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El papel lienzo para pintar con Acuarela - Antinoo

Me quedé sin papel específico para acuarela. Al menos no eran de las calidades que suelo usar. Pero eso nunca es motivo para no emprender una nueva acuarela. Tenía varios pliegos de papel lienzo, que utilizo normalmente para acrílicos, tinta china o gouache, pero que también pueden servir para pintar con acuarela.

Tenía papel lienzo, y también tenía a Antinoo desde hacía varias semanas rondando por mi mente.

Antinoo. Figura 1. Acuarela sobre Papel Lienzo.
Macarena Márquez Jurado

Digo esto porque, hay algunas personas que están todo el día comprando materiales y no pintan nunca. Por el contrario, otras, no tienen tantos materiales, y, sin embargo, no paran de pintar. El equilibrio estaría en tener tantas ideas, como materiales para plasmarlas.


Siempre he hablado sobre el conocimiento de los materiales como primer paso antes de empezar en el mundo de la acuarela. Hay artistas que, inicialmente tienen la pulsión de pintar, y después buscan los instrumentos necesarios para llevar a cabo su inspiración. Y, si las tiendas están cerradas y los envíos tardan en llegar, pintan con el mismísimo plumero, con el cepillo de dientes, la brocha del colorete o un bastoncillo aplicado a cualquier papel o cartulina: la caja de detergente desplegada, la portada del periódico o la parte de atrás del calendario de turno. Hay veces en que sucede eso, la necesidad de pintar, ese algo que viene a ser como un aprieto cuya fuente no se sabe en dónde radica y que nos pone manos a la obra. En este sentido, todo nace de un deseo indescifrable que algunos han llamado el “estro”. De hecho, la Real Academia de la Lengua Española define el estro como la Inspiración ardiente del poeta o del artista. Y ante dicha inspiración no cabe otra acción que darle salida. La emoción es aquello que nos mueve. Y uno de los caldos de cultivo de la mayoría de los artistas.


Antinoo. Figura 2. Acuarela sobre papel Lienzo. Final
Macarena Márquez Jurado

Y ¿Qué sucede si ante dicha sensación uno no tiene papel idóneo? Que pinta en otros que cree menos idóneos, o incluso en los tabiques. Así empezó el Arte Rupestre a falta de pasta de papel y de inventos. Para un artista y su estro, no hay obstáculos. Eso forma parte de la creatividad. El ser más creativo no es el que mejor pinta, es el que más soluciones aporta ante una idea o problema. Por eso, ahora en que por fin se sabe lo que es la creatividad, que no significa precisamente que uno esté todo el día pintando flores o componiendo cancioncillas, las personas de gran de creatividad son buscadas por las empresas. Las empresas continuamente tienen que sortear problemas. Por supuesto que para ello hay capacidades, conocimientos y especializaciones, pero uno de los rasgos psicológicos para desentrañar obstáculos, o salvarlos, es el rasgo creativo de las personas.

Y ahora vayamos al momento en que había agotado mis papeles y en que me encontré con varios pliegos de papel lienzo. Antinoo ya estaba en mi cabeza. Acababa de releer Las Memorias de Adriano, de Margarite Yourcenar, de contemplar por no sé cuántas veces el Antonio de La Galería Uffizzi de Firenze (Italia), el indefinible de El Museo del Prado de Madrid (España), y el que yo veía como la perfección del equilibrio y la racionalidad en el rostro: El Antinoo de El Museo Arqueológico de Delfos (Grecia).

Antinoo, el efebo divinizado por Adriano, llevado a las cotas máximas de la Historia del Arte en su plasmación escultórica del ideal, eso es lo que quise plasmar aquí, sin alejarme de la verdad artística, porque uno corre el peligro de estropear siempre, aplicando tan sólo otras técnicas.

Proceso de la acuarela ANTINOO sobre papel lienzo. Acuarela paso a paso:

Lo primero que hice fue elegir un punto de vista bajo. Con ello quería resaltar la potencia del personaje, la belleza terrestre que nos mira desde arriba, porque se sabe superior, y nos encandila. Pero también quise abrir ese gran espacio sobre su cabeza. Aparentemente es un vacío. Pero solo aparentemente. Ondea sobre esa belleza pasmante, que nos detiene y trasciende.

Una vez seleccionado el punto de vista y el perfil que me gustaba, dibujé. Sin apartarme del original, o apartándome sólo en la medida de la precisión que puede tener una mano impulsada por un cerebro de Homo Sapiens. Las esculturas de Antinoo nos sobrepasan.

Antinoo. Figura 3. Acuarela sobre papel Lienzo.  Fase Inicial.
Macarena Márquez Jurado

Después pinté con acuarela reduciendo la paleta al máximo: Siena Tostada, Ocre Amarillo, Azul Ultramar y Negro. El Carmín de Alizarina solo lo utilicé, como siempre, mezclado con Bermellón, para el punto de la firma.

Antinoo. Figura 4. Acuarela sobre papel Lienzo. Proceso
Macarena Márquez Jurado

Al pintar sobre lienzo, por si hacéis la prueba, comprobaréis que el papel, al ser muy plástico, a veces reacciona a su modo, y no siempre mandamos sobre ello. Eso puede ser bueno o no. Depende de las reacciones y a donde nos lleve. Pero hay que dejar actuar al agua.

Así hice.

El resultado fue este que veis. (Figura 2). En algunos sectores me encantó lo que me devolvió el papel, unas calidades de tela transparente, o menos transparentes. En otros sectores se me abría la pincelada, quedaba demasiado mate, y el resultado no era bueno. Para esto hay muchas soluciones: Goma Arábiga, que no tenía, o algún barniz para acuarela, que también se me había acabado. Otra solución era incidir sobre los espacios matificados oscuros que no me gustaban con nueva carga de acuarela, pero, al ser papel lienzo, que absorbe menos que el de acuarela específico, al final podía llegar a una balsa de oscuro de esas que acaban secando en clave blanquecina.

Los medievales utilizaban clara de huevo y azúcar como aglutinante. Opté por el azúcar. Cogí agua limpia y bastante azúcar. Apliqué sobre algunos oscuros y algunos claros. Y se quitó ese efecto de pincelada mal aplicada. (Figura 5)

Antinoo. Figura 5. Acuarela sobre papel Lienzo. Detalle con veladura de agua azucarada en algunos sectores.
Macarena Márquez Jurado

Después inserté a Antinoo entre tres elementos:

El primero, las puntas de diamantes que nos marcan la dirección. Antinoo es un diamante de la Tierra. Es la Belleza.

Antinoo. Figura 6. Acuarela sobre papel Lienzo. Puntas de Diamante. Direccionalidad.
Macarena Márquez Jurado


El segundo, apliqué algo de técnica de collage insertando papel de periódico y pegándolo con pegamento en spray, para apartarlo, por un lado, de la escultura clásica, y como elemento compositivo que lo literaturiza, como así nos ha llegado el personaje. Como alguien que está entre lo real histórico, que fue y existió, y lo literario perteneciente a su recreación. No sabemos la realidad del rostro de Antinoo, pero, desde luego, si posee la octava parte de armonía y de belleza que sus recreaciones artísticas, era un rostro imposible de no ser contemplado. (Figura 6).

El tercero, por detrás y por encima de la cabeza de Antinoo, puse unas pompas de cristal que lo sumen en la ingravidez, desde el carbono de las puntas de diamante y la belleza de la tierra, hasta lo gaseoso del espacio superior, trascendente y misterioso.

No se vende.

Antinoo. Figura 7. Acuarela sobre papel Lienzo. Pompas de cristal. Detalle. Macarena Márquez Jurado

Dejo muestras de cuanto he explicado, para que experimentéis con los materiales y texturas. No siempre lo ortodoxo es lo mejor. Y esta acuarela, aunque he pintado con acuarela, no es una acuarela tradicional al uso. Experimentad. Dejaos sumir en el misterio del Arte. Porque el Arte siempre regala.


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Libros de la autora: 

La Cuestión 106 - Novela

Con Dos Rombos - Novela

Treinta y siete minutos en el atasco - Novela

Bárbara de Braganza - Biografía Histórica

El Fantasma de Cervantes


Cómo dibujar antes de empezar a pintar con Acuarela. La percepción Gestáltica.

Antes de empezar a pintar con acuarela y a nadar en el agua, es importante tener algunos conceptos de dibujo claros. Si no aprendemos a hacer una observación de la realidad desde el punto de vista artístico, es imposible que podamos reflejar realidad alguna. Hay personas que piensan que pueden pintar muy bien sin tener nociones de dibujo. Y es cierto. Hay casos de ello. Sin embargo, la gran mayoría acabará estancada. Incluso cuando su línea sea la abstracción, es fundamental un entendimiento profundo de la realidad circundante y sus dimensiones para poder abstraer.

 

<alt="Dibujar una silla"/>
Percepción Habitual y Percepción Estética.
Cómo dibujar antes de pintar
Acuarela y Bolígrafo de Tinta
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Si nos disponemos a pintar con acuarela, y no somos muy diestros en la técnica, es aconsejable que antes cojamos lápiz y papel y emprendamos algunos bocetos. También lo podemos hacer con rotuladores de acuarela, o con bolígrafos de tinta líquida. De ese modo no podemos borrar, y los intentos fallidos nos servirán como aprendizaje y ejercicio.


 Para ello, paso a comentar algunas nociones, que no siempre están claras, recomendando dos libros para quienes quieran profundizar, uno de John Torreano, de aportaciones inigualables: Dibujar lo que vemos. Y un clásico para todos los estudiosos de Rudolf Arnheim: Arte y Percepción Visual. Al final añado la bibliografía.

 

 La primera cuestión antes de dar comienzo a nuestros bocetos con Acuarela sería la siguiente:

 

 ¿Qué es dibujar?

 

 Dibujar es dar un salto desde una realidad tridimensional, que es en la que vivimos y que consta de las variables: alto, ancho y profundo, a otra bidimensional, que es la que tiene nuestro papel: alto y ancho.

 

¿Y cuál dimensión de las tres es la que le falta a nuestro papel para que tengamos que hacer ese esfuerzo?

 

Claramente: Lo profundo.

 

Lo profundo fue el gran motivo de estudio de los pintores del Renacimiento. Resultado de ello fueron las leyes de la perspectiva, ese gran invento que resolvió la dificultad de la que hablo. Paolo Uccello, pintor del Quattrocento, llegó a no dormir -según nos cuenta Vasari-, para desentrañar esta complejidad.

 

El hombre del siglo XXI, el artista en concreto ya no valora estos conceptos básicos, el salto que hay que dar desde las tres dimensiones del mundo, a las dos del lienzo. La herramienta ya está inventada, y se llama perspectiva. Desde que aprendemos en el colegio, dibujamos con estos avances incorporados. Con todo, conocer qué es lo que a veces nos impide dibujar, es algo en lo que vale la pena incidir.

 

Nuestro papel es plano, sólo tiene ancho y alto, y en él tendremos que reflejar la profundidad de los cuerpos y de los espacios, incluso el tiempo. Es una empresa difícil que a muchas personas se les resiste. La mayoría de las veces sucede porque no nos hemos parado a pensar en este conflicto. Pasar del mundo tridimensional en que vivimos a nuestro soporte de papel, al que le daremos vida con nuestra imaginación y nuestras acuarelas, es todo un reto. Nuestro cerebro tiene que hacer un gran esfuerzo que acaba siendo natural.

 

Antes de que nos convirtamos en “maestros” -queremos pintar bien desde la tercera acuarela- y que nos volquemos en la abstracción, recomiendo el método de la ESCUELA GESTALT aplicado al dibujo y a la pintura.

 

La Gestalt es una escuela alemana que ha estudiado el dibujo, el proceso por el que entran las formas en nuestro cerebro. Este proceso es desarrollado como un TODO, aconsejando evitar el dibujo por partes, tan atractivo cuando estamos empezando. Durante generaciones se ha enseñado a dibujar elemento a elemento. Y hay mucha frustración en adultos que hubieran deseado plasmar su lado más creativo, sin éxito. Porque lo que hay que enseñar es a ver. Después a mirar. Eso es anterior a dibujar. Y, por supuesto, muy anterior a pintar una acuarela.

 

¿Qué le sucede al principiante cuando quiere dibujar a una persona? Que empieza por la cabeza, pinta todos los elementos de la cabeza, pelo, cráneo, rostro, boca, frente, ojos, pestañas, incluso pupilas.  Después pinta el cuello, los hombros, brazos o torso. Cuando quiere llegar los pies de la persona, el aprendiz que no ha sido adiestrado en el arte de mirar, se queda sin papel. No caben ni las piernas. En realidad, el papel se ha acabado a la altura de las rodillas. Y ¿por qué sucede eso? La respuesta es porque no ha visto a esa persona como un todo, sino parte a parte. La mirada holística es importante para el artista.

 

GESTALT es igual a FORMA en alemán. Dibujar es ver, y aprender a dibujar es aprender a ver. Y para ver, en este sentido, hay que aislar la vista de la función habitual que todo homo sapiens tiene integrada. Hay que adiestrarla. No podemos olvidar que, originalmente, nuestra vista tiene una función discriminatoria, para la supervivencia de la especie. Y que la función estética es cultura y, por tanto, algo que hay que educar.


LOS 2 TIPOS DE PERCEPCIÓN SEGÚN LA ESCUELA GESTALTICA

<alt="Antes de pintar hay que dibujar"/>

Percepción Habitual y Percepción Estética. Figura 1
Acuarela y Bolígrafo de Tinta
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1.- Percepción habitual: Es lo que tenemos aprendido, lo que conocemos, la forma que tenemos de ver normalmente en tres dimensiones. Pongo el ejemplo de la silla porque es un clásico. Una silla tiene 4 patas, un asiento, un respaldo. Todas ellas son cosas diseñadas con el objetivo de que, si nos sentamos, no nos caigamos al suelo. No concebimos una silla con 2 patas y, por eso, si dibujamos una silla, la dibujaremos con 4 patas. Aunque no quepan en el papel y no las veamos. Nuestra visión del mundo tiene más de dos dimensiones y así lo intentamos plasmar. Según mi opinión, esto es uno de los mayores obstáculos a la hora de dibujar, de los que generan más frustración en las personas que, quieren hacerlo, pero no se atreven.

 

2.- Percepción estética: Es lo que realmente vemos en un instante y lugar concreto. Desde un punto de vista en que la silla está de frente, o lateral, y nuestros ojos a la altura del asiento, es muy probable que solo veamos dos patas, y, sin embargo, es una silla. Y, además, si dibujamos lo que vemos, en dos dimensiones, y lo hacemos bien, esa silla no se va a caer. Haced la prueba. Esa es la percepción ESTETICA, en la que debemos movernos para aprender a dibujar y a pintar bien. Al principio, uno intentará dibujar las cuatro patas. Aunque no quepan en nuestro papel lo forzará. No se ven, pero se intentará. Es difícil pasar de una percepción habitual a una estética. Pero, como todo, es cuestión de práctica.

 

 La percepción estética haría alusión a las formas bidimensionales concretas que ve cada persona en un lugar y punto del espacio.

<alt="Percepción en Dibujo"/>
Percepción Habitual y Percepción Estética. Figura 2. Silla
Acuarela y Bolígrafo de Tinta
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Nos cuesta mucho pintar o dibujar solo lo que vemos, dos patas en vez de cuatro. Es algo difícil hasta de escribir, pero, las personas tendemos a ver lo que creemos y a no creer en lo que vemos.

 

Si en la silla de la derecha (figura 3) sólo vemos 2 patas y un indicio de la tercera: ¿Por qué intentar pintarla con 4 patas?

<alt="Percepción Estética"/>
Silla visión 4 patas. Silla visión 2 patas. Figura 3
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 Y ¿Qué hacer para evitar el dibujo por partes que propone la Escuela Gestáltica?

 

 El camino es ENCAJAR (figuras 4 y 5)

 

 En base a la ley de la Pregnacia, o de la buena forma, la persona que percibe adoptará la forma más sencilla entre todas las que percibe. Por ejemplo, si vemos una persona gruesa delante de nosotros, podemos discriminar los brazos y manos que sobresalen del cuerpo, las piernas, que tiene separadas, etc. Aun así, percibiremos el todo global de la esa figura. La encajaremos, por ejemplo, en un tronco de cono (ver figura num.4) Eso permitirá evitar el inicial dibujo por partes.

<alt="Cómo encajar una figura"/>
Encajar. Gestalt. Ley de la Pregnancia. Figura 4
Bolígrafo de Tinta
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Todas las formas de la naturaleza se pueden insertar en una forma geométrica. Si antes de empezar con los detalles al dibujar, esbozamos la caja en donde vamos a meter nuestra figura, cuando lleguemos a los pies de la persona de la que hablábamos cabrán en la hoja de papel. Porque hemos empezado por el todo, aislando con nuestra vista su cuerpo e introduciéndolo en una forma geométrica o caja.

 

 Haz la prueba

<alt="Las figuras geométricas"/>
Formas Geométricas -  Boceto - Encajar. Figura 5
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Después, sólo después, coge las acuarelas, escoge tu paleta: Rojo, amarillo, verde, azul, siena, violeta y naranja. Y pinta. No queramos ser Rothko antes de saber pintar las patas de una silla.

 

¡Ánimo!

 

Bibliografía:

 

  • Torreano, John. Dibujar lo que vemos. Ed. Blume. Barcelona, 2008
  • Arnheim, Rudolf. Arte y Percepción visual. Alianza Forma. Madrid, 2010.

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Macarena Márquez Jurado

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Monocromía - Cine y Acuarela: El cabo del Miedo. 1962. J.Lee Thompson.


Este artículo trata de la relación directa entre arte plástico -en este caso acuarela- y cine. Los directores cinematográficos, los de fotografía, llegan más lejos cuanto más saben de arte, y lo mismo sucede con cualquier artista plástico, que se nutre de la realidad circundante. Mientras más sepa acerca de la técnica cinematográfica y sea capaz de observar la realidad como un director de fotografía, mas allá podrá llegar en su obra.  

Eso me pasó a mí con esta acuarela, que parte del mundo del cine.

© Macarena Márquez Jurado

 

Si tuviera que reducir esta escena de la película "Cape Fear" a una frase, diría que Leavitt me dejó la luz, como si se pudiera coger con la mano. 

Macarena Márquez

  

Estaba viendo una serie de clásicos del cine en Filmin, en concreto una película estadounidense llamada: Cape Fear rodada en 1962. El director es J. Lee Thompson y está basada en una novela de John D. MacDonald.

La película atrapa. Es un thriller psicológico en el que el abogado, Sam Bowden, pierde la paz de su vida, cuando un criminal sale de la cárcel después de haber cumplido ocho años de condena. El criminal, Max Cady, está representado por Robert Mitchum en un papel inolvidable. La música fue dirigida y compuesta por Bernard Herrmann, quien, al año siguiente, en 1963, pondría música también a la mítica película: Los Pájaros, de Alfred Hitchcock y en 1976 a Taxi Driver. Imposible no recordar: The Main Theme, de Taxi Driver.

<alt="Cape Fear"/>
De la película Cape Fear. J. Lee Thompson. Acuarela: Macarena Márquez


El Cabo del Miedo, Cape Fear, fue llevada posteriormente al cine por Martin Scorsese en 1991. En la versión de Scorsese, el papel de Max Cady lo inmortalizaría Robert de Niro, aunque prefiero el estilo Mitchum.

Pero volvamos a la versión de 1962, en blanco y negro. Aunque está considerada como un clásico, hay críticos de cine que no le dan la excelencia absoluta, salvo a la actuación de Robert Mitchum, que mantiene en tensión al espectador desde que entra en juego. La fotografía, en blanco y negro, fue lo que a mí más me llamó la atención de esta película. Los contrastes, poderosos, sin grandes matices, con claroscuros en bloque que parecen sacados del barroco italiano más grandilocuente, me tenían con los ojos bien abiertos a lo largo de toda la película.

El director de fotografía, Sam Leavitt, utiliza en esta película luces de alto rendimiento, lo que produce contrastes sin tregua. El efecto de oscuridad lo obtiene a base de mucha luz. Todo ello se basa en el principio de que no hay luz sin sombra. Lo mismo sucede cuando pintamos. Si esbozamos una figura en la arena cuya sombra proyectada apenas produce contraste, es que el sol no irradia luz de mediodía, ni de estío. O que, simplemente, está nublado. Cuando el sol es nítido y abrasa, la sombra que proyectan los cuerpos es muy oscura. Esos contrastes de alto voltaje utilizados por Leavitt contribuyen a algunos ambientes de sobresalto, de miedo.

Y no digamos ya con las escenas de exterior. El claroscuro es de tal potencia, que tuve que parar la película varias veces para poder deleitarme. Me dejó tan fascinada esta escena de exterior, que la reproduje con acuarela, algo distorsionada en los personajes, pero con la misma vibración de luz que el efecto de Leavitt produjo en mí.

Decidí trabajar en monocromo. Podía haber traducido a colores. Pero ya no hubiera tenido el mismo efectismo.

Material empleado:

Cuaderno de bocetos: Algodón 100% 21,5X21,5. 300 g/m2

Acuarelas de tubo: Azul Ultramar

Tinta china: Azul Ultramar

Pinceles:

Redondos del 2, 4, 6 y 18

Plano del 10

Roller Pen de Tinta Líquida resistentes al agua:

        Signo. Pigment Ink White. Mitsubishi Pencil. Co. Ltd.

Roller Pen water and fade proof. Pigment Ink

        Uni Pin Fine Line 0.4    

Lápiz: Portaminas 2HB

Goma de borrar de miga de pan

 

La falta de sutilidad en los matices, la ausencia de valores medios en el tono, contribuyen a ese efecto de calor sin humedad, de luz de verano vibrante. Me encanta esa época, los sweter de rayas, los zapatos blancos, la estética de los sesenta. Le pasa a mucha gente, y es porque somos muchos los nacidos en esa década.

Las primeras imágenes, la moda, las fotos, el cine, la música, todo lo que entra por nuestros sentidos en los primeros años de nuestra vida es de un valor inconmensurable, que a veces no sabemos descifrar, al menos no hasta que somos adultos y ciertas imágenes nos devuelven lo que algún día nos deleitó sin palabras. Quizá esto se produce porque en los primeros años de vida sólo tenemos capacidad para percibir, para dejarnos impactar por el mundo circundante, sin explicaciones, sin raciocinios ni metáforas, sin definiciones.

Después vino el color. Y para eso tenemos toda la paleta y su combinatoria. Pero trabajar en monocromo tiene sus atractivos, porque la sensación al ver esa película, la luz que te queda, racional y sin artificios, no puede ni debe ser traducida al mundo technicolor. Reducir la realidad a un solo color tiene un valor de síntesis, de concretar la luz y sus efectos. 

Si tuviera que reducir esta escena a una frase, diría que Leavitt me dejó la luz, como si se pudiera coger con la mano.



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El Fantasma de Cervantes


 

Qué es el punto de vista cenital. Aplicación en el boceto de acuarela.


Este artículo explica qué es el punto de vista cenital en la pintura de boceto y de cómo los sketcher y acuarelistas de campo actuales, han llegado a seleccionar este punto de vista como uno de sus favoritos para realizar sus composiciones. No es algo fortuito. Tiene una razón de largo desarrollo que se explica a continuación. 



Gracias a Google Earth.
Y al esfuerzo colectivo que nos ha hecho llegar aquí.

 

 © Macarena Márquez Jurado


El punto de vista cenital es aquel que sitúa el punto de fuga en el plano superior al objeto pintado. Es un punto de vista que tiene un desarrollo histórico en el Arte, empezando por una necesidad estratégica militar, siguiendo con la invención del globo aerostático y alcanzado su máximo desarrollo a partir de la fotografía.

 El puente Ōhashi en Atake bajo una lluvia repentina. Autor: Utagawa Hiroshige. 1857.
Museo Brooklyn. Nueva York. 

El final de la maravillosa película que se llama Google Earth, programa que cualquiera puede instalarse en su ordenador, empieza en el origen de la fotografía aérea. Dicha fotografía, como tantas otras cosas, nace por la necesidad estratégica militar de conocer mapas, terrenos y bases en donde establecerse. Con todo, quien ha pasado a la historia por concretar este hecho de tomar fotografías desde lo alto es Gaspar Felix Tournachon, más conocido como Nadar. Cuando él nació en Paris en 1820, ese deseo estaba en el magma de los deseos del imaginario colectivo, con todo, fue este aeronauta, periodista y grandísimo fotógrafo, quien lo llevó a cabo.


<alt="efecto google earth"/>
El efecto Google Earth en el boceto - Macarena Márquez

Pero no sólo fue este descubrimiento ejercido desde globo aerostático el que contribuyó al cambio de perspectivas. También tiene que ver la renuncia a la visión real en tres dimensiones que ejercieron pintores como el gran Cezanne o Gauguin. Gauguin y los pintores postimpresionistas fueron  aficionados a la pintura japonesa. Conocían la obra de Katsushika Hokusai, autor de: La gran ola de Kanagawa. También de otros autores, cuyas estampas llegaron a Paris a mediados de siglo XIX. El arte japonés se difundió a través de las Exposiciones Universales de la época, como la de París de 1867.

 

<alt="el punto de vista superior en acuarela"/>
El punto de vista superior en el boceto - Macarena Márquez

La llamada “perspectiva japonesa” muestra la realidad de otra forma, con un punto de vista desde arriba que, hasta entonces, no había calado del todo en la Historia del Arte europea. Pongo como ejemplo una preciosa pintura de Utagawa Hiroshige: El puente Ōhashi en Atake bajo una lluvia repentina para comprender la importancia de esta influencia. Esta obra, realizada con técnica xilográfica, que se puede contemplar en el Museo Brooklyn de Nueva York, fue realizada en 1857. Su calado fue tan importante que Vincent Van Gogh la copió en 1887 bajo el título: Puente bajo la lluvia. Sobre Utagawa Hiroshige, dejo aquí la referencia de un libro precioso, que aclara la importancia de este pintor, hasta el punto de que ha sido punto de referencia para fotógrafos, cineastas e ilustradores. Se llama: 36 VISTAS DEL MONTE FUJI POR HOKUSAI y HIROSHIGE. El autor es Souso Morelo.  Y está editado por THE GALOBART BOOKS. 

36 VISTAS DEL MONTE FUJI POR HOKUSAI y HIROSHIGE (ILUSTRADO)

Portada del Libro: 36 VISTAS DEL MONTE FUJI POR HOKUSAI y HIROSHIGE (ILUSTRADO)  De Souso Mourelo. Ed. The Galobart Books


 El puente Ōhashi en Atake bajo una lluvia repentina. Autor: Utagawa Hiroshige. 1857.
Museo Brooklyn. Nueva York. 

Como se puede observar en la imagen, la perspectiva isométrica utilizada por los japoneses no tenía en cuenta el punto de fuga y el infinito de líneas que se estrechan hacia el fondo. Es una perspectiva en la que las paralelas se mantienen equidistantes, lo que quiere decir que, si tomamos como ejemplo unas vías de tren que se alejan hacia el fondo, la perspectiva clásica occidental las pintaría con los raíles en triangulo, más cercanos entre ellos cuanto más al fondo, para simular lejanía. Además, cuando utiliza la visión elevada, el occidental aminorará las figuras cuanto más lejos se hagan las tomas. La razón estriba en el principio de tridimensionalidad universal llevado a la bidimensionalidad del papel o soporte sobre el que se trabaja. En cambio, con el punto de vista japonés, eso se hará, o no. Hay veces en que los artistas japoneses reflejan la realidad desde arriba sin tener en cuenta aminorar las figuras para simular que están lejos del espectador.

 

Todo esto lo digo porque en el momento presente existe fascinación generalizada por las composiciones desde arriba - o desde abajo- , me incluyo aquí porque considero este punto de vista el más artístico de todos. Pero esto no es una invención del siglo XXI. Estamos en el final de un desarrollo en el que intervienen, como vemos, múltiples factores. Ahora observamos el mundo desde arriba con naturalidad. Es el punto de vista divino, y a todos nos seduce. Pero no hay que olvidar la progresión de todo esto.

 

El gran fotógrafo Nadar hacía tomas desde su globo sobre los cielos de Paris y sus entornos. Ahora se hacen desde un avión, desde helicópteros o drones, y, si nos vamos más arriba, desde naves espaciales y satélites. Cada vez vamos siendo más pequeños.

 

No olvidemos en todo este desarrollo, que culmina en una moda maravillosa – el universo Internet está plagado de pinturas con punto de vista desde arriba -, el esfuerzo colectivo y el influjo de unas culturas en otras, unas formas de ver y plasmar la realidad diferentes que se van incardinando hasta llegar al cubismo y estilos posteriores.

 

Van Gogh pintando girasoles ( Arlés 1888) Autor: Paul Gauguin
Museo van Gogh, Amsterdam


Para comprender por qué pintamos así, hay que tener presente esa evolución de perspectivas, el cambio en los puntos de fuga y en los puntos de mira traspasados al mundo del arte. Para llegar a esta corriente, en la que están nuestros pequeños bocetos con acuarela, hay todo un recorrido en el que se han embarcado muchas personas: artistas, ingenieros, fotógrafos, militares o pilotos. Todos ellos tuvieron antes que nosotros la audacia de sobrevolarnos. Empezando por las necesidades militares, siguiendo por Nadar y su globo: El Gigante, continuando con los japoneses y su modo de plasmar la realidad desde arriba, con Manet y Cezanne, a quienes les gustaba esa forma de mirar y que la hicieron suya, con Gauguin que supo plasmarla a la perfección, con Van Gogh que la copió, e incluso la mejoró, con el personaje de Heidi de los dibujos animados corriendo por los Alpes solo con su cabeza y un minúsculo atisbo de sus pies, con Amenábar reduciendo la refinada sociedad de Alejandría, y a Hipatia, a un grupo de hormigas vistas desde Marte, y aun más allá, con el esfuerzo aeroespacial que hoy nos devuelve el mundo en miniatura. Terminando este desarrollo -o quizá comenzando una nueva entrega- está Google Earth, que resume, focaliza desde arriba y sintetiza el planeta, que nos ofrece los ojos de Dios, que todo lo ven. Desde arriba. Tal y como ahora nos gusta pintar.

 

Aquí os dejo este boceto con acuarela.  He utilizado rotuladores de acuarela de doble punta y también acuarela en pastilla. Mi dron solo alcanza 60 centímetros. Son mi cuaderno y mis brazos. Como mucho.

 

La playa me gusta de todas formas. También desde arriba.


Cuaderno de bocetos: Strathmore  

Strathmore 467-5, Álbum Watercolor 400 Series, Blanco Nat, Papel, 48 paginas - 21.6 x14

Acuarelas en pastilla



Pinceles:

Redondos del 2, 4, 6 y 18

Plano del 10


Roller Pen de Tinta Líquida resistentes al agua:

        

Uni-Ball Mitsubishi Pencil – 3 bolígrafos de tinta gel Signo blanco – Punta 0,7 mm – Escritura mediana – Roller Fantasía para Ocio Creativo y Carterie


Roller Pen water and fade proof. Pigment Ink

        Uni Pin Fine Line 0.4    


Rotuladores de Acuarela Lyra – Aqua Brush duo

        Color Light Blue


Lápiz: Portaminas 2HB


Goma de borrar de miga de pan


 

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Libros de la autora: 

La Cuestión 106 - Novela

Con Dos Rombos - Novela

Treinta y siete minutos en el atasco - Novela

Bárbara de Braganza - Biografía Histórica

El Fantasma de Cervantes


ENTRADAS

Libro: Cómo oscurecer Colores con Acuarela. Macarena Márquez Jurado

Al escribir los artículos sobre el oscurecimiento de colores en Acuarela para este blog: Macuarela, no imaginé que podrían tener la repercus...