Mostrando entradas con la etiqueta Acuarela y Música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acuarela y Música. Mostrar todas las entradas

BARENBOIM, BEETHOVEN, BOLAS DE CRISTAL y CAJAS DE ACUARELA ESPECIALIZADAS

En la paz de Barenboim 


La Navidad puede resultar un mero trámite, pero me gustan sus colores. Y también cuando Barenboim toca el Piano Trío nº7 in B Flat Major, Op.97.”Archduque: III. Andante Cantabile ma pero con moto. Todo esto tan largo es Beethoven. Y el mero trámite un mero trámite. Beatriz, el nombre de la musa de Dante, y la preciosa persona que me lo regaló.

Es la primera vez que alguien me regala unas acuarelas que ya vienen seleccionadas para pintar determinados temas. En este caso, se trata del Floral Pocket Box de Van Gogh. Es una caja de color rosa, pero de esos rosas sin palabras que uno quisiera comerse en forma de helado italiano.

Flores y Bolas en la paz de Barenboim

Me encantó el regalo, aunque soy bastante escéptica en utilizar otra selección de colores que no sea la que haga el artista que pinta. Aun así, ¿cómo no querer abrir algo como esto?

<alt="Barenboim Floral Pocket Tríos Beethiven"/>
Floral Pocket Box - Van Gogh - Royal Talens

Dentro venían colores seleccionados por la Royal Talens muy sabiamente. Y digo esto, porque tuve que experimentarlo para convencerme.

Los colores son los siguientes:

  • Amarillo Limón Permanente
  • Amarillo Indio
  • Rojo Permanente Oscuro
  • Rosa Quinacridona
  • Violeta Azulado Permanente
  • Verde Vejiga
  • Tierra de Siena Natural
  • Pardo Van Dyck
  • Negro Marfil
  • Oro Claro
  • Bronce

Escuchaba a Barenboim interpretando el Piano Trío nº 7: “Archduque”. Fui quitando poco a poco los papeles a los godet de acuarela. Como quien quita papel celofán a caramelos, porque las pastillas de acuarela parecen trozos de caramelo cortados en barra.

No me gusta la Navidad. Es Navidad. Con todo me sugieren mucho los colores que nos invaden y los tiempos en que puedo seleccionar músicas en la tranquilidad de los cuadernos de acuarela, cerca de las personas a las que quiero y me quieren. Sin grandes estridencias ni grandes atracones. Preferiría menos gente y cada vez más selecta. Pero eso es un imposible tal y como lo tenemos determinado. Y tampoco está mal, es un periodo intenso y corto para suerte de todos, los que vivimos, y los que malviven.

En la paz de Beethoven y su trío, el 7, he pintado esto que sale desde la derecha superior del cuaderno como si fuera de una Lámpara de Aladino. Que, después va hacia abajo y vuelve a subir de forma helicoidal.

Floral Pocket Box
Flores y Bolas en la paz de Barenboim

La Navidad no es paz, pero sí este número 7 que me trae Barenboim desde Beethoven. Esta música y estos colores, los dorados, el bronce, el verde vejiga mezclado con el violeta azulado, el rojo permanente oscuro, que no tiene nada que ver con los rojos de cadmio como podéis ver. En cuanto al Rosa Quinacridona, no hay palabras para un color tan dúctil. 

Rojo <alt="Barenboim Quinaqridona Violeta oscuro"/>
Rojo Permanente Oscuro y Rosa Quinacridona de Van Gogh

Yo no sé si esos rojos han pintado flores, flores que son bolas navideñas de cristal, o guindas. No lo sé. Lo que sí sé es que se trata de un rojo de acuarela muy especial. Y que los colores metálicos, que antes se encontraban con gran dificultad y que únicamente utilizaba para las firmas, ahora se fabrican aportando una sutilidad prodigiosa a la pincelada, que se hace transparente.

Tampoco sé si para pintar flores me llevaría exclusivamente esta pequeña caja de doce colores. Al campo, o a los jardines, a los patios. Lo que sé es que voy a incorporar a partir de hoy ciertos colores de esta selección a mi paleta. Por ejemplo, el violeta azulado. ¿No es precioso?

Sí, ya sé que lo puedo formar. Violeta es carmín y azul. Eso es lo que enseño y lo que hago. Pero esto, así, directamente desde la caja, es un deleite.

<alt="Violeta Oscuro"/>
Violeta Azulado Permanente - Van Gogh

La navidad es mero trámite, pero me deja selecciones de colores, ciertas buenas comidas algo diferentes por las que tendré que pasar un mes de enero pintando cada vez que me de hambre, frases, musgo. Y también belenes de diferentes escalas, unas figuras enormes y otras pequeñísimas, cuya falta de equilibrio tendré que solucionar estableciendo planos. Estos tiempos con fondo de tríos de Beethoven o de Supertramp, de cuadernos, papeles y más música en la paz del estudio, de paseos en busca de la imagen perdida, esto sí que es la normalidad que adoro. La navidad del establishment no tiene razón ni peso para venir a interrumpir la paz de lo cotidiano. Ni en lo bueno ni en lo malo. No hay nada como la normalidad.

A mí que me dejen con las acuarelas y que se vayan a otra parte con el chunda chunda y esta inyección letal de basura creciente que, transformada desde que el hombre es hombre, sigue interrumpiéndome después de los años. Necesito años, no navidad.

¡Ah! Se me olvidaba. En la caja también viene un pincel con moldura superior afilada para poder sacar luces. Todo es luz Más navideño imposible.

Pincel Van Gogh
Pincel Royal Talens - Van Gogh - Floral Pocket Box

Feliz, mejor, normal año 2021.

Si quieres suscribirte a este blog, envía un correo a:

macuarela20@gmail.com 


Macarena Márquez Jurado

www.macuarela.com

Novela:La Cuestión 106

Novela: Con dos Rombos

El Fantasma de Cervantes

Blog: The places artists loved

Miles Davis - Técnica: Nescafé y Acuarela

¿Se puede pintar la música?


A todos mis alumnos. Los de Madrid. Los de Valladolid. Los del mundo global Internet.

A aquellos que han estudiado y aprendido conmigo otras cosas, porque todo está en lo que pintamos.

A Nescafé.

A las horas de mesa: Las mejores.


Nota: AL FINAL se encuentra la obra terminada. Es para que lo leais todo.


<alt="Miles Davis"/>

Miles Davis So What - Macarena Márquez Jurado Técnica: Nescafé y Acuarela


Material empleado:

Canson. Papel de Acuarela 29,7x21 cm. Gramaje: 160 gr/m2

 

Nescafé Classic Black Roast

 

Pastillas de Acuarela

Amarillo de Cadmio – Cadmium Yellow pale

Rojo de Cadmio – Cadmium Red

Verde Esmeralda - Emerald

Azul Intenso – Intense Blue

 

Acuarela Metálica

            Oro - Gold

 

Pinceles:

Redondos del 12, 10, 6, 1

            Plano del 10

 

Líquido Enmascarador

 

A veces intento pintar la música, si es que la música se puede pintar.

Kandinsky ya hablaba de ello. Para él, la obra de arte plástica encerraba una partitura. Este concepto lo desarrolló en un libro sin desperdicio que tituló: Lo Espiritual en el Arte, que cualquier pintor debe tener en su base cultural. Porque pintar no sólo es técnica. Ahora mismo podemos encontrar cientos, y más que cientos, cientos de miles de tutoriales que nos enseñan técnica, por ejemplo, de la Acuarela. No hay que ir ni siquiera a clases para aprenderla. Pero insisto, hay algo que no se aprende en los tutoriales. La base cultural, esa hucha de conocimientos atesorada a lo largo de la vida, sea la vida la que sea y más o menos larga, es la que se despliega y esparce su buen aroma cuando pintamos.

Eso al margen del olor del Nescafé, la verdad. Me encanta pintar con este olor. El café limpia nuestras papilas olfativas y tras la limpieza podemos apreciar nuevos registros, por eso en muchas perfumerías encontramos pequeños tarros con café. Como veis, las analogías no son solo musicales, las hay olfativas, gustativas, visuales, táctiles. Nuestros sentidos son las ventanas al mundo. Para un artista son doblemente necesarios. Porque todo aquello que registramos confluye en un instante artístico. Los artistas necesitamos la técnica para no morir de instantes artísticos, para poder ex presar, lo que nos presiona desde dentro. Pero todo va unido. No solo arte, no solo técnica. Son las dos cosas.

Con todo, estábamos en los colores. ¿O también en los olores, en los sonidos? Todo va a la vez.

Hay pinturas planas. Reflejan muchos recursos, técnicas muy depuradas. Pero no encierran ninguna novedad. En ellas no se puede ver al artista, su self, como diría Jung. Son planas por mucha perspectiva que manifiesten. Esto lo aprendía pintando. Y también escribiendo. Me lo enseñaron en la Escuela de Escritores de Madrid. Había creado un personaje que era antipático y maleducado, hiriente. Ese era el personaje. Sin embargo, al actuar, al meter su diálogo entre guiones y plasmarlo en una novela, el personaje era educado y no hería la sensibilidad de nadie. Me costó darle profundidad, la mala educación, esa sinceridad mal entendida de los que por desgracia no quieren hacer suyas otras formas más evolucionadas. Ese carácter no estaba en mi cultura. Pero lo desarrollé para escribir. Es técnica.

Y lo mismo pasa al pintar. Al escuchar So What, ese hito musical de Miles Davis, la fosa téctonica que alberga todo lo aprendido, aquello que durante horas de mesa y experiencia acumulé a lo largo de la vida, y que también alberga a las personas, esos seres que acumularon cultura cerca de mí, esa fosa tectónica se abrió y dejó pasar, no al pincel cargado de acuarela y café soluble de mi marca predilecta. También me dejó pasar a mí en cuanto a ser fusionado a un músico. Tuvo lugar la analogía Aquí está. El pincel lleva, no años de técnica, que declina de la forma ortodoxa por todos lados, sino que me lleva directamente y ya no pinta la técnica. Pinta un trocito de alguien fundido en la música. Y experiencias.
Según Kandinsky, claros y oscuros, unas longitudes de onda u otras, producen diferentes vibraciones psicológicas dentro de nosotros, eso lo saben en el momento actual muy bien los neurocientíficos.


Goethe decía que el hombre lleva la música en sí mismo.
Y yo os sugiero, poned So What de Miles Davis, haced un dibujo de contorno, muy simple. Enmascarar blancos. En este caso no he matizado la línea inferior de debajo de los ojos porque quería resaltarlos, ni tampoco las uñas y sortija. Es algo que dejo así de claro y mal matizado de forma intencionada. Después de enmascarar, poned Nescafé en el centro de un plato, y azules, amarillos y verde esmeralda en los exteriores. Agua, pinceles y mezclar.


No tengáis miedo. Don´t be afraid.


No copies. Es imposible hacerlo por dos motivos. El primero, porque el café reacciona con la acuarela y la tinta de forma no matemática, no conmutativa. Importa el orden, el orden de los factores -tinta o acuarela- altera el producto. El segundo motivo y más importante eres tú. En tu forma de llevar el pincel estás tú. Original siempre que no quieras ser otro.


Plasmarás Miles Davis, pero también te dejarás una parte de ti.

Ánimo.


Es vivir, pero de forma plena. Y a base de pintar, acabarás adquiriendo técnica.


  
Os dejo las fotos de todo el proceso.



 




 



 



 

 
<alt="Miles Davis con Acuarela"/>

<alt="Miles Davis"/>

                    Si quieres suscribirte a este blog, envía un correo a:

macuarela20@gmail.com 


Macarena Márquez Jurado

www.macuarela.com

Novela:La Cuestión 106

Novela: Con dos Rombos

El Fantasma de Cervantes

Blog: The places artists loved



Justin Townes Earle

Noticias en Acuarela: 24 de Agosto de 2020

Looking for a Place to Land. Justin Townes Earle.

Hay veces en que no se programa el post de acuarela. Salta una noticia, y sencillamente pintas. Esa forma de pintar es vertiginosa, atemporal, llega a suspenderte como si no hubiera más mundo que el del pincel que te lleva. Porque no llevas tú al pincel. Es el pincel el que te arrastra cargado de acuarela líquida. Imposible en este caso pintar con pastillas, con tubos, ni con lápices acuarelables. La pasión es líquida. Y rápida.


<alt="acuarela musicos Justin Townes Earle"/>
Justin Townes Earle


Por eso, escuchando la música de Justin Townes Earle, Nashville (EE. UU.) que, desde hoy es leyenda, he cambiado el orden de los factores, esa propiedad conmutativa que en arte no existe. Y menos en acuarela, en la que el orden de los factores altera sustancialmente el producto.

Queda una voz, atmósferas azules con terciopelos carmesí, maderas anaranjadas de guitarra, pajaritas y sensibilidad musical. Música grande. Música.

Me encantaría explicar el proceso de esta acuarela paso a paso, pero es uno de los casos en que no hay paso a paso, sino un paso rápido e intenso cargado de escarlata y cerúleos. Es una forma de pintar algo irracional, en la que el único barco y remos que te agarran al mundo son el papel y los pinceles, algo rápido e intenso que te deja después sin fuerzas durante un rato bueno inexplicable. Le sucede a la mayoría de pintores algunas afortunadas veces. No sé si el hecho de pintar se puede pintar, si eso es factible calcaréis esta acuarela sin problema alguno. Ni yo misma comprendo lo vertiginoso del proceso y el por qué de los colores de la piel, por ejemplo, esos cerúleos con ultramar. 

Material empleado:

Papel Guarro de poco gramaje de modo que la acuarela fluya

Acuarela líquida

Pinceles: Redondos del 12, 8 y 6

Justin Townes Earle, a pesar de su juventud, 38 años el día de su fallecimiento, es un músico que retrotrae a otros tiempos. Quizá por ser hijo de su padre, el cantante de country y de rock: Steve Earle. Es decir, que la leyenda es hija de la leyenda. Steve, el padre, obtuvo el premio Grammy al Mejor Album de Folk Contemporáneo por The Revolution Starts Now. Fue en 2005. Al margen de su inigualable carrera como músico, también dará vida a Walon en la serie de HBO: The Wire. Es el cantante que interpreta el tema: Way down in the hole, de Tom Waits. Dicho tema ilustra musicalmente los títulos de crédito de su última temporada.

Pero eso era el padre. Al margen de ser hijo de quien era, Justin consiguió trascender la filiación, y, a pesar de nadar en la tradición más clásica de country, rock o blues, el cantante nacido en Nasville, como tal, ha obtenido su lugar concreto. Su música está cargada de lirismo. Trasciende lo tecnológico, es muy auténtica, sale de una verdad sin aderezos. Con sus esquirlas de ejecución. Como bien expresó Michelangelo Buonarroti, hay que quitar a la piedra lo que le sobra para que emerja la obra de arte. La belleza está ahí, dentro de la piedra. Eso es algo que le sucede a la voz y a la forma de interpretar de este cantante, repleta de belleza, a la que no ha dado tiempo, al menos de una forma acabada, de emerger, pero que está ahí, dentro, que se puede percibir al escucharlo. Que queda y permanece porque es anterior al producto.

No hay más que escuchar sus temas: Looking for a Place to Land, o Midnight at the movies (2009). En el caso de Justin, no se acierta a saber quién importa más, si el cantante, el tema o su guitarra acústica. Porque la guitarra acústica es él mismo, sus canales de expresión junto con su voz dulce. Me remito al tema: Turn Out My Lights, en el que, a dicha voz y a su guitarra, se une en perfecta sintonía la armónica.

Pintar la música, a los músicos y sus sintonías, es algo que siempre ha sucedido. Y es que el oído y la vista son sentidos estrechamente vinculados. La acuarela rápida de Justin, en la transparencia de su rostro -tranquilo-, en los tonos azulados de sus manos, del micrófono que lleva sus notas, o de su pajarita, en todo ello nos está hablando de su permanencia, de su inmortalidad. El arte, cuando lo es, trasciende.

Justin era un cantante folk, country. Perfecto en su imperfección. Como dijo Frances Bacon: No hay belleza sin algo extraño en sus proporciones.


Si quieres suscribirte a este blog, envía un correo a:

macuarela20@gmail.com 


Macarena Márquez Jurado

www.macuarela.com

Novela:La Cuestión 106

Novela: Con dos Rombos

El Fantasma de Cervantes

Blog: The places artists loved


ENTRADAS

La montaña de Cézanne que Picasso amó: Sainte-Victoire.

En el verano de 2021 fui a comprobar la fascinación que Cezanne sentía por la montaña Sainte-Victoire, hechizo que llevó a Picasso a comprar...