Vistas de página en total

Busca en este blog

Traduce a tu idioma - Translate into your language - In deine Sprache übersetzen - Traduire - Fānyì

EL OCRE AMARILLO

En este artículo se explica todo sobre el color OCRE AMARILLO: Su evolución a lo largo de la Historia del Arte. Su uso en Acuarela con ejemplos prácticos.


Índice Internacional de los Colores.

Nombre y número IC:  PY43

Color: Ocre Amarillo

Descripción Química: Óxido de Hierro amarillo natural

 © Macarena Márquez Jurado – www.macuarela.com

 Canal MACUARELA en youtube

Para empezar a hablar de este color, básico en cualquier paleta de artista, vuelvo a regresar a la Provenza francesa, a Rosellón (Les Ocres)Últimamente no salgo del Mediterráneo. Este color, ya en su vertiente de producto de Bellas Artes, fue extraído de los acantilados de Rosellón a fines del siglo XVIII. El artífice fue Jean Étienne Asier, que no dejó pasar desapercibido el hecho de vivir en uno de los depósitos de ocre más importantes del planeta, lugar en donde todo es ocre, las fachadas, los caminos, los acantilados, incluso la atmósfera cuando se pone el sol en verano y a uno le parece estar viviendo inmerso en una visión filtrada de este color.


<alt="Color Ocre Amarillo"/>

Foto 1: El Ocre Amarillo www.macuarela.com

1-2 y 3: Acuarela en pastilla. Winsor & Newton Professional
4: Acuarela en Tubo. Winsor & Newton. Cotman
5: Acuarela líquida.Dr.Martins Hydrus.


Asier fue el primero en separar el tinte ocre de la arena de los acantilados, aislando el pigmento. Desde allí, lo transportó a Marsella, y desde el puerto de Marsella lo comercializó. Primero lo dio a conocer en Europa y a continuación en el resto del mundo. Fue un negocio floreciente a pesar de que produjo el descontento de los vecinos de Rosellón, que protestaron porque la arena y polvo desechado, una vez aislado el pigmento, se empezó a acumular en su calles, por lo que, cada vez que se levantaba el viento, la transparencia atmosférica a la que estaban acostumbrados se emborronaba. Asier tuvo que enviar los depósitos de desecho fuera del núcleo poblacional.


Actualmente se puede caminar por el llamado Sendero del Ocre, una ruta inevitable e inspiradora para cualquier amante de los colores y que, siendo turística, se sale un poco de los circuitos más renombrados. Se trata de una inmersión en un color concreto, zambullida en un océano en el que todo es ocre y que da paso al entendimiento profundo de muchos de los cuadros del grupo de pintores que trabajaron la luz de Provenza, Gauguin, Van Gogh, Cezanne, Picasso etc. Sin este paseo conoceremos la obra de estos pintores, claramente, pero no del mismo modo.  

Sendero del Ocre - Rosellón - Les Ocres

Véronique PAGNIER, Public domain, via Wikimedia Commons

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Sentier_des_ocres_4.JPG


En cuanto a la historia del ocre se remonta al Paleolítico. Es uno de los colores fundamentales, y casi exclusivos, del arte rupestre. Pero también se utilizó a lo largo de toda la Historia del Arte, en el arte egipcio, griego y romano. Plinio y Vitrubio ya hablaron de su uso, aunque quien teorizó en lo que se puede considerar el primer tratado moderno de pintura fue Cennino Cennini. Lo hizo en El Libro del Arte, del que ya hemos hablado en otros artículos relativos a esta historia y uso de los colores. Para una mayor profundización en la historia de los ocres y amarillos, recomiendo el artículo: 
El Amarillo de Cadmio.


Sobre el Ocre, Cennini nos dice en su tratado: Es amarillo cierto color natural que se llama ocre. Este color se encuentra en tierra de montaña, allí donde se encuentran ciertas venas como las de azufre.

Por todo ello, el ocre es un color que se conocía ya desde la Prehistoria y la Edad Antigua, que fue utilizado en el Renacimiento y del que habla Cennini y los tratadistas posteriores con profusión. Pero, tal y como lo conocemos, en su línea comercial de material para las Bellas Artes el Ocre Amarillo es un producto de fines del siglo XVIII, aislado, fabricado y comercializado por Asier, que reservó sus mejores producciones para los artistas. Se trata de un pigmento estable y resistente a la luz. Su éxito estriba en el hecho de que no resulta tóxico. En cuanto a su uso resulta imprescindible. La versión sintética de este color no se obtuvo hasta 1920.

Como dato curioso cabe reseñar que en la famosa paleta limitada de Zorn, artista sueco, pintor y gran acuarelista de fines del XIX y principios del XX, el ocre amarillo era uno de los cuatro colores exclusivos: Ocre Amarillo, Rojo Negro Marfil y Blanco. Esto lo menciono porque se considera que limitar la paleta de colores es uno de los modos más eficaces de aprender. Primero habría que empezar a pintar de forma monocromática, después con una paleta limitada como la de Zorn y, sólo cuando se ha experimentado y estudiado suficiente, se utilizarán las paletas policromáticas complejas. Expreso esto porque es común que la persona que se inicia en la acuarela de forma autodidacta se haga con una caja en la que abundan los colores, cosa que no es beneficiosa para formarse en la discriminación de valores con nuestros ojos. Si no se aprende a ver de una forma selectiva es imposible plasmar algo, sea en papel en lienzo. El soporte es lo de menos. El ojo humano es educable y, por lo general, pintará mejor una persona con el ojo adiestrado e instruido que otra que solo compra cajas de acuarela y materiales de forma compulsiva. Recomiendo a Zorn. 

Y ahora pasemos a la práctica y uso de este color en acuarela.

De todos es conocido que, una de las bases de gris en acuarela resulta de mezclar el Siena Tostada con el Azul Ultramar. Pues bien, si cambiamos el Siena Tostada por el Ocre Amarillo, nuestro gris resultará más cálido. Aquí está la muestra.

<alt="AZUL ULTRAMAR Y OCRE AMARILLO"/>
Foto 2: Formación de grises con acuarela. Azul Ultramar + Ocre Amarillo

Para oscurecer el ocre amarillo, recomiendo utilizar el negro, y de forma contenida. Sobre el oscurecimiento de los amarillos ya he hablado anteriormente. Es una de las tareas más difíciles que se le presentan al artista.

<alt="oscurecer colores de acuarela"/>
Foto 3: Oscurecimiento del Ocre Amarillo con Negro

En cuanto a algunas mezclas que recomiendo hacer para que podáis comprobar que no todos los tonos terrosos son monótonos son las siguientes:

1.- Ocre Amarillo + Verde Esmeralda. El resultado de esta mezcla es un verde muy potente que me encanta.

<alt="Macuarela"/>
Foto 4: Acuarela. Verde Esmeralda + Ocre Amarillo

2.- Ocre Amarillo + Carmín de Alizarina. La mezcla puede ser la de ciertos melocotones, la nectarinas, algunas tierras de arcilla, acantilados, troncos de pinos, la sangre. Este color lo podemos encontrar en muchos cuadros de Gauguin en Martinica.

<alt="mezclar colores de acuarela"/>
Foto 5: Acuarela. Carmín de Alizarina + Ocre Amarillo

3.- Ocre Amarillo + Violeta. Floral Pocket Box 12.. Es la mezcla más osada. Hay que saturar muy poco la mezcla, pues los dos colores tiñen bastante, pero el resultado es sorprendente, un color púrpura nada habitual. También tengo que decir que no todos los violetas son iguales, y que este en concreto es muy especial en su pigmentación. Esta caja temática floral de Van Gogh la utilizo mucho por su excelente relación calidad precio. Observad la mezcla. 

<alt="mezclar colores de acuarela por macuarela"/>
Foto 6: Acuarela. Violeta de Cobalto + Ocre Amarillo

Al acabar de escribir este artículo, me doy cuenta de lo que da de sí un color que a veces ha sido denostado por ser terroso y no tener la vibración de los azules o los escarlatas.

Macarena Márquez Jurado Wikipedia

www.macuarela.com

MACUARELA canal de YOUTUBE



Libros de la autora: 


Cómo oscurecer colores con Acuarela: Guía Práctica con múltiples ejemplos

La Cuestión 106: El enigma del Velázquez de Orihuela

Con dos rombos - La novela de los baby boomers españoles

Bárbara de Braganza - Biografía Histórica

La flor de la Acacia: Cuento ilustrado con Acuarelas

Boda en Trujillo: Watercolour Sketchbook

El Fantasma de Cervantes




La montaña de Cezanne con acuarela. Sainte-Victoire.

Cómo pintar la montaña de Cezanne con Acuarela.

En verano fui a comprobar la fascinación que Cezanne sentía por la montaña Sainte-Victoire, hechizo que llevó a Picasso a comprar parte de su ladera norte. Desde el Atelier de Cezanne en Aix en Provence, hice este boceto con acuarela, del que dejo la realidad actual de la panorámica, y dos fases. La acuarela, al final, es un medio. Se puede pintar en todas las claves artísticas con ella.  




A partir de la última década del siglo XIX, Paul Cezanne pasará la mayor parte de su tiempo en Aix, en la Provenza francesa, lugar en donde nació. Cautivado desde niño por su lugar en el mundo, ya no saldrá de allí hasta su muerte, salvando algunos viajes. A propósito de su fascinación por este macizo provenzal, escribió a su amigo, el escultor Philippe Solari, en carta fechada el 23 de Julio de 1896: Quand on est né là-bas, c'est foutu, rien ne vous dit plus (Cuando has nacido allí, no hay nada que hacer, nada te dice más)


La montaña de Sainte-Victoire sería su fuente de inspiración, de donde brotarían numerosas composiciones. Cezanne siempre supo que lo importante de todo arte no es el motivo, sino sus variaciones, las infinitas vertientes con que se encontraba cada vez que, acatarrado, miraba con ojos de artista aquel imponente macizo de mil metros de altitud. Conocía macizos montañosos mucho más elevados, pero ése era el suyo.



<alt="Pintar paisaje"/>
Mont Sainte-Victoire desde el Atelier de Cézanne. Aix-en-Provence.
Acuarela sobre Sennelier: Macarena Márquez
 Agosto de 2021


<alt="Macuarela Pintar paisaje Fase 1"/>
Mont Sainte-Victoire desde el Atelier de Cézanne. Aix-en-Provence.
FASE 1 Acuarela: Macarena Márquez
 

<alt="Macuarela Pintar paisaje Fase 2"/>
Mont Sainte-Victoire desde el Atelier de Cézanne. Aix-en-Provence.
FASE 2 Acuarela: Macarena Márquez
 


<alt="Fotografía Macarena Márquez Mont Sainte-Victoire Aix en Provenza"/>
Mont Sainte-Victoire desde el Atelier de Cézanne. Aix-en-Provence.
Fotografía: Macarena Márquez. Agosto de 2021

Mont Sainte-Victoire. Paul Cézanne.
Date: ca. 1902–6. Medium: Oil on Canvas. Philadelphia Museum of Art.


Materiales de campo para realizar esta acuarela:

1 Winsor & Newton - Caja de acuarela Sketcher Cotman – 12 medio godets 

A esta caja de campo no le falta detalle para pasar un día en el campo, en la ciudad o en la playa. Como podéis observar tiene botellita de agua, recipiente con un clip a la paleta, pincel desplegable (esto también lo traen las que no son de campo), esponja, paleta de mezclas y 12 medios godets. Insuperable.

2 Arches Aquarelle.  Bloc Enc. 14,8x21 cm. Grano Grueso 300g 

3 Arches Aquarelle. 12 hojas  Bloc Enc. 36x26 cm. Grano Grueso 300g 

Sobre los cuadernos, los dos son Arches de grano grueso y de 300 gr. El segundo es de medida mayor, para quienes lo prefieren. En el caso que muestro, está pintado en la medida pequeña, 14,8x21.



La fascinación por esa montaña, con sus luces y sus sombras, bajo diferentes estaciones y temperaturas, sometida a alternantes grados de humedad, no fue cosa de sus últimos años de vida, en que la diabetes parece que hizo estragos modificando su talante. Ni tampoco de sus problemas. Ni siquiera fue motivada por el lógico aislamiento que requería para desarrollar su arte. Los introvertidos extraen su energía del universo interior, no del mundo exterior. Aunque no por ello es necesario que tengan sus capacidades sociales mermadas. Menciono esto porque Cezanne tenía fama de misántropo. La misantropía puede resultar un tópico, algo que se achaca a muchos artistas y que en este caso formó parte del mito. Hay algo de ello, pero no sólo en Cézanne, más bien en todos los artistas, que demandan tiempos en soledad para desarrollar su magma interior. Calificar a todos de misántropos es un recurso literario que se adecua bien a cualquier prototipo y que forja la leyenda, lo que no denota un reflejo fidedigno de la realidad artística y sus protagonistas.

 

Lo cierto es que, a fuerza de decepciones, Cezanne acabó convirtiéndose en aquello que decían de él. Pero sucedió al final de su vida.

Como muy bien expresó Emile Bernard, pintor postimpresionista que conoció y admiró a Cezanne en su paisaje y escenario: “fue un corazón que conoció y una naturaleza que amó. Cualquiera que sea su afecto, quizás hoy mayor por el hombre que por el artista, describiría su carácter desigual, raro, atormentado, cuyo fondo era la bondad, aunque al final la misantropía terminara por dominarlo, como ocurre generalmente con quienes solo han encontrado la malicia, el interés y la maldad en el mundo”. El texto está recogido en: Recuerdos de Cézanne y cartas inéditas. Traducción de Antonio Lastra y Raúl Miranda. Al final del artículo he reseñado una pequeña bibliografía para quien quiera ampliar sus conocimientos sobre Cezanne y su espacio geográfico, un lugar que es punto reverenciado por sus estudiosos y seguidores.

Según la semblanza recogida por Bernard, podemos decir que sí, que acabó sumido en la misantropía, pero otras personas que también lo conocieron, aseguraron que el maestro de maestros fue un hombre proclive a la charla, a la enseñanza de su sabiduría, al contacto con la gente en los cafés de Aix.

De todas estas contradicciones se deduce que todo depende de aquel que nos mira. Y también puede ser que realmente Cézanne fuera a los cafés, se tomará el café -y lo que no fuera café- con quien fuera que fuese; que, a continuación, se sumiera en su mundo; que no le importara cuanto le decían, ni lo que le contaran, mucho menos aquellos que se lo contaban. Es común para muchos artistas que mientras hablan y tratan de escuchar, están creando. Sus mentes son diferentes. El caso es que esa montaña, pintada hasta la saciedad, ya aparecía en cuadros de la primera época.

Tan sólo hay que fijarse en su obra: El Eterno femenino (1877)


Paul Cézanne (French, 1839 - 1906)
The Eternal Feminine (L'Éternel Féminin), about 1877, Oil on canvas
43.5 × 53.3 cm (17 1/8 × 21 in.), 87.PA.79
The J. Paul Getty Museum, Los Angeles


Y ¿Qué es lo que pinta ese artista? ¿Acáso pinta a la mujer?

Únicamente hay que ser un poco observador para comprobarlo.

Cezanne se ha retratado pintando su montaña predilecta. La mujer tiene la forma de la montaña, en paralelo a la forma triangular sobre ella. El pintor mira, como todos, a la mujer. Pero pinta la montaña.

El artista que no consiguió aprobar el examen para entrar en la Escuela de Bellas Artes de París no dejaría de pintarla nunca. Y en estos términos le hablaría al joven Gasquet mientras paseaban por los alrededores de Aix y se adentraban en el sortilegio de la montaña provenzal: Por mucho tiempo carecí del poder y del saber para pintar la Sainte-Victoire. Imaginaba que la sombra era cóncava, como los otros, que no miran. Mientras que, fíjese, es convexa. Huye de su centro. Es una sombra que se evapora, se fluidifica. Participa, toda azulada, en la vibración ambiente del aire. Como allí, a la derecha, en el Pilon du Roi. ¿Ve usted? Al contrario que la claridad, se mece húmeda, espejeante. Es el mar... Eso es lo que hay que expresar. Eso es lo que hay que saber. Ése es el baño de ciencia, podríamos decir, en el que hay que sumergir la placa sensible propia. Para pintar bien un paisaje, debo descubrir en primer lugar las capas geológicas y huir de todo realismo en los detalles, que sólo agrada al gusto burgués.

Cézanne llegaría a pintar su montaña hasta 80 veces.

Años después, Picasso, que amó hasta la saciedad el arte de Cézanne, le diría a Brassai: “¿Cézanne? ¡Fue mi único maestro! Sus cuadros me han acompañado durante toda la vida. He pasado años contemplando sus cuadros. He pasado años estudiándolos”.

Y ¡tanto que lo contempló, lo estudió y lo admiró! Un día llamó a Daniel-Henry Kahnweiler, su marchante a partir de 1912, y le dijo: “Me he comprado la Sainte-Victoire”.

Kahnweiler, sabiendo que Cézanne había pintado decenas de cuadros de esta montaña, le preguntó al artista: “Pero ¿Cuál de ellos?” A lo que Picasso contestó: “La de verdad”.


Picasso compró 1.100 hectáreas de monte, en la ladera norte, castillo y título de marquesado incluido: Vauvenargues. Huyendo del alboroto de Cannes, quería vivir la misma obsesión que Cezanne: Mirar su montaña, vivir su montaña, pintar su montaña, oler su montaña. Amar a los pies de su montaña. Dijo de Cezanne: “Es el padre de todos nosotros”.



Château de Vauvenargues
Vauvenargues

El más internacional de los artistas españoles sigue allí. Al pie del macizo Sainte-Victoire, enterrado en el jardín del Château de Vauvenargues. Junto a Jacqueline, su última mujer, cuarenta y ocho años menor que él, con quien se casó. Rodeado de cedros.

 

Bibliografía:

  • Gasquet, Joachim. Cézanne. Lo que vi y lo que me dijo. Gadir Editorial, S.L. 2005.
  • Bernard, Emile. Recuerdos de Cézanne y cartas inéditas. Traducción de Antonio Lastra y Raúl Miranda. Del original:  Souvenirs sur Paul Cézanne et lettres inédites. 1907.
  • Arias Serrano, Laura. Las fuentes de la historia del arte en la época contemporánea. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2012.
  • Brassaï. Conversaciones con Picasso. Aguilar, 1964.
  • Rewald, John. Cezanne. A biography. Abradale Press Harry N. Abrams, Inc. New York, 1990
  • Penrose, Roland. Picasso. Su vida y su obra. Argos Vergara. Barcelona, 1981.

 

 

<alt="Sainte-Victoire desde el atelier de Cezanne www.macuarela.com"/>
Sainte-Victoire
www.macuarela.com







 

¿Se puede pintar con acuarela sobre lienzo?

Sí, se puede pintar con acuarelas sobre lienzo o papel lienzo. Lo explico paso a paso.

Me quedé sin papel específico para acuarela. Al menos no eran de las calidades que suelo usar. Pero eso nunca es motivo para no emprender un nuevo trabajo. Tenía varios pliegos de papel lienzo, que utilizo normalmente para acrílicos, tinta china o gouache, pero que también pueden servir para pintar con acuarela.

Tenía papel lienzo, y también tenía a Antinoo desde hacía varias semanas rondando por mi mente.

Antinoo. Figura 1. Acuarela sobre Papel Lienzo.
Macarena Márquez Jurado

Digo esto porque, hay algunas personas que están todo el día comprando materiales y no pintan nunca. Por el contrario, otras, no tienen tantos materiales, y, sin embargo, no paran de pintar. El equilibrio estaría en tener tantas ideas, como materiales para plasmarlas.

Libros en español sobre la técnica de la Acuarela

Siempre he hablado sobre el conocimiento de los materiales como primer paso antes de empezar en el mundo de la acuarela. Hay artistas que, inicialmente tienen la pulsión de pintar, y después buscan los instrumentos necesarios para llevar a cabo su inspiración. Y, si las tiendas están cerradas y los envíos tardan en llegar, pintan con el mismísimo plumero, con el cepillo de dientes, la brocha del colorete o un bastoncillo aplicado a cualquier papel o cartulina: la caja de detergente desplegada, la portada del periódico o la parte de atrás del calendario de turno. Hay veces en que sucede eso, la necesidad de pintar, ese algo que viene a ser como un aprieto cuya fuente no se sabe en dónde radica y que nos pone manos a la obra. En este sentido, todo nace de un deseo indescifrable que algunos han llamado el “estro”. De hecho, la Real Academia de la Lengua Española define el estro como la Inspiración ardiente del poeta o del artista. Y ante dicha inspiración no cabe otra acción que darle salida. La emoción es aquello que nos mueve. Y uno de los caldos de cultivo de la mayoría de los artistas.


Antinoo. Figura 2. Acuarela sobre papel Lienzo. Final
Macarena Márquez Jurado

Y ¿Qué sucede si ante dicha sensación uno no tiene papel idóneo? Que pinta en otros que cree menos idóneos, o incluso en los tabiques. Así empezó el Arte Rupestre a falta de pasta de papel y de inventos. Para un artista y su estro, no hay obstáculos. Eso forma parte de la creatividad. El ser más creativo no es el que mejor pinta, es el que más soluciones aporta ante una idea o problema. Por eso, ahora en que por fin se sabe lo que es la creatividad, que no significa precisamente que uno esté todo el día pintando flores o componiendo canción, las personas de gran de creatividad son buscadas por las empresas. Las compañías  continuamente tienen que sortear problemas. Por supuesto que para ello hay capacidades, conocimientos y especializaciones, pero uno de los rasgos psicológicos para desentrañar obstáculos, o salvarlos, es el rasgo creativo de las personas.

Y ahora vayamos al momento en que había agotado mis papeles y en que me encontré con varios pliegos de papel lienzo. Antinoo ya estaba en mi cabeza. Acababa de releer Las Memorias de Adriano, de Margarite Yourcenar, de contemplar por no sé cuántas veces el Antonio de La Galería Uffizzi de Firenze (Italia), el indefinible de El Museo del Prado de Madrid (España), y el que yo veía como la perfección del equilibrio y la racionalidad en el rostro: El Antinoo de El Museo Arqueológico de Delfos (Grecia).

Antinoo, el efebo divinizado por Adriano, llevado a las cotas máximas de la Historia del Arte en su plasmación escultórica del ideal, eso es lo que quise plasmar aquí, sin alejarme de la verdad artística, porque uno corre el peligro de estropear siempre, aplicando tan sólo otras técnicas.

Proceso de la acuarela ANTINOO sobre papel lienzo. Acuarela paso a paso:

Lo primero que hice fue elegir un punto de vista bajo. Con ello quería resaltar la potencia del personaje, la belleza terrestre que nos mira desde arriba, porque se sabe superior, y nos encandila. Pero también quise abrir ese gran espacio sobre su cabeza. Aparentemente es un vacío. Pero solo aparentemente. Ondea sobre esa belleza pasmante, que nos detiene y trasciende.

Una vez seleccionado el punto de vista y el perfil que me gustaba, dibujé. Sin apartarme del original, o apartándome sólo en la medida de la precisión que puede tener una mano impulsada por un cerebro de Homo Sapiens. Las esculturas de Antinoo nos sobrepasan.

Antinoo. Figura 3. Acuarela sobre papel Lienzo.  Fase Inicial.
Macarena Márquez Jurado

Después pinté con acuarela reduciendo la paleta al máximo: Siena Tostada, Ocre Amarillo, Azul Ultramar y Negro. El Carmín de Alizarina solo lo utilicé, como siempre, mezclado con Bermellón, para el punto de la firma.

Antinoo. Figura 4. Acuarela sobre papel Lienzo. Proceso
Macarena Márquez Jurado

Al pintar sobre lienzo, por si hacéis la prueba, comprobaréis que el papel, al ser muy plástico, a veces reacciona a su modo, y no siempre mandamos sobre ello. Eso puede ser bueno o no. Depende de las reacciones y a donde nos lleve. Pero hay que dejar actuar al agua.

Así hice.

El resultado fue este que veis. (Figura 2). En algunos sectores me encantó lo que me devolvió el papel, unas calidades de tela transparente, o menos transparentes. En otros sectores se me abría la pincelada, quedaba demasiado mate, y el resultado no era bueno. Para esto hay muchas soluciones: Goma Arábiga, que no tenía, o algún barniz para acuarela, que también se me había acabado. Otra solución era incidir sobre los espacios matificados oscuros que no me gustaban con nueva carga de acuarela, pero, al ser papel lienzo, que absorbe menos que el de acuarela específico, al final podía llegar a una balsa de oscuro de esas que acaban secando en clave blanquecina.

Los medievales utilizaban clara de huevo y azúcar como aglutinante. Opté por el azúcar. Cogí agua limpia y bastante azúcar. Apliqué sobre algunos oscuros y algunos claros. Y se quitó ese efecto de pincelada mal aplicada. (Figura 5)

Antinoo. Figura 5. Acuarela sobre papel Lienzo. Detalle con veladura de agua azucarada en algunos sectores.
Macarena Márquez Jurado

Después inserté a Antinoo entre tres elementos:

El primero, las puntas de diamantes que nos marcan la dirección. Antinoo es un diamante de la Tierra. Es la Belleza.

Antinoo. Figura 6. Acuarela sobre papel Lienzo. Puntas de Diamante. Direccionalidad.
Macarena Márquez Jurado


El segundo, apliqué algo de técnica de collage insertando papel de periódico y pegándolo con pegamento en spray, para apartarlo, por un lado, de la escultura clásica, y como elemento compositivo que lo literaturiza, como así nos ha llegado el personaje. Como alguien que está entre lo real histórico, que fue y existió, y lo literario perteneciente a su recreación. No sabemos la realidad del rostro de Antinoo, pero, desde luego, si posee la octava parte de armonía y de belleza que sus recreaciones artísticas, era un rostro imposible de no ser contemplado. (Figura 6).

El tercero, por detrás y por encima de la cabeza de Antinoo, puse unas pompas de cristal que lo sumen en la ingravidez, desde el carbono de las puntas de diamante y la belleza de la tierra, hasta lo gaseoso del espacio superior, trascendente y misterioso.

No se vende.

No lo vendo. Esto no.

Antinoo. Figura 7. Acuarela sobre papel Lienzo. Pompas de cristal. Detalle. Macarena Márquez Jurado

Dejo muestras de cuanto he explicado, para que experimentéis con los materiales y texturas. No siempre lo ortodoxo es lo mejor. Y esta acuarela, aunque he pintado con acuarela, no es una acuarela tradicional al uso. Experimentad. Dejaos sumir en el misterio del Arte. Porque el Arte siempre 


Macarena Márquez Jurado Wikipedia

www.macuarela.com


Libros de la autora: 

Cómo oscurecer colores con acuarela

La Cuestión 106 - Novela

Con Dos Rombos - Novela


Bárbara de Braganza - Biografía Histórica

El Fantasma de Cervantes


Cómo dibujar antes de empezar a pintar con Acuarela. La percepción Gestáltica.

Antes de empezar a pintar con acuarela y a nadar en el agua, es importante tener algunos conceptos de dibujo claros. Si no aprendemos a hacer una observación de la realidad desde el punto de vista artístico, es imposible que podamos reflejar realidad alguna. Hay personas que piensan que pueden pintar muy bien sin tener nociones de dibujo. Y es cierto. Hay casos de ello. Sin embargo, la gran mayoría acabará estancada. Incluso cuando su línea sea la abstracción, es fundamental un entendimiento profundo de la realidad circundante y sus dimensiones para poder abstraer.

 

<alt="Dibujar una silla"/>
Percepción Habitual y Percepción Estética.
Cómo dibujar antes de pintar
Acuarela y Bolígrafo de Tinta
www.macuarela.com

Si nos disponemos a pintar con acuarela, y no somos muy diestros en la técnica, es aconsejable que antes cojamos lápiz y papel y emprendamos algunos bocetos. También lo podemos hacer con rotuladores de acuarela, o con bolígrafos de tinta líquida. De ese modo no podemos borrar, y los intentos fallidos nos servirán como aprendizaje y ejercicio.


 Para ello, paso a comentar algunas nociones, que no siempre están claras, recomendando dos libros para quienes quieran profundizar, uno de John Torreano, de aportaciones inigualables: Dibujar lo que vemos. Y un clásico para todos los estudiosos de Rudolf Arnheim: Arte y Percepción Visual. Al final añado la bibliografía.

 

 La primera cuestión antes de dar comienzo a nuestros bocetos con Acuarela sería la siguiente:

 

 ¿Qué es dibujar?

 

 Dibujar es dar un salto desde una realidad tridimensional, que es en la que vivimos y que consta de las variables: alto, ancho y profundo, a otra bidimensional, que es la que tiene nuestro papel: alto y ancho.

 

¿Y cuál dimensión de las tres es la que le falta a nuestro papel para que tengamos que hacer ese esfuerzo?

 

Claramente: Lo profundo.

 

Lo profundo fue el gran motivo de estudio de los pintores del Renacimiento. Resultado de ello fueron las leyes de la perspectiva, ese gran invento que resolvió la dificultad de la que hablo. Paolo Uccello, pintor del Quattrocento, llegó a no dormir -según nos cuenta Vasari-, para desentrañar esta complejidad.

 

El hombre del siglo XXI, el artista en concreto ya no valora estos conceptos básicos, el salto que hay que dar desde las tres dimensiones del mundo, a las dos del lienzo. La herramienta ya está inventada, y se llama perspectiva. Desde que aprendemos en el colegio, dibujamos con estos avances incorporados. Con todo, conocer qué es lo que a veces nos impide dibujar, es algo en lo que vale la pena incidir.

 

Nuestro papel es plano, sólo tiene ancho y alto, y en él tendremos que reflejar la profundidad de los cuerpos y de los espacios, incluso el tiempo. Es una empresa difícil que a muchas personas se les resiste. La mayoría de las veces sucede porque no nos hemos parado a pensar en este conflicto. Pasar del mundo tridimensional en que vivimos a nuestro soporte de papel, al que le daremos vida con nuestra imaginación y nuestras acuarelas, es todo un reto. Nuestro cerebro tiene que hacer un gran esfuerzo que acaba siendo natural.

 

Antes de que nos convirtamos en “maestros” -queremos pintar bien desde la tercera acuarela- y que nos volquemos en la abstracción, recomiendo el método de la ESCUELA GESTALT aplicado al dibujo y a la pintura.

 

La Gestalt es una escuela alemana que ha estudiado el dibujo, el proceso por el que entran las formas en nuestro cerebro. Este proceso es desarrollado como un TODO, aconsejando evitar el dibujo por partes, tan atractivo cuando estamos empezando. Durante generaciones se ha enseñado a dibujar elemento a elemento. Y hay mucha frustración en adultos que hubieran deseado plasmar su lado más creativo, sin éxito. Porque lo que hay que enseñar es a ver. Después a mirar. Eso es anterior a dibujar. Y, por supuesto, muy anterior a pintar una acuarela.

 

¿Qué le sucede al principiante cuando quiere dibujar a una persona? Que empieza por la cabeza, pinta todos los elementos de la cabeza, pelo, cráneo, rostro, boca, frente, ojos, pestañas, incluso pupilas.  Después pinta el cuello, los hombros, brazos o torso. Cuando quiere llegar los pies de la persona, el aprendiz que no ha sido adiestrado en el arte de mirar, se queda sin papel. No caben ni las piernas. En realidad, el papel se ha acabado a la altura de las rodillas. Y ¿por qué sucede eso? La respuesta es porque no ha visto a esa persona como un todo, sino parte a parte. La mirada holística es importante para el artista.

 

GESTALT es igual a FORMA en alemán. Dibujar es ver, y aprender a dibujar es aprender a ver. Y para ver, en este sentido, hay que aislar la vista de la función habitual que todo homo sapiens tiene integrada. Hay que adiestrarla. No podemos olvidar que, originalmente, nuestra vista tiene una función discriminatoria, para la supervivencia de la especie. Y que la función estética es cultura y, por tanto, algo que hay que educar.


LOS 2 TIPOS DE PERCEPCIÓN SEGÚN LA ESCUELA GESTALTICA

<alt="Antes de pintar hay que dibujar"/>

Percepción Habitual y Percepción Estética. Figura 1
Acuarela y Bolígrafo de Tinta
www.macuarela.com

1.- Percepción habitual: Es lo que tenemos aprendido, lo que conocemos, la forma que tenemos de ver normalmente en tres dimensiones. Pongo el ejemplo de la silla porque es un clásico. Una silla tiene 4 patas, un asiento, un respaldo. Todas ellas son cosas diseñadas con el objetivo de que, si nos sentamos, no nos caigamos al suelo. No concebimos una silla con 2 patas y, por eso, si dibujamos una silla, la dibujaremos con 4 patas. Aunque no quepan en el papel y no las veamos. Nuestra visión del mundo tiene más de dos dimensiones y así lo intentamos plasmar. Según mi opinión, esto es uno de los mayores obstáculos a la hora de dibujar, de los que generan más frustración en las personas que, quieren hacerlo, pero no se atreven.

 

2.- Percepción estética: Es lo que realmente vemos en un instante y lugar concreto. Desde un punto de vista en que la silla está de frente, o lateral, y nuestros ojos a la altura del asiento, es muy probable que solo veamos dos patas, y, sin embargo, es una silla. Y, además, si dibujamos lo que vemos, en dos dimensiones, y lo hacemos bien, esa silla no se va a caer. Haced la prueba. Esa es la percepción ESTETICA, en la que debemos movernos para aprender a dibujar y a pintar bien. Al principio, uno intentará dibujar las cuatro patas. Aunque no quepan en nuestro papel lo forzará. No se ven, pero se intentará. Es difícil pasar de una percepción habitual a una estética. Pero, como todo, es cuestión de práctica.

 

 La percepción estética haría alusión a las formas bidimensionales concretas que ve cada persona en un lugar y punto del espacio.

<alt="Percepción en Dibujo"/>
Percepción Habitual y Percepción Estética. Figura 2. Silla
Acuarela y Bolígrafo de Tinta
www.macuarela.com


Nos cuesta mucho pintar o dibujar solo lo que vemos, dos patas en vez de cuatro. Es algo difícil hasta de escribir, pero, las personas tendemos a ver lo que creemos y a no creer en lo que vemos.

 

Si en la silla de la derecha (figura 3) sólo vemos 2 patas y un indicio de la tercera: ¿Por qué intentar pintarla con 4 patas?

<alt="Percepción Estética"/>
Silla visión 4 patas. Silla visión 2 patas. Figura 3
www.macuarela.com

 Y ¿Qué hacer para evitar el dibujo por partes que propone la Escuela Gestáltica?

 

 El camino es ENCAJAR (figuras 4 y 5)

 

 En base a la ley de la Pregnacia, o de la buena forma, la persona que percibe adoptará la forma más sencilla entre todas las que percibe. Por ejemplo, si vemos una persona gruesa delante de nosotros, podemos discriminar los brazos y manos que sobresalen del cuerpo, las piernas, que tiene separadas, etc. Aun así, percibiremos el todo global de la esa figura. La encajaremos, por ejemplo, en un tronco de cono (ver figura num.4) Eso permitirá evitar el inicial dibujo por partes.

<alt="Cómo encajar una figura"/>
Encajar. Gestalt. Ley de la Pregnancia. Figura 4
Bolígrafo de Tinta
www.macuarela.com


Todas las formas de la naturaleza se pueden insertar en una forma geométrica. Si antes de empezar con los detalles al dibujar, esbozamos la caja en donde vamos a meter nuestra figura, cuando lleguemos a los pies de la persona de la que hablábamos cabrán en la hoja de papel. Porque hemos empezado por el todo, aislando con nuestra vista su cuerpo e introduciéndolo en una forma geométrica o caja.

 

 Haz la prueba

<alt="Las figuras geométricas"/>
Formas Geométricas -  Boceto - Encajar. Figura 5
www.macuarela.com

Después, sólo después, coge las acuarelas, escoge tu paleta: Rojo, amarillo, verde, azul, siena, violeta y naranja. Y pinta. No queramos ser Rothko antes de saber pintar las patas de una silla.

 

¡Ánimo!

 

Bibliografía:

 

  • Torreano, John. Dibujar lo que vemos. Ed. Blume. Barcelona, 2008
  • Arnheim, Rudolf. Arte y Percepción visual. Alianza Forma. Madrid, 2010.


Macarena Márquez Jurado Wikipedia

www.macuarela.com

MACUARELA canal de YOUTUBE



Libros de la autora: 


Cómo oscurecer colores con Acuarela: Guía Práctica con múltiples ejemplos

La Cuestión 106: El enigma del Velázquez de Orihuela

Con dos rombos - La novela de los baby boomers españoles

Bárbara de Braganza - Biografía Histórica

La flor de la Acacia: Cuento ilustrado con Acuarelas

Boda en Trujillo: Watercolour Sketchbook

El Fantasma de Cervantes


ENTRADAS

Libro: Cómo oscurecer Colores con Acuarela. E book y tapa blanda. Macarena Márquez Jurado

Os presento el nuevo libro sobre Teoría del Arte y Técnicas Artísticas especializado en Acuarela: "Cómo Oscurecer Colores con Acuarelas...