decir que recibe menos luz, sólo eso. Si el objeto es azul, como sucede en esta caja, seguirá siendo azul. Más oscuro. Pero azul. No utilices el negro para oscurecerlo.
  1. Una vez bien seco todo, procedemos a levantar el enmascaramiento. Lo haremos con la yema de los dedos, para no estropear la rugosidad del papel con las uñas, o tirando de un extremo con cuidado. Si la goma de enmascarar está bien aplicada, saldrá fácil. Aunque también tengo que decir, que mientras más rugoso sea el papel, más difícil de levantar.
  1.  El siguiente paso es matizar los blancos, que serán más blancos en donde hay más luz, y menos en donde hay menos. Esta cuestión, que parece muy simple, muchas veces se olvida.
  1. Por último, firmaremos. Sobre la firma habrá post. Es muy importante. En este caso no he querido restar importancia a los azules de la caja estrella, por eso he firmado con acuarela metálica, a excepción del pequeño punto rojo, que es seña.

 

Gracias a NIVEA por mantener inalterada la línea visual de este producto, acerca del cual nos preguntaban nuestros padres al ir a la playa: ¿Te has puesto la Nivea?, en vez de preguntarnos: ¿Te has puesto la crema?

Esto es un homenaje a su dibujo, a sus letras y a sus azules. Una recreación con acuarela de un bote que sigue estando presente en la vida de todos desde que nació. Creo en estos azules y en esta simplicidad, en su inmanencia.

Me he valido de ello en el post anterior para explicar por qué enmascarar los blancos del papel. Y ahora, también lo haré, para explicar las bondades de la acuarela en monocromo y lo que significan las capas para dar volumen a nuestra acuarela. Os pongo las imágenes del proceso para que lo podáis llevar a la práctica, aunque seais principiantes.

Una vez enmascaradas letras y líneas blancas, estos son los pasos:

Espero que os haya gustado este ejercicio.

Gracias a Nivea por su obra de arte.

 

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Macarena Márquez Jurado

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Cómo pintar un dibujo de Goya con Acuarela - Album Sanlucar B de Madrid. Num. 26.

Haciendo una breve historia de este dibujo, hay que decir varias cosas. La primera, que son cuadernos de artista de tipo privado. En ellos, expresa visualmente su universo íntimo. El pintor fue por primera vez a Cádiz en 1792, tras sentirse repentinamente enfermo estando en Sevilla. Esta enfermedad, unida a su sordera, hizo que pasara la convalecencia en Cádiz, en casa de Sebastián Martínez. La enfermedad de Goya ha sido tratada por varios estudiosos. Al parecer, aunque hay muchas teorías, el plomo al que se han expuesto la mayoría de los pintores hasta llegar a fines del siglo XX, que estaba contenido en el color blanco, podía causar males digestivos, entre ellos cólicos. Con todo, Goya se recuperó y regresó a Madrid.

Había empezado a trabajar para los duques de Alba en 1794. Fueron años en que vivían en el Palacio de Buenavista, en la Plaza de Cibeles de Madrid, en lo que hoy es el Cuartel General del Ejercito. Allí, el pintor tenía habilitados aposentos para su estudio de pintura.

 

En junio de 1796, muere el duque de Alba de viruelas en Sevilla, y Cayetana, su viuda, se retiró al Palacio de Sanlúcar de Barrameda a pasar dos años de luto. En su finca reuniría una corte de invitados, sirvientes y allegados, entre los que se encontraba Francisco de Goya, aunque no está documentado que el pintor se alojase en el mismo palacio, sino en Sanlúcar.

Por los alrededores de palacio, Goya paseaba y pintaba escenas cotidianas de la Corte de Alba, de la duquesa y de sus damas, peinándose, bañándose o simplemente descansando. Con ello se libera de todo academicismo y estrechura. La duquesa tenía 34 años. Goya contaba 50 y estaba sordo. Observador y dibujante nato, había adquirido dos cuadernos, uno de 17 por 10 cms, y otro de 24 por 15, que serían lo que posteriormente conocemos como Cuadernos de Sanlúcar o Albumes Sanlúcar, realizados con lápices litográficos y tintas.

 

Animo a todos aquellos que así lo deseen, a dibujar y a pintar aguadas en estas medidas, como Goya en sus Albumes.

Recomiendo pintar en escala de grises, emulando a Goya.


Álbum Sanlúcar B de Madrid. Num. 26. Versión Macarena Márquez a partir del original de Francisco de Goya

Material:

Papel Fabriano: 14,8 x 21 cms. de gramaje 160 g/m2

Pinceles: Redondos del 10, 6 y 4 y un Rigger para delinear.

Lápiz: Hb

Pastillas de Acuarela:

  •          Gris Payne - Payne’s Grey
  •          Siena Tostada - Burnt Sienna
  •          Azul Ultramar – Ultramarine Blue



Álbum Sanlúcar B de Madrid. Doncella mirándose al espejo. Francisco de Goya 1796

Para realizar este dibujo Núm. 26 de Goya que aparece en la parte superior: Doncella mirando al Espejo, lo primero sería realizar un boceto a lápiz, no con mucho detalle, pero sí bien equilibrado. Aunque no parece de gran dificultad, es muy fácil sobrecargar el lado derecho de la composición. Para que no suceda, os recomiendo trazar el eje de simetría, que pasaría -aproximadamente- por la esquina superior del espejo en que la doncella se mira y por la axila. De esa forma el resultado tendrá el equilibrio con que Goya compuso, dando a los dos lados casi el mismo peso por el contraposto del cuerpo de la mujer.

 

Antes de empezar a pintar, observa bien la aguada de Goya. Lo primero es detectar en dónde se encuentra el punto de más oscuridad y el de una mayor incidencia lumínica. Y así toda la gradación tonal. Si no hacemos esto, acabaremos pintando todo plano.

 

En este caso concreto, la mayor oscuridad está en la cabellera de la dama, que será la que tenga más capas de acuarela. El segundo nivel de oscuridad se encuentra en la figura que aparece detrás. En cuanto a la mayor claridad, que sería el tono del papel, en la parte superior del muslo y el suelo de la composición.

 

Para poder discriminar las luces con una mayor precisión, entorna la vista. La gradación, de más a menos oscuro, aparecerá al instante.

 

Una vez situado todo a nivel de composición, dibujo, y de discriminación de luces y sombras, habría que empezar a manchar con Gris Payne muy rebajado con agua una primera capa de aguada. En la misma paleta puedes añadir una punta de siena tostada, para darle cierta calidez al Gris y que vire un poco hacia el tono sepia original de la época. Esta primera capa de aguada incluiría el triángulo central, espalda y pelo de la doncella, a excepción siempre de los blancos. Ahí no entraremos ni siquiera con esta primera aguada, pues el blanco del papel es la luz.

 

Una vez seca esta primera capa, iremos añadiendo nuevas capas -todas ellas suaves- en los tramos que tienen mayor oscuridad. Una capa sobre otra. Es la forma de conseguir volúmenes.

 

Para este tema concreto, al hacer capas húmedo sobre seco, recomiendo pinceles redondos: Número 10, número 6 y número 4, dependiendo el nivel de detalle. Las primeras capas se darían con el pincel más grueso, y las últimas con el número 4.

 

Por último, delinearíamos con un Rigger -os remito al post en que hablo de este tipo de pincel-, las líneas de contorno con que siluetea Goya, sin olvidar poner en el extremo superior izquierdo el número de dibujo, con la misma grafía que el pintor de Fuendetodos.

 

Para terminar, puedes firmar. Por ejemplo, en la parte inferior. Pero siempre poniendo que es una versión de este dibujo de Goya.  En mi caso, como podéis observar, he añadido unas notas de Azul Ultramar al Gris Payne en la parte inferior derecha. No se trata de que hagáis un calco, más bien se trata de versionar. Y en este caso, sin apartarse mucho del tema principal, ya que estamos hablando de uno de los mayores genios de la Historia del Arte, y debemos aprender de él antes de apartarnos sin haber llegado.

 

Espero que disfrutéis.



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Qué es un pincel Rigger

Qué es un pincel Rigger

El RIGGER es un pincel muy conocido por los acuarelistas. Sirve para filetear, o hacer líneas finas, sin necesidad de levantar la mano a medio trazo para cargar de color el pincel. Si queremos hacer una línea de trazo extenso y utilizamos un pincel de mechón estándar, no nos quedará más remedio que recargar varias veces nuestro pincel. El recorrido que describirá nuestro trazo será intermitente, y, es probable -siempre que esa no sea nuestra finalidad-, que la línea se distorsione. Para que no suceda eso nace el rigger.

Pintar gatos con Acuarela
Rigger - Los bigotes de Menta - Gato negro con lazo rojo

La palabra Rigger viene del término inglés: Rigging. El Diccionario de Cambridge lo define como: the ropes that support and control a ship’s sails, lo que en castellano se traduce como: las cuerdas que sostienen y controlan las velas de un barco. Pero, en navegación, el cordaje también hace alusión a las cuerdas de los pasamanos, las barandillas y un gran número de elementos que tienen, todos ellos, un denominador común: Son largos. Esto lo explico porque es imposible saber el origen de las cosas si no empezamos por los conceptos. El Rigger no se llama rigger de forma aleatoria.

Examinada la palabra, vayamos a la historia y a los conceptos.

En el siglo XVIII, sobre todo a partir de mediados de siglo, se ponen de moda los viajes culturales. El pintor sale del estudio de una forma plena. 

Pero no se llevan el estudio de pintura encima incluida la mesa, la silla y las cajas. Lo que transportan son sus papeles, pigmentos y aglutinantes: acuarelables. Y, por supuesto, los pinceles. El pincel es al pintor, lo que la pluma fue al escritor, o el cincel a aquel que esculpe. En Europa, los pinceles se comenzaron a fabricar, de forma artesana precisamente cuando se ponen de moda estos viajes. Alemanes, franceses e ingleses se inician en este arte de la fabricación del pincel. En España, Josep Escoda y Roig, junto con su mujer, Rosa Sabatés, empieza a fabricar, también de forma artesana, pinceles, que se venderán en todas las droguerías de Barcelona. También en Girona o Tarragona. Mediante una red de representantes, los iría introduciendo a lo largo de toda la geografía española. Hago referencia a esto porque, hasta llegar a este punto, acuarelistas y pintores tenían que comprar siempre pinceles alemanes o ingleses.

En cuanto a estos últimos, los ingleses, grandes aficionados a la pintura al exterior, aprovecharon bien el hecho de ser fabricantes de los mejores pinceles del mundo. Y también se beneficiaron de la calidad y versatilidad de los pigmentos que les llegaban desde sus colonias. Llegaban a todos los puertos de mar.  Allí, al exterior, cuando querían pintar cuerdas, aparejos, y el maremágnum de líneas apuntando al cielo de las velas de los barcos, empezaron a utilizar este pincel fino de cerdas largas, llamado Rigger. Si pensamos en un puerto de mar del siglo XVIII o XIX, incluso del XX, nos vendrán imágenes de barcos con las velas recogidas, y una marea de líneas apuntando hacia arriba, tensas, o inclinadas, pero casi siempre largas.

La pregunta que entonces y también ahora nos podríamos hacer sería ¿Por qué seleccionar un pincel de mechón largo y fino como el Rigger, antes que otro de pelo corto de las mismas características para pintar los cordajes de los barcos?

Lo bueno del Rigger es que no hay que recargar pintura en mitad de una línea. Con un pincel igual, pero de mechón corto, nos quedaremos sin carga de acuarela a mitad del proceso, y, si estamos pintando una cuerda de un barco de vela, quedarán rotas, temblorosas -que no es lo mismo que destensadas-, nada parecido a lo que son.

Pinceles Rigger

Aterrizando en nuestro momento, actualmente, Scoda fabrica los rigger con pelo de oreja de buey claro. El mechón es extralargo, y los mangos son extracortos, entre 2.5 y 4 cms. De esta forma, tendremos mucho más control en nuestras líneas. No hay que olvidar que el largo de un mango de pincel es muy importante a la hora de pintar. Los mangos largos se fabrican para pintura de caballete, cuando el pintor separa el pincel de su cuerpo para pintar. El mango corto es para pintura sobre mesa. Cuando nos sentamos y pintamos a pocos centímetros de nuestra cabeza, resulta muy fácil sacarse un ojo con un pincel largo. Es muy importante saber comprar y conocer por qué compramos una cosa u otra. El mango extracorto del Rigger -aunque también los hay de mango corto-, es el más indicado para el equilibrio de fuerzas que existe entre: Nuestro carácter, nuestra mano, nuestro pincel y nuestras pinceladas.

Con todo, el Rigger no solo sirve para pintar cuerdas de barcos. También es muy útil cuando lo que pintamos son líneas de bosque, de paisaje, horizontes desérticos, marítimos, arboledas de invierno, paisajes urbanos, cables, tuberías, líneas de carretera, bordillos en el asfalto, ventanas. Y también los bigotes de una gatita como ésta: Menta.

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